Redacción
La formación continuada de los profesionales sanitarios, desde que comienzan su carrera universitaria y hasta que se especializan, es un parámetro clave dentro de los modelos sanitarios basados en el valor. Una razón por la cual los gestores hacen cada vez más hincapié en la importancia de cuidar y garantizar el desarrollo competencial con espacios donde asistencia, docencia e investigación convivan.
“Quirónsalud articula un modelo formativo continuo que acompaña al profesional desde sus primeras etapas universitarias hasta la especialización sanitaria, la actualización clínica y el liderazgo asistencial”, explica Adolfo Fernández- Valmayor, director general de Campus Quirónsalud.
Este proyecto, continúa, “parte de una idea central: la excelencia clínica no se improvisa, se construye en un ecosistema asistencial real, exigente y orientado al paciente”. Consiste, en un primer momento, en que la formación de grado esté en estrecha relación con la práctica clínica en hospitales universitarios. Al pasar a la etapa de formación sanitaria especializada (MIR, FIR, EIR, PIR) y los programas de posgrado se logran consolidar competencias clínicas avanzadas “en entornos de alta complejidad”.
Adolfo Fernández Valmayor, director general de Campus Quirónsalud: “La excelencia clínica no se improvisa, se construye en un ecosistema asistencial real, exigente y orientado al paciente”
Una vez el profesional sanitario ya se ha especializado, la formación continua asegura, en palabras del director general de Campus Quirónsalud, “que los profesionales actualicen sus conocimientos, habilidades y criterios de decisión durante toda su trayectoria”.
Este modelo conecta tres dimensiones: conocimiento científico, práctica asistencial supervisada y cultura profesional. La docencia adquiere una dimensión sin precedentes en este nuevo paradigma en el que actúa como un potenciador directo de la calidad de la estrategia de transformación que persigue el grupo hospitalario hacia una medicina basada en el valor, proactiva y centrada en procesos.
Y el gran salto cualitativo de Quirónsalud es la Escuela de Enfermería FJD-UAM. Esta institución “de vanguardia” ofrece estudios de grado y postgrado. Según explica Fernández-Valmayor, se basa en un modelo que “integra innovación docente y una sólida base científico-humanista bajo la filosofía de ‘Humanizar la Ciencia”. Por sus instalaciones se forman perfiles versátiles “preparados para liderar la calidad asistencial en equipos multidisciplinares”.
Una red hospitalaria con alma docente
Los hospitales de Quirónsalud forman cada año a más de 820 residentes MIR y en torno a 7.800 estudiantes en prácticas. “Estos datos reflejan la dimensión docente del grupo y su capacidad para contribuir a la formación de nuevos profesionales sanitarios”, destaca Adolfo Fernández Valmayor.
En su conjunto, dicha cultura formativa ya alcanza a 14.600 personas formadas directamente en los centros del grupo y a más de 45.000 personas al año en el conjunto de iniciativas que tiene activas. Y revierte, a su vez, en el paciente, con una atención basada en un nivel alto de exigencia y evidencia clínica.
El grupo pone su red hospitalaria (14 hospitales universitarios repartidos en la Comunidad de Madrid, Cataluña y Aragón) a disposición de este modelo de formación continuada para que sea una experiencia “práctica, transversal y conectada con las necesidades reales” del sistema sanitario. Fernández destaca como principal valor diferencial de Quirónsalud que “forma en el mismo entorno en el que se presta asistencia sanitaria”.
Así, se hace posible que estudiantes, residentes y profesionales en formación aprendan in situ “con circuitos clínicos reales, equipos multidisciplinares, tecnología avanzada, modelos de gestión asistencial y cultura de calidad”. Rodeados de un ambiente multidisciplinar y de tecnología puntera, los estudiantes tienen más próxima la empleabilidad futura por los convenios con universidades y centros educativos. Al estar ya dentro del circuito asistencial, se propicia la atracción y retención de talento desde los primeros compases de la trayectoria profesional de cada estudiante.
“De una medicina reactiva a una medicina proactiva”
Esta cultura formativa responde a una estrategia de transformación asistencial que trata de pasar, en palabras de Fernández-Valmayor, “de una medicina reactiva a una medicina proactiva, de actos aislados a procesos asistenciales, y de una medicina de volumen a una medicina basada en valor”, centrada en los resultados en salud, la experiencia del paciente, la eficiencia y la sostenibilidad.
La docencia permea como una “palanca de calidad asistencial” dentro de este nuevo paradigma. Queda reflejado, en el caso del Campus Quirónsalud, en la capacitación en el uso de tecnologías y modelos asistenciales que están cambiando la medicina y que se inculcan a través de metodologías híbridas, aprendizaje práctico, formación online escalable, programas presenciales inmersivos, sesiones clínicas y contenidos aplicados a la realidad asistencial. Al respecto, su director general avanza que están desarrollando una plataforma online “moderna, ágil, abierta, escalable y personalizada con inteligencia artificial”.
Por otro lado, menciona el programa MED 360, basado en IA aplicada a la práctica médica, que prepara al facultativo para integrar inteligencia artificial, análisis de datos, comunicación, humanización y gestión basada en evidencia. Otro de los proyectos formativos que destaca es el programa de Protonterapia, diseñado para capacitar a los especialistas en el uso de esta modalidad radioterápica oncológica.
El Campus Quirónsalud forma en la capacitación para el uso de tecnologías y modelos asistenciales mediante metodologías híbridas y, próximamente, apoyada también en una plataforma online personalizada con IA
A ello se suman iniciativas de intraemprendimiento que, en organizaciones sanitarias de gran escala, propician la innovación interna que “permite transformar problemas reales en soluciones aplicables a la red”.
Esta estrategia desarrollada por el grupo hospitalario privado lo refrendan “exigentes indicadores externos auditados en 2026”, apuntan. Quirónsalud ha revalidado este mismo año, y por quinto consecutivo, el sello internacional Top Employer 2026, certificando la excelencia de sus políticas de gestión de recursos humanos. Su apuesta por la formación de los estudiantes desde el primer momento ha sido reconocida también en la novena edición del monitor Merco Talento Universitario España 2025/26, en el que Quirónsalud es la empresa preferida para trabajar por los estudiantes de Ciencias de la Salud en España, consolidando su presencia en el Top 40 global tras subir dos puestos respecto al año anterior.







