J.L.G. / J.P.R.
Gabriela Vázquez Vegas / Ana Fernández Aguero (fotografía y vídeo)
La teleconsulta de estomaterapia ofrece a las personas con una ostomía una atención más segura tras el alta hospitalaria, facilita la resolución temprana de posibles complicaciones y evita desplazamientos innecesarios. Esta herramienta permite que las enfermeras de atención primaria consulten de forma directa con la estomaterapeuta del hospital y adopten conjuntamente las decisiones sobre los cuidados que necesita el paciente.
Así lo han explicado Isabel Jiménez López, enfermera estomaterapeuta del Hospital Universitario de Jaén; Blanca Fernández-Lasquetty, enfermera directora de EnferConsultty y coordinadora del proyecto, y Cristina García, Marketing Manager de Hollister, durante un videopodcast organizado por iSanidad, con motivo de la publicación de la Guía Cómo crear una Teleconsulta Enfermera y transformar la atención a las personas que viven con una ostomía, elaborada por el Programa de Escucha al Paciente (PEP), e integrado dentro de la comunidad de estomaterapeutas Gesto, promovida por la propia compañía. Las tres expertas han analizado las ventajas y barreras de implantación de este modelo asistencial y las barreras que todavía limitan su implantación en España.
“La teleconsulta va a dar mucha seguridad al paciente cuando vuelva a su domicilio y pueda surgirle algún problema con su estoma”
“La teleconsulta es una herramienta internivel que tiene como eje principal al paciente y su cuidado”, ha señalado Jiménez López. Según ha explicado, el paso del hospital al domicilio puede generar incertidumbre en las personas ostomizadas, especialmente cuando aparece algún problema relacionado con el estoma, alimentación, ejercicio y dispositivos necesarios, entre otras cuestiones. En este contexto, la comunicación entre la enfermera de atención primaria y la estomaterapeuta hospitalaria proporciona continuidad asistencial y mejora la seguridad.

Igualdad de acceso al conocimiento experto
Una de las principales ventajas de este modelo es que facilita un acceso más equitativo a los cuidados especializados, con independencia del lugar de residencia del paciente. “Es llevar el conocimiento a pie de cama, independientemente del código postal o de dónde esté situado el paciente”, ha subrayado la enfermera del Hospital Universitario de Jaén.
El proceso comienza cuando la enfermera de atención primaria plantea una consulta a la enfermera estomaterapeuta del hospital. A partir de ese momento se establece un canal de comunicación que se mantiene durante el tiempo necesario para resolver el problema.
Esta vía puede resultar especialmente útil para pacientes crónicos, personas con dificultades para desplazarse o que reciben atención domiciliaria. También son agentes clave para su desarrollo y uso las enfermeras de enlace y los profesionales de cuidados paliativos.
Un estudio nacional realizado en el marco del proyecto revela que únicamente el 22,4% de los hospitales españoles dispone de este servicio.
No obstante, Jiménez López ha insistido en que la teleconsulta no sustituye a la atención presencial ni a las visitas de seguimiento establecidas. Su función es complementar estos recursos y ofrecer una respuesta rápida ante las dudas o complicaciones que puedan aparecer después del alta.
“Va a evitar muchos desplazamientos innecesarios. No significa que sustituya la consulta presencial, sino que elimina esa sensación de pánico que puede sentir el paciente cuando sale del hospital”, ha precisado. La teleconsulta no sustituye el seguimiento presencial, sino que ofrece una respuesta ágil ante posibles problemas y reduce desplazamientos evitables
Solo está implantada en el 22,4% de los hospitales
A pesar de sus ventajas, la implantación de la teleconsulta enfermera en estomaterapia todavía es limitada. Un estudio nacional realizado en el marco del proyecto revela que únicamente el 22,4% de los hospitales españoles dispone de este servicio.

Desde Hollister, Cristina García ha resaltado el valor que aporta la enfermera estomaterapeuta tanto a la calidad de vida del paciente como al conjunto del sistema sanitario. La compañía apoya el proyecto con el propósito de que esta experiencia y excelencia en los cuidados puedan llegar a las enfermeras de atención primaria y, a través de ellas, a todas las personas ostomizadas.
La extensión de una teleconsulta reglada, segura y respaldada por las instituciones permitiría, en definitiva, reforzar la coordinación entre el hospital y atención primaria, mejorar la continuidad de los cuidados y ofrecer una respuesta más equitativa a las necesidades de los pacientes.

“La teleconsulta va a dar mucha seguridad al paciente cuando vuelva a su domicilio y pueda surgirle algún problema con su estoma”
Un estudio nacional realizado en el marco del proyecto revela que únicamente el 22,4% de los hospitales españoles dispone de este servicio.





