Redacción
Para el tratamiento de arritmias, el Instituto de Arritmias del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza aplica la técnica de campo eléctrico pulsado. Este equipo médico ha ampliado su uso para abordar otros tipos de arritmias, como el flutter auricular. A diferencia de los tratamientos tradicionales, este método aprovecha la creación de campos eléctricos de gran intensidad y breve duración para eliminar estructuras cardíacas críticas en el inicio de la arritmia o en su mantenimiento. Esta forma de energía no es de índole térmica y permite desvitalizar el tejido cardíaco objetivo sin desestructurarlo y sin influir sobre otras regiones anatómicas próximas, evitando potenciales daños colaterales.
Asimismo, la técnica ha evolucionado gracias al diseño de nuevos catéteres para otros tipos de arritmias focales. “Por ejemplo, en el tratamiento del flutter auricular existe ya una amplia experiencia con esta nueva tecnología. A la hora de tratar esta arritmia, el área a eliminar a veces es gruesa o presenta recesos que, al retirarlos con la energía térmica convencional, puede conllevar una desestructuración del tejido o complicaciones. Sin embargo, con la energía por campo pulsado estas incidencias tienen una baja probabilidad”, añade el Dr. Antonio Asso, director del Instituto de Arritmias del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza.
La técnica de campo eléctrico pulsado permite realizar procedimientos más breves y favorece una recuperación más rápida del paciente
Para ofrecer el mejor abordaje en el tratamiento de las arritmias, el equipo médico comienza con la valoración por parte del especialista cuando el paciente presenta síntomas compatibles. “Este tipo de patologías afectan a la vida de las personas. En este sentido, algunas arritmias suponen un riesgo de compromiso vital y otras, en cambio, aunque no impliquen tal amenaza, pueden alterar considerablemente la calidad de vida del paciente”, apunta el Dr. Antonio Asso.
Tras realizar las pruebas diagnósticas necesarias para confirmar el tipo de arritmia y determinar el tratamiento más adecuado, el equipo puede indicar la ablación mediante campo eléctrico pulsado. “El grado de seguridad, eficacia y eficiencia que ofrece esta técnica supone una garantía de confianza”, explica el especialista. Asimismo, otras de sus ventajas son la brevedad del procedimiento y la rápida recuperación, ya que el paciente puede ser dado de alta en unas horas tras la intervención.
Gracias a la coordinación entre los distintos profesionales y a la disponibilidad de esta tecnología en el propio centro, el procedimiento puede llevarse a cabo en un corto periodo de tiempo, lo que agiliza el tratamiento y mejora la atención al paciente.







