Redacción
El porcentaje de pacientes usuarios de servicios digitales pasó del 12,5% en 2018 al 77% en 2023, mientras que la implantación de la consulta digital en los hospitales privados aumentó del 40% al 85% durante ese mismo periodo, según las conclusiones del Observatorio del sector sanitario privado 2026, elaborado por la Fundación IDIS. Estas cifras reflejan la progresiva integración de soluciones tecnológicas en la práctica asistencial y la evolución hacia modelos de atención más flexibles, personalizados y centrados en el paciente.
Según el Observatorio, la innovación y la inteligencia artificial (IA) se perfilan como algunas de las principales palancas para transformar la atención sanitaria, al ofrecer nuevas posibilidades para mejorar el diagnóstico, personalizar los tratamientos, anticipar riesgos en salud y optimizar la gestión de los recursos. Asimismo, destaca la importancia de acompañar esta transformación con infraestructuras interoperables, una adecuada gobernanza del dato y la formación de los profesionales.
La IA cada vez está más presente en la consulta clínica de los hospitales privados
En el caso de la IA, se está incorporando especialmente al diagnóstico por imagen, la medicina de precisión y el apoyo a la toma de decisiones clínicas. Sus algoritmos permiten analizar con rapidez grandes volúmenes de datos clínicos y de imagen, facilitando la detección precoz de determinadas patologías, la identificación de patrones complejos y la personalización de los tratamientos. Los datos del Observatorio confirman que algunos centros privados ya emplean soluciones de IA en ámbitos como la radiología, donde contribuyen a agilizar la interpretación de imágenes, priorizar los hallazgos relevantes y apoyar el trabajo de los profesionales. De este modo, estas herramientas pueden favorecer una atención más rápida y precisa, sin sustituir el criterio clínico ni la intervención del profesional sanitario.
Respecto a su integración en la organización y la administración de centros, la IA se aplica para la planificación de agendas, la optimización de recursos, la automatización de tareas administrativas y la mejora de la experiencia del paciente. A ello se suma la analítica avanzada, que permite aprovechar la información disponible para evaluar resultados en salud y apoyar la toma de decisiones clínicas y organizativas.
Por otro lado, el informe subraya que la transformación vinculada a la inteligencia artificial no es únicamente tecnológica. Su implantación requiere cambios en la cultura de las organizaciones, nuevas competencias profesionales y modelos sólidos de gobernanza, protección y seguridad de los datos. Según la Fundación IDIS, “solo desde este enfoque es posible aprovechar su potencial para construir una atención sanitaria más preventiva, eficiente, conectada y personalizada”.








