Redacción
Una detección temprana más eficaz, el seguimiento de contactos, el acceso a la atención médica, el apoyo a los trabajadores sanitarios de primera línea y una entrega más rápida de recursos a las comunidades afectadas son algunas de las medidas que han pedido los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de ampliar urgentemente la respuesta comunitaria al ébola en la República Democrática del Congo (RDC).
Durante una misión conjunta a Kampala, Bunia y Kinshasa, los miembros de la delegación se reunieron con autoridades nacionales y provinciales, coordinadores de la respuesta, personal sanitario, representantes de la comunidad y socios. La misión evaluó los avances, identificó deficiencias operativas críticas y trasladó directamente a la dirección nacional las inquietudes de las comunidades afectadas y de los equipos que trabajan en primera línea.
El seguimiento de contactos en la RDC se sitúa en el 75%, por debajo del 95% considerado necesario para detectar nuevas cadenas de transmisión
Los representantes de ambas organizaciones destacaron la labor de los trabajadores de la salud, las comunidades y los socios, así como el liderazgo de Uganda en la contención del brote de ébola, que registró 20 casos confirmados y dos fallecimientos, mientras que todos los contactos completaron el seguimiento sin que se detectaran nuevos casos. Las medidas adoptadas por el país permitieron declarar el fin del brote de ébola el 28 de julio. La experiencia de Uganda demostró la importancia de la detección temprana, el rastreo rápido de contactos, la acción nacional coordinada, la participación comunitaria basada en la confianza y una sólida vigilancia transfronteriza.
La delegación también visitó el epicentro del brote, en Bunia, y el Centro de Tratamiento del Ébola de Rwangole. La visita sobre el terreno reforzó una conclusión fundamental de la misión: contener y detener el brote dependerá de las comunidades. Las personas deben recibir información clara de fuentes conocidas y de confianza, reconocer los síntomas, notificar las alertas a tiempo y buscar atención médica sin temor. Además, las comunidades deben participar directamente en la vigilancia, las derivaciones, el tratamiento, los entierros seguros y dignos y las decisiones que afectan a sus familias.
También se recabó información directamente sobre los obstáculos que ralentizaban la respuesta, entre ellos la detección tardía, el acceso limitado a la atención médica, la resistencia a algunas actividades de respuesta, la escasez de suministros esenciales y el apoyo insuficiente a los equipos de primera línea.
Situación de la transmisión
Al 4 de agosto de 2026, la República Democrática del Congo había reportado 3.973 casos confirmados, 1.801 muertes y 776 recuperaciones en 51 zonas sanitarias de cinco provincias. En las últimas 24 horas, el país registró 99 nuevos casos confirmados y 52 fallecimientos.
Uganda cerró el brote de ébola el 28 de julio tras registrar 20 casos confirmados y dos fallecimientos
En cuanto al seguimiento de contactos, la cobertura se situó en el 75%, por debajo del objetivo operativo de al menos el 95%, necesario para identificar rápidamente las cadenas de transmisión y garantizar la detección de nuevos casos entre los contactos conocidos. Asimismo, un total de 674 personas estaban recibiendo atención médica, mientras que la ocupación de los centros de tratamiento en Kivu del Norte había alcanzado el 139%, lo que ejercía una gran presión sobre las camas disponibles, el personal sanitario y las operaciones de respuesta.
“En algunas zonas del este de la República Democrática del Congo, el brote de ébola está superando nuestra capacidad de respuesta, lo que hace imperativo que intensifiquemos rápidamente todos los aspectos de nuestros esfuerzos para contenerlo”, declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
En este contexto, Africa CDC y la OMS pidieron medidas inmediatas para identificar los casos con mayor antelación y aumentar el seguimiento diario de contactos hasta al menos el 95%; acercar los servicios de pruebas, derivación, aislamiento y tratamiento a las comunidades afectadas; ampliar urgentemente la capacidad de tratamiento, laboratorio, ambulancias y entierros seguros y dignos; y proteger, equipar, apoyar y remunerar puntualmente a los trabajadores sanitarios de primera línea, entre otras medidas.
Análisis de las políticas sanitarias
La misión concluyó en Kinshasa con reuniones con el presidente de la República y miembros del Gobierno. Los debates se centraron en el liderazgo gubernamental, una mayor coordinación operativa, la participación de la comunidad, el apoyo a los trabajadores sanitarios, el acceso a las zonas afectadas, la continuidad de los servicios sanitarios esenciales y el rápido despliegue de capacidad y financiación adicionales.
Por otro lado, los participantes reafirmaron su apoyo a una respuesta coordinada a nivel nacional y liderada por el Gobierno, que reúna a las autoridades nacionales y provinciales, Africa CDC, la OMS, los socios humanitarios y de desarrollo, los trabajadores de la salud y las comunidades.









