Pablo Malo Segura
Patricia Durán Carrasco
El diagnóstico precoz de las lesiones orales, especialmente de aquellas con potencial maligno, continúa siendo uno de los principales retos de la medicina oral. La formación de los profesionales, el uso adecuado de las pruebas diagnósticas y el acceso a tratamientos individualizados son aspectos clave para mejorar el abordaje de estas patologías.
En esta entrevista, el Dr. Andrés Blanco, presidente de la Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO) y elegido por el Consejo General de Dentistas como Dentista del Año, aborda los principales desafíos de la especialidad, la importancia de la biopsia y la formulación magistral, así como las líneas de investigación que marcarán su evolución en los próximos años.
¿Cuáles son actualmente los principales retos clínicos en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la mucosa oral?
Una responsabilidad que afecta a todos los odontólogos y estomatólogos es realizar buenas exploraciones de la mucosa oral, diagnosticar y tratar las alteraciones frecuentes de la mucosa oral y, sobre todo, realizar un diagnóstico precoz del cáncer oral y mejorar su pronóstico.
“El error más habitual suele ser un mal diagnóstico. La forma de evitarlo es la formación continuada para mejorar la capacidad diagnóstica”
¿Qué lesiones o signos en la cavidad oral deberían alertar especialmente al odontólogo general y motivar una biopsia, un estudio complementario o una derivación?
Cuando el diagnóstico clínico no es suficiente para la confirmación concreta de la patología que está afectando a la cavidad oral, tendremos que recurrir a diferentes pruebas de diagnóstico complementario. De esta forma, la realización de una biopsia irá encaminada a completar el diagnóstico de una lesión, alteración o enfermedad que afecte a la mucosa oral, ya sea local (propia de la cavidad oral) o como manifestación de una patología sistémica. Exactamente igual ocurre con el resto de pruebas complementarias de diagnóstico: radiografías, tomografías o analíticas sanguíneas, entre otras.
Otra cuestión es cuando estemos ante una lesión sospechosa de un tumor maligno que afecte a la cavidad oral. La única forma de realizar su diagnóstico definitivo es mediante una biopsia. La realizaremos, por tanto, fundamentalmente ante úlceras o heridas, bultos o cambios de color (rojo, blanco u oscuro) que persistan en el tiempo; cualquier tipo de lesión que desarrolle un crecimiento importante en poco tiempo de evolución; cualquier tipo de lesión que evolucione con cambios de textura o consistencia; presencia de dolor persistente, sobre todo intenso; y ante alteraciones funcionales persistentes en la boca: dificultad o limitación del movimiento, disfagia, ronquera, sangrado o afectación nerviosa (parestesias, anestesias y neuralgias).
El resto de pruebas complementarias las vamos a solicitar para conocer mejor el alcance de la patología tumoral, su relación anatómica con estructuras vecinas, su relación con otras patologías sistémicas o para determinar posibles adenopatías metastásicas o afectación en otros órganos y tejidos.
“Cuando el diagnóstico clínico no es suficiente para la confirmación concreta de la patología, tendremos que recurrir a diferentes pruebas de diagnóstico complementario”
Los odontólogos y estomatólogos estamos capacitados y debemos realizar biopsias. Para ello, es necesaria una buena formación y la realización de cursos para mejorar esta técnica diagnóstica. Un buen profesional odontológico sabe que la derivación del paciente es otra opción perfectamente válida, ya sea a un experto en medicina oral o a un cirujano maxilofacial. Lo que sí tiene que quedar muy claro es que, hagamos lo que hagamos, nunca sea motivo de retraso en el diagnóstico y tratamiento oncológico de nuestros pacientes.
¿Cuáles son los errores más frecuentes en el abordaje clínico de las lesiones orales y cómo pueden evitarse?
El error más habitual suele ser un mal diagnóstico. La forma de evitarlo es la formación continuada para mejorar la capacidad diagnóstica y, de esta manera, poder aplicar el tratamiento más adecuado. Desde la Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO) hacemos mucho hincapié en la necesidad de una mejor formación mediante cursos y seminarios que organizamos desde centros y unidades de medicina oral, la propia sociedad, los colegios y desde el Consejo General de Dentistas.
En los últimos años hemos constatado un interés creciente a nivel colegial, como muestran las diferentes campañas de diagnóstico y prevención del cáncer oral que realiza el Consejo General de Dentistas de España. Aun así, seguiremos insistiendo.
“Es fundamental dirigirse a una farmacia que haga formulación magistral de forma adecuada y habitual”
Este año ha colaborado en la guía técnica ‘Formulación en Medicina Oral: Soluciones Individualizadas’, elaborada por SEMO y Lasemi. ¿En qué situaciones aporta más valor y qué pacientes pueden beneficiarse especialmente de ella?
Los pacientes que tratamos en medicina oral necesitan de forma muy habitual tratamientos individualizados mediante formulaciones magistrales. Desde que asumí la presidencia de la SEMO, uno de mis primeros objetivos fue realizar esta guía de formulación y, aunque existe un antecedente de hace años que realizó la Profa. Mª José García Pola, de la Universidad de Oviedo, siguen existiendo muchas dudas, incluso desconocimiento, entre los dentistas sobre cómo hay que realizarlas, qué productos son los más indicados e incluso cómo debemos comunicarnos con los farmacéuticos para que las realicen correctamente.
Tuvimos la fortuna de contactar con la Sociedad Española del Medicamento Individualizado (Lasemi), de la que recibimos un apoyo total. Fruto de esta colaboración y después de 18 meses de trabajo, sale a la luz la guía ‘Formulación en Medicina Oral: Soluciones Individualizadas’, en la que han participado diferentes miembros de SEMO y Lasemi. Una idea que teníamos muy clara es que era una guía de y para todos los dentistas. Esto significa que se pueden beneficiar todos los pacientes que acudan a estos profesionales y que dispongan de la guía. En ella se recogen diferentes opciones terapéuticas para las patologías más frecuentes de la mucosa oral.
“La guía ‘Formulación en Medicina Oral: Soluciones Individualizadas’, se recogen diferentes opciones terapéuticas para las patologías más frecuentes de la mucosa oral”
¿Qué debe tener en cuenta el odontólogo para prescribir tratamientos individualizados con seguridad, eficacia y respaldo científico?
Conocer bien la patología para la que está indicada esa formulación magistral. Eso se basa, como comenté antes, en un buen diagnóstico. De esta manera, se podrán realizar correctamente buenas actuaciones terapéuticas. Por otro lado, es fundamental dirigirse a una farmacia que haga formulación magistral de forma adecuada y habitual. En la guía podrá consultar todo esto, con seguridad y eficacia y respaldado por estudios y trabajos específicos.
¿Cuáles son las principales líneas de investigación en el campo de la medicina oral actualmente y a corto plazo?
La principal preocupación y donde van dirigidas las principales líneas de investigación en medicina oral sigue siendo el cáncer de boca. Se investiga en la patogenia, nuevas líneas terapéuticas y la búsqueda de marcadores que informen de la presencia de cáncer y del comportamiento potencialmente maligno de diferentes lesiones que afectan a la mucosa oral. Los resultados aparecen muy lentamente y serán mejores a medio y largo plazo.
¿Qué supone para usted haber sido elegido Dentista del Año por el Consejo General de Dentistas?
Pues una gran alegría y un orgullo por esta distinción. Aunque es un reconocimiento muy personal, es el resultado de muchos años en los que han participado muchas personas.







