F.D.R.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha mostrado su respaldo a los médicos de la sanidad pública de Ceuta que están trasladando a la opinión pública la situación asistencial que viven diariamente. El sindicato ha expresado además su preocupación ante las informaciones que apuntan a amenazas y posibles medidas disciplinarias contra profesionales por mantener contacto con los medios de comunicación.
Según diversas informaciones publicadas, responsables de Ingesa habrían advertido a los profesionales de que, una vez superada la actual situación de presión asistencial, se tomarían medidas contra quienes hubieran facilitado información a los medios. Algunos facultativos habrían manifestado también su temor a sufrir represalias laborales o a no ver renovados sus contratos.
Para CESM, si estas actuaciones se confirman, supondrían un comportamiento «absolutamente inadmisible en una institución pública». La organización considera que podría tratarse de un intento de utilizar la posición jerárquica para intimidar a los profesionales y limitar su libertad de expresión.
«Los médicos no pueden ser amenazados por explicar a la sociedad las dificultades que encuentran en el ejercicio de su profesión», sostiene el sindicato. CESM añade que denunciar las deficiencias que pueden afectar a la atención de los pacientes forma parte también de la responsabilidad de los médicos.
La organización señala que los problemas que están denunciando los profesionales afectan directamente, según su valoración, a la calidad y seguridad de la atención sanitaria que reciben los ciudadanos de Ceuta.
CESM recuerda que lleva años denunciando la falta de profesionales y la presión asistencial en Ceuta
CESM subraya que la situación sanitaria de Ceuta «no es un problema surgido ahora ni una denuncia oportunista». La Confederación asegura que lleva años reclamando soluciones ante las dificultades que atraviesa la sanidad de la ciudad autónoma.
Entre ellas, señala la falta de profesionales, la presión asistencial y las condiciones en las que se desarrolla el trabajo médico. En este contexto, considera especialmente preocupante que determinados responsables directivos parezcan más interesados en controlar quién habla y qué dice que en solucionar los problemas señalados por los profesionales.
«Los médicos no están obligados a guardar silencio para proteger la imagen de una determinada gestión», afirma CESM. Para el sindicato, la defensa de la sanidad pública y de los pacientes requiere «transparencia y capacidad para reconocer las deficiencias y corregirlas».
La Confederación asegura que no permitirá que ningún médico sea intimidado, represaliado o perjudicado profesionalmente por ejercer su derecho a expresar sus opiniones o denunciar deficiencias asistenciales.
El sindicato ofrece apoyo legal a los médicos de Ceuta que hayan recibido amenazas, presiones o advertencias
CESM recomienda a cualquier profesional que haya recibido amenazas, presiones o advertencias por sus declaraciones o por su contacto con los medios de comunicación que lo comunique al Sindicato Médico de Ceuta (CESM-Ceuta).
La organización asegura que recabará la información necesaria y prestará el apoyo y asesoramiento legal correspondiente. Además, estudiará junto a los profesionales afectados las actuaciones necesarias y adoptará medidas legales si se confirma la existencia de amenazas, coacciones o represalias laborales destinadas a silenciar sus declaraciones.
«Un hospital público no es propiedad de sus directivos y los médicos no son empleados a los que se pueda amenazar para que guarden silencio», señala CESM. «Quienes ocupan responsabilidades de gestión deben asumir las críticas y dar explicaciones sobre los problemas de la organización que dirigen, no intentar acallar a quienes los ponen de manifiesto».
Finalmente, CESM exige a Ingesa y al Ministerio de Sanidad que aclaren estas informaciones y garanticen que ningún profesional será objeto de represalias por sus declaraciones. También reclama que se actúe para recuperar «un clima de respeto, libertad y normalidad» en el Hospital Universitario de Ceuta y en el resto de centros sanitarios de la ciudad autónoma. «La solución a los problemas de la sanidad de Ceuta no pasa por silenciar a sus médicos. Pasa por escucharles y resolverlos», concluye el sindicato.








