Redacción
El Ministerio de Defensa ha confirmado 24 casos de sarna entre militares de la Comandancia General de Ceuta. El departamento ha desvinculado estos contagios de la llegada de migrantes a la ciudad autónoma. Además, ha precisado que dos de los casos son anteriores a esta llegada.
En paralelo, Unicef España ha alertado de la situación de cientos de menores migrantes no acompañados que permanecen en Ceuta. La organización señala que muchos se encuentran en condiciones «insalubres» y necesitan de forma «urgente» alimentación y atención sanitaria.
Defensa ha informado, a través de un comunicado del Ejército de Tierra, de que todos los militares afectados están recibiendo tratamiento. El Ministerio también ha señalado que ya se han adoptado medidas para higienizar las instalaciones.
«Todos se encuentran recibiendo el tratamiento aconsejado por las autoridades sanitarias tras confirmarse el diagnóstico», ha indicado. Defensa ha recordado además que la sarna es una «infección común en zonas de elevada humedad», como la ciudad autónoma.
Los 24 militares con sarna reciben tratamiento y la Comandancia ha activado un protocolo para prevenir nuevos casos
La Jefatura de Sanidad de la Comandancia General de Ceuta ha establecido un protocolo de actuación. Su objetivo es prevenir nuevos casos, detectar precozmente a los militares con síntomas y unificar la respuesta en todas las unidades. La confirmación de los 24 casos se produce después de que la Unión de Militares de Tropa (UMT) denunciara este lunes al menos 14 afectados por sarna.
La UMT relacionó el origen de la infección con «las condiciones en las que fue alojado el personal el pasado sábado 15 de agosto en la antigua Batería de Costa K-8». Según detalló la organización, esta instalación es «una dependencia habitualmente en desuso, sin el mantenimiento higiénico preceptivo, con antecedentes conocidos de plagas similares y en situación de hacinamiento». La UMT también denunció «el abandono» que, según asegura, sufren los militares «en materia de Prevención de Riesgos Laborales».
En concreto, señaló que trabajan «sin que se haya definido la composición técnica de los Equipos de Protección Individual». Añadió que tampoco se habría «suministrado dicho material de forma oficial y gratuita». Según la organización, esta situación obliga a los soldados a utilizar sus propias mascarillas y guantes para evitar contagios durante el servicio.
Unicef alerta de las condiciones de los menores migrantes
Por otro lado, Unicef España ha reclamado identificar «de forma adecuada» a los menores migrantes no acompañados que permanecen en Ceuta. También ha pedido trasladarlos a lugares «seguros» tras la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio.
Un equipo de la organización desplazado a la ciudad autónoma ha constatado que «cientos» de niños y adolescentes permanecen solos en las calles. Según Unicef, se encuentran en condiciones «insalubres» y necesitan «urgentemente» tres comidas al día y atención sanitaria.
Unicef reclama atención sanitaria, alimentación y espacios seguros para los menores migrantes que permanecen solos en Ceuta
El equipo de Unicef se ha desplazado a Ceuta para impulsar la Unidad Multidisciplinar de Atención a la Infancia Migrante en Emergencias (Umaime). La iniciativa, propuesta por la organización, será implementada por el Ministerio de Juventud e Infancia. La Umaime contribuirá a identificar a los menores y facilitará su registro y derivación a lugares seguros. Allí podrán recibir también apoyo psicosocial.
«Calculamos que en estos momentos en Ceuta harían falta al menos tres unidades móviles de la Umaine, que agilizarían las identificaciones de los niños y niñas que están solos en la ciudad. Su puesta en marcha debe contar con recursos suficientes», ha explicado Lara Contreras, directora de Influencia, Programas y Alianzas de Unicef España.
Contreras ha señalado además que deben habilitarse nuevos centros «de manera urgente», ya que hay menores que llevan 20 días durmiendo en la calle. «Estos menores que se encuentran solos están expuestos a múltiples riesgos», ha añadido.
Unicef ha recordado que, tras una «adecuada» identificación, debe evaluarse «caso a caso» la situación individual de cada menor y sus vulnerabilidades. La organización considera que debe tenerse en cuenta el interés superior de cada menor para adoptar una decisión que garantice su protección y sus derechos. «Cada día que pasa es un día más de vulneración de los derechos de la infancia migrante en Ceuta», ha concluido Contreras.










