J. L. G.
Sacar a la población migrante en Ceuta de las calles y ubicarla en espacios cubiertos donde se garanticen unas condiciones de salubridad mínimas. Esa es la “principal medida humanitaria y de salud pública” que ha vuelto a reivindicar Mónica García, ministra de Sanidad, este jueves durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados.
La prioridad para el ministerio es, por tanto, tener ubicadas a las miles de personas migrantes que actualmente permanecen en la ciudad autónoma y que, en base al plan del Gobierno, serán trasladadas a espacios destinados con capacidad de albergar a la mayoría de quienes están en situación de calle. García ha destacado que este es el “único” modo y el “más eficaz”: es decir, alojamientos “seguros, salubres, agua, higiene, saneamiento, vacunación, buen diagnóstico y aislamiento cuando esté así indicado”, ha enumerado.
Pero, al mismo tiempo, ha advertido que hasta que no tengan a toda la población que llegó en la entrada masiva de finales de julio “en lugares seguros, habitables e higiénicamente controlados”, no se podrá hacer el seguimiento a todos los migrantes. El Ejecutivo central ya anunció, una vez tomó el mando único del Gobierno de la Ciudad, que habilitaría dos infraestructuras, y los dispositivos de gran capacidad destinados a tal fin están ubicados en las barriadas de Loma Margarita y Loma Colmenar, con el “objetivo inmediato” de alcanzar una capacidad de “hasta casi 4.000 personas”.
García promete mantener el refuerzo de las capacidades asistenciales del sistema sanitario ceutí “el tiempo que haga falta”
Ese es el principal reto para Sanidad actualmente en el exclave español, pero no el único. García ha mencionado también el objetivo de completar el despliegue de la vacunación que se acordó a principios de esta semana con las comunidades autónomas que han movilizado 45.000 dosis. Según ha avanzado, la semana que viene se realizará la inmunización a estas personas.
Relacionado con la prioridad de trasladar a las miles de personas que ahora están en las calles de Ceuta es garantizar la vigilancia epidemiológica y el seguimiento de los casos, ha repetido durante su comparecencia, como parte de una serie de intervenciones de miembros del Gobierno para explicar ante los diputados la situación tras la crisis migratoria y humanitaria.
La ministra no ha descuidado las menciones dirigidas a la población ceutí: al respecto ha señalado que se preservará la capacidad asistencial del sistema sanitario de la ciudad autónoma. “Vamos a mantener los refuerzos de los profesionales el tiempo que haga falta mientras sean necesarios y para que vaya disminuyendo la presión sobre los equipos y la capacidad hospitalaria vaya ampliándose”, ha enfatizado.
El último de los retos es la salud mental, según ha dicho: atender las consecuencias psicológicas y emocionales derivadas de la crisis. Para ello, ha informado que aparte de reforzar el sistema sanitario, la vigilancia y el apoyo emocional “dentro del sistema, pero además poner un refuerzo desde el Comisionado de Salud Mental”, tanto para la población ceutí como para los migrantes.
“Nunca Ceuta tuvo tantos recursos humanos y materiales”
La dimensión política ha estado muy presente, como era de esperar, y así ha quedado de manifiesto cuando la ministra ha dedicado parte de su intervención a responder al “relato del colapso” ofrecido especialmente por parte de Partido Popular (PP) y Vox, a los que ha contestado que no hubo consultas programadas suspendidas, ni intervenciones quirúrgicas aplazadas, ni una atención primaria que dejase de atender a los vecinos de Ceuta.
Asimismo, las Urgencias sí notaron un aumento de la demanda asistencial que, en palabras de García, no afectó a la atención sanitaria a la población ceutí. El Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) también registró un aumento de su ocupación, pero esta ha sido como mucho del 55% del hospital. “En todo momento ha habido más de 100 camas libres para poder atender a los pacientes que fuera necesario”, según la ministra.
Siguiendo el relato que ha expuesto, la titular de Sanidad ha defendido la gestión en los recursos humanos destinados al Ingesa: incremento de recursos en Ceuta y Melilla, y en el caso de la primera ciudad autónoma, el incremento del 15% en la plantilla de médicos; del 5% en urgenciólogos; 5% en especialistas de atención primaria. Lo que deja una cifra total de 1.450 profesionales ejerciendo en territorio ceutí a día de hoy.
“Nunca Ceuta ha tenido tantos recursos humanos y materiales, e invertido tanto en sus infraestructuras”, ha defendido la ministra de Sanidad ante los diputados de los grupos parlamentarios que conforman esta legislatura, que finaliza el invierno de 2027.
Y, con todo, García ha repetido en varias ocasiones que en mitad de la crisis migratoria, “antes de dar un antibiótico o dar una cura, lo primero que hacemos las instituciones sanitarias es poner los derechos humanos por delante”.







