F.D.R.
El Consejo de Ministros ha dado este martes luz verde al proyecto de ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. El texto supera así su segunda vuelta por el Gobierno, después de la aprobación del anteproyecto en junio, y será remitido a las Cortes Generales para iniciar su tramitación parlamentaria. El avance de la norma se produce con el rechazo de los sindicatos médicos y la amenaza de una huelga indefinida a partir de este mes de septiembre.
El nuevo Estatuto Marco sustituirá a la norma vigente desde 2003 y actualizará las condiciones laborales del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud (SNS). Sanidad defiende que el proyecto establece un marco común de derechos y garantías para los profesionales, al tiempo que respeta las competencias de las comunidades autónomas sobre organización, planificación y gestión de sus servicios de salud.
El Estatuto Marco limita la jornada máxima a 45 horas semanales y las guardias a 17 horas
Uno de los principales cambios afecta al tiempo de trabajo. La jornada máxima no podrá superar las 45 horas semanales, frente al límite de 48 horas de la normativa europea. Esta medida limita, además, a una el número de guardias semanales en cómputo trimestral. Las guardias tendrán una duración máxima de 17 horas, aunque cada servicio de salud podrá negociar jornadas inferiores de 12 horas o establecer sistemas de trabajo por turnos. Cuando una jornada ordinaria y una guardia sean consecutivas, la suma de ambas tampoco podrá superar las 17 horas.
El proyecto establece también que no podrá exigirse una jornada ordinaria inmediatamente después de una guardia. Los descansos anteriores y posteriores computarán administrativamente como jornada realizada y no podrán recuperarse posteriormente. Además, introduce el concepto de «carga horaria excesiva», que permitirá activar medidas preventivas y organizativas ante una sobrecarga continuada. Entre otros supuestos, se considerará que existe esta situación cuando se realicen de forma sostenida más de cinco guardias presenciales al mes.
Los servicios de salud tendrán hasta cinco años para realizar los cambios organizativos y de plantilla necesarios para aplicar estas previsiones. Sanidad señala que la adaptación deberá efectuarse sin pérdidas retributivas para los profesionales ni menoscabo de la atención a los ciudadanos. Los servicios cuya jornada ordinaria supere el equivalente a 35 horas semanales deberán avanzar progresivamente hacia esa cifra.
La reforma reconoce la conciliación como un derecho y amplía los supuestos de exención de guardias
El texto reconoce expresamente la conciliación de la vida personal, familiar y laboral como un derecho. Las administraciones sanitarias deberán favorecer la flexibilización horaria y la planificación anticipada de los turnos. También se amplían los supuestos en los que los profesionales podrán solicitar la exención de guardias.
Entre ellos se encuentran el embarazo y la lactancia natural, la reducción de jornada por cuidado de hijos o los problemas de salud que impidan realizar guardias. Los servicios de salud podrán contemplar también esta posibilidad para los profesionales mayores de 55 años.
La reforma aborda asimismo la temporalidad. Los procesos de selección de personal estatutario fijo deberán convocarse, con carácter general, al menos cada dos años y tendrán un plazo máximo de resolución de 18 meses. También se establece un sistema de movilidad voluntaria mediante concurso abierto y permanente, con adjudicaciones al menos una vez al año.
El proyecto regula además los puestos de difícil cobertura, amplía derechos como la desconexión digital y refuerza la protección de la salud física y mental y la prevención frente a las agresiones. También actualiza la clasificación profesional para adaptarla al Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU).
Los médicos mantienen abierto el conflicto con Sanidad
El paso adelante del Estatuto Marco no ha rebajado el enfrentamiento entre Sanidad y los sindicatos médicos. El Comité de Huelga denuncia la «cerrazón y el empecinamiento» del Ministerio por continuar con una reforma que, según sostiene, cuenta con el rechazo de médicos y facultativos después de meses de huelgas y movilizaciones.
Las organizaciones critican además que Sanidad haya dejado pasar el verano «sin realizar un verdadero intento de acercamiento» y continúe la reforma prácticamente desde el mismo punto. «Nada ha cambiado porque el Ministerio no ha querido cambiar nada», aseguran.
Los sindicatos médicos mantienen la amenaza de una huelga indefinida y consideran que sus principales reivindicaciones siguen sin resolverse
Entre las demandas pendientes, el Comité sitúa el reconocimiento y la clasificación profesional, la jornada, las guardias y los descansos. También reclama que se tengan en cuenta las singularidades derivadas de la formación y responsabilidad de médicos y facultativos y exige un ámbito propio de negociación para sus condiciones específicas de trabajo.
Los sindicatos médicos habían anunciado en junio paros indefinidos a partir de septiembre, todavía sin concretar, después de las cinco semanas de huelga desarrolladas durante la primera mitad del año. La aprobación del proyecto por el Consejo de Ministros no ha cerrado esta posibilidad. «Aprobar el proyecto en Consejo de Ministros no significa resolver el conflicto. El conflicto médico sigue abierto», advierte el Comité de Huelga.
A estas críticas se ha sumado la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf), que denuncia que el Gobierno haya aprobado la reforma «ignorando las reivindicaciones de médicos y facultativos». La organización sostiene que el texto mantiene una jornada que puede alcanzar las 75 horas semanales y cuestiona que continúe contemplando guardias de 24 horas bajo determinadas circunstancias. A su juicio, estas condiciones afectan de forma específica a médicos y facultativos.
«Aprobar el proyecto en Consejo de Ministros no significa resolver el conflicto»
Apemyf advierte además de que la profesión mantiene su disposición a iniciar una huelga indefinida si el Gobierno y los grupos parlamentarios no modifican durante la tramitación las condiciones que considera inaceptables. La agrupación recuerda que una consulta realizada en julio entre médicos y facultativos mostró un respaldo claro a esta medida y ha anunciado que la Unión Médica y Facultativa (UMYF) detallará sus próximos pasos en una rueda de prensa el próximo 9 de septiembre.
En esa línea se ha expresado la Organización Médica Colegial (OMC). A través de su presidente, el Dr. Tomás Cobo, ha reclamado que los grupos políticos enmienden este texto del Estatuto Marco durante su tramitación parlamentaria para que recoja las singularidades de los médicos.
«Lo que pedimos a todos los grupos parlamentarios es que hagan lo posible para que tengamos un Estatuto Marco de todos, sin duda, pero que recoja las singularidades de los médicos», ha indicado, tras lo que ha informado de que, por ello, va a mantener encuentros con todos ellos. El objetivo es que este proceso de debate en el Congreso de los Diputados «no sea una ratificación sin más».
Las comunidades autónomas también habían expresado sus críticas al anteproyecto en distintos Consejos Interterritoriales y a través de sus consejeros de sanidad. Entre sus demandas figuraba retirar el texto y retomar su elaboración desde el consenso.
Con la aprobación del Gobierno, el foco se traslada ahora al Parlamento. Los sindicatos médicos sostienen que el Ejecutivo lleva la reforma al Congreso sin haber alcanzado el consenso profesional y sin tener asegurado el respaldo parlamentario necesario. El Comité señala que existen posiciones contrarias entre la oposición y también críticas dentro de formaciones relevantes para las iniciativas legislativas del Gobierno.
El Comité de Huelga trasladará ahora sus reivindicaciones a los grupos parlamentarios
Las organizaciones evitan anticipar el resultado del proceso, pero recuerdan que «la viabilidad del Estatuto Marco tendrá que demostrarse ahora en el Parlamento«.
El Comité de Huelga ha avanzado que seguirá defendiendo sus reivindicaciones ante los grupos parlamentarios y mantendrá las medidas de presión y movilización necesarias mientras no se resuelvan las causas que originaron el conflicto.
Mientras tanto, el proyecto inicia formalmente su recorrido parlamentario. Tras su remisión a las Cortes Generales, deberá ser debatido y, en su caso, aprobado definitivamente antes de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y su entrada en vigor.
50 millones para programas del SNS
El Consejo de Ministros también ha autorizado la distribución de 50,27 millones de euros entre las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) para desarrollar distintos programas del Sistema Nacional de Salud. La portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha concretado que el Consejo de Ministros ha autorizado «la propuesta de distribución de 50,27 millones de euros entre las CCAA e Ingesa para el desarrollo de distintos programas del SNS».
Los fondos estarán destinados a políticas de cohesión sanitaria y a mejorar la calidad y la seguridad en la obtención y el trasplante de órganos. También permitirán optimizar los sistemas de información gestionados por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Saiz ha señalado que la financiación se dirigirá a «políticas de cohesión sanitaria, de mejora de la calidad y de la seguridad en la obtención y trasplante de órganos» y a «optimizar los sistemas de información gestionados por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)».








