Redacción. Santander
La pérdida de competitividad de Europa frente a Estados Unidos y China, el futuro de la Ley Europea de Biotecnología y los retos para acelerar el acceso a los medicamentos innovadores han centrado uno de los debates del 25 Encuentro de la Industria Farmacéutica, organizado por Farmaindustria.
Durante la conversación, moderada por Juan Yermo, director general de Farmaindustria, han participado Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, y Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria. Ambos han analizado cómo puede reforzar Europa su capacidad de innovación en un escenario marcado por la competencia global, la transformación regulatoria y la necesidad de garantizar el acceso de los pacientes a nuevas terapias.
Europa busca una posición propia ante el avance de Estados Unidos y China
La conversación ha partido de un diagnóstico compartido: Europa ha perdido peso relativo en investigación, desarrollo e innovación farmacéutica frente a otras potencias. En este contexto, Padilla ha defendido que la respuesta europea no pasa por copiar las estrategias de sus principales competidores. “La Unión Europea no puede intentar ser más China que China, ni más Estados Unidos que Estados Unidos”, ha afirmado.
Según ha explicado, la principal fortaleza europea reside en ofrecer estabilidad en un momento de elevada incertidumbre internacional. “Europa lo que tiene que ofrecer, en términos en los que todo es inestable, es una cierta estabilidad”, ha señalado el secretario de Estado de Sanidad.
“La Unión Europea no puede intentar ser más China que China, ni más Estados Unidos que Estados Unidos”, explica Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad
El secretario de Estado ha defendido asimismo el papel de España como referente en políticas farmacéuticas dentro de la Unión Europea. En su opinión, el país aporta elementos diferenciales como un sistema sanitario universal, una elevada calidad de los datos sanitarios y una posición destacada en investigación clínica.
Ley de Biotecnología e incentivos a la innovación
Uno de los principales asuntos abordados ha sido la futura Ley Europea de Biotecnología (Biotech Act), considerada por instituciones y empresas como una herramienta relevante para reforzar el atractivo de Europa como destino de inversión. Padilla ha defendido que la futura normativa debe incorporar mecanismos capaces de acelerar el acceso de los pacientes a las innovaciones. Entre las propuestas planteadas por España figuran incentivos tempranos vinculados a la llegada de los medicamentos al mercado europeo.
En este sentido, ha insistido en que innovación y acceso no deben analizarse por separado. “El acceso es justamente una condición de esencia de la innovación y por eso tampoco podemos segmentarlo creando cajas estancas como si fueran elementos totalmente separados”, ha señalado.
Desde la industria farmacéutica, Fina Lladós ha coincidido en la necesidad de fortalecer la capacidad innovadora europea, aunque ha defendido la importancia de preservar los mecanismos de protección de la propiedad intelectual.
Protección de la innovación
La presidenta de Farmaindustria ha advertido de que el actual dinamismo científico está aumentando la competencia entre nuevas terapias y elevando los riesgos asociados a la inversión en investigación biomédica. “La dinámica de la innovación adicional te la introduce la propia dinámica de aparición de nuevas innovaciones”, ha explicado.
Según Lladós, la rapidez con la que aparecen nuevas alternativas terapéuticas hace todavía más relevante mantener un marco que fomente la inversión y proporcione seguridad a los desarrolladores de medicamentos innovadores. La representante de la industria ha defendido que Europa debe enviar señales claras a los inversores si quiere seguir siendo un polo de atracción para la investigación farmacéutica internacional.
“Quitar protección ahí todavía es más complicado porque lo que haces es aportar todavía más riesgo en una situación que ya es arriesgada”, señala Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria
Más allá de los debates regulatorios, administración e industria han coincidido en la necesidad de reducir los tiempos de acceso a los medicamentos innovadores. Durante el encuentro se ha analizado la evolución de la futura Ley de los Medicamentos y otras iniciativas normativas impulsadas por el Ministerio de Sanidad. Padilla ha defendido que las reformas persiguen agilizar los procedimientos de financiación y favorecer el acceso temprano a tratamientos con valor añadido.
Lladós también ha valorado positivamente algunos avances incluidos en las propuestas legislativas, especialmente los relacionados con los plazos de acceso, la innovación incremental y la confidencialidad de determinados procesos de financiación.
Innovación, acceso y sostenibilidad para los pacientes
En la parte final del diálogo, ambos participantes han trasladado un mensaje de responsabilidad compartida respecto al futuro de la innovación biomédica. Padilla ha subrayado que las reformas emprendidas buscan que los medicamentos que aportan valor lleguen antes a los pacientes y que estos tengan una participación creciente en los procesos de decisión.
Por su parte, Lladós ha recordado que el desafío consiste en combinar rapidez, sostenibilidad e innovación para responder a las necesidades de los pacientes. “El acceso a la innovación cuando ya está rápido es una gran responsabilidad y es encontrar los mecanismos para poder hacerlo y lo tenemos que hacer entre todos”, ha concluido.
La conversación ha dejado un mensaje común: mantener la competitividad de Europa y garantizar el acceso a la innovación farmacéutica requerirá la colaboración entre administraciones, industria y pacientes en un entorno internacional cada vez más exigente.












