Redacción
El Instituto i+12 desarrolla mascarillas nasales personalizadas mediante impresión 3D para recién nacidos prematuros

El Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre (i+12) participa en el desarrollo de mascarillas nasales personalizadas mediante impresión 3D para recién nacidos prematuros con muy bajo peso al nacer, incluidos aquellos que pesan menos de 750 gramos. Uno de los principales objetivos del ensayo clínico es comprobar si la mascarilla nasal personalizada en 3D permite mantener más estables los niveles de oxígeno en sangre que las mascarillas convencionales. Para ello, se analizará cuántas veces por hora desciende el nivel de oxígeno por debajo del 85% con cada tipo de mascarilla. Además, el estudio pretende mejorar la transmisión del soporte respiratorio y reducir el riesgo de lesiones en la piel y en el tabique nasal asociadas al uso de mascarillas convencionales.
Las mascarillas comerciales más pequeñas, correspondientes a las tallas S y XS, pueden resultar demasiado grandes para los prematuros de menor peso, especialmente para aquellos que nacen con menos de 750 gramos. Las mascarillas fabricadas mediante impresión 3D permiten adaptarse de forma personalizada a la anatomía facial de cada recién nacido, favoreciendo un mejor ajuste y una adecuada transmisión del soporte respiratorio.
El diseño y fabricación de cada mascarilla se realiza mediante un proceso preciso y personalizado. El primer paso consiste en realizar un escaneado 3D de la cara del bebé, un procedimiento indoloro e inocuo que se lleva a cabo con protección en los ojos y, siempre que es posible, mientras el prematuro permanece en contacto con sus padres mediante el método canguro o en la incubadora. A partir de este modelo digital, los ingenieros diseñan la mascarilla y fabrican mediante impresión 3D un molde personalizado. Posteriormente, este molde se utiliza para obtener la mascarilla definitiva mediante la inyección de una silicona biocompatible para uso clínico.
El 79% de los centros sanitarios españoles carece de zonas específicas en urgencias para pacientes con migraña

La migraña es una de las enfermedades neurológicas de mayor prevalencia en España, con un impacto directo en la calidad de vida de millones de personas y en la productividad del sistema sanitario en su conjunto. Sin embargo, continúa siendo infradiagnosticada, subestimada y abordada con profundas desigualdades entre niveles asistenciales y territorios. Así lo evidencia el Sondeo de Percepción sobre la Atención de la Migraña en España, elaborado por el Observatorio Sedisa de Percepción y Análisis en Gestión Sanitaria con la colaboración de Lundbeck.
Según el sondeo, el 79% de los centros no dispone de zonas específicas en urgencias para pacientes con migraña, y el 66% carece tanto de unidades de migraña como de protocolos diferenciados para embarazadas o niños. Solo un 25% de los servicios de neurología cuenta con enfermería especializada en migraña. Por su parte, un 45% de los participantes afirma que su comunidad autónoma no dispone de Plan Específico para la Migraña, mientras que otro 38% directamente lo desconoce.
El sondeo identifica tres grandes bloques de barreras para la mejora asistencial. En el plano organizativo y de coordinación, destacan la falta de comunicación entre atención primaria y especializada (valoración: 5,31/7), la ausencia de manejo compartido (5,16/7) y la fragmentación de la historia clínica (4,16/7). En cuanto a recursos humanos y estructurales, el tiempo de espera entre consultas emerge como la barrera más crítica (5,58/7), seguida por la escasez de profesionales especializados y las restricciones presupuestarias. En el ámbito de la percepción social, la infravaloración de la migraña como enfermedad neurológica relevante (5,49/7) y su estigmatización por razones de género (4,41/7) siguen condicionando negativamente el diagnóstico y el abordaje.
Satse reclama más enfermeras para prevenir y abordar esta enfermedad crónica desde atención primaria y las aulas

Más de la mitad de la población adulta de la Unión Europea (UE) tiene sobrepeso, ya sea en forma de obesidad o de preobesidad. En 2025, el 16,3% de las personas de 18 años o más padecía obesidad, al presentar un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30, mientras que otro 35,4% se encontraba en situación de preobesidad, con un IMC de entre 25 y 30. En este contexto, Satse defiende desde hace años la necesidad de reforzar las plantillas de enfermeras para mejorar la prevención, el seguimiento y la atención de las enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad. El papel de estas profesionales resulta relevante tanto en la detección de factores de riesgo como en la educación sanitaria y el acompañamiento de las personas para favorecer hábitos de vida saludables.
Desde el Sindicato de Enfermería, también se considera fundamental impulsar la presencia de enfermeras escolares como una herramienta de prevención desde edades tempranas. La escuela constituye un entorno privilegiado para promover la educación para la salud, fomentar una alimentación equilibrada, impulsar la actividad física y detectar precozmente situaciones que puedan derivar en problemas de salud.
Contar con enfermeras en los centros educativos permitiría actuar antes de que los problemas de salud se consoliden y contribuiría a crear hábitos saludables desde la infancia. Una estrategia preventiva que, junto al refuerzo de la atención primaria y de las enfermeras dedicadas al cuidado de pacientes crónicos, podría ayudar a frenar el avance de la obesidad y otras enfermedades relacionadas con los estilos de vida.
'Rodéate de quien ve más allá de tu piel': AADA pone el foco en el acompañamiento de los adolescentes con DA

Con motivo del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, que se celebra el 14 de septiembre, la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA) presenta ‘Rodéate de quien ve más allá de tu piel’, una campaña centrada en la importancia de contar con un entorno que escuche, comprenda y acompañe a los adolescentes que conviven con esta enfermedad. La adolescencia concentra cambios físicos, emocionales y sociales que pueden amplificar el impacto de una enfermedad visible y crónica. Frente a ello, AADA reivindica el valor de una red de apoyo capaz de mirar a la persona más allá de las lesiones de su piel.
La campaña se articula en torno a una entrevista en profundidad protagonizada por Patricia Martín, paciente con dermatitis atópica grave, y Arancha Ortiz, psiquiatra del Hospital Universitario José Germain. El vídeo completo está disponible en YouTube y sus principales mensajes se adaptarán también a contenidos breves para redes sociales. La conversación recorre tres dimensiones estrechamente conectadas: la presión de las redes y los modelos de apariencia, el rascado nocturno y el cansancio que provoca, y el papel de las amistades ante la inseguridad, el aislamiento o posibles situaciones de acoso.
A lo largo de la entrevista, Patricia y Arancha reflexionan sobre la comparación con cuerpos y rostros aparentemente perfectos en redes sociales, así como sobre la dificultad de ocultar una enfermedad que puede manifestarse en distintas zonas del cuerpo. También abordan el círculo de picor, rascado y falta de descanso, y el cansancio físico que puede acompañar al paciente durante el día. La conversación pone además el foco en las amistades: en quienes acogen y respetan, pero también en el daño que pueden causar los comentarios, el rechazo o el acoso.
La harina de algarroba podría aumentar la sensación de saciedad y evitar los picos de glucosa en pacientes con prediabetes

“La harina de algarroba es muy rica en fibra y polifenoles y, además, presenta la particularidad de que ambos están unidos entre sí mediante diversos enlaces químicos. Esto genera lo que llamamos ‘complejo fibra-polifenol’ y resulta muy interesante en salud, especialmente en personas en situación de prediabetes y diabetes”, aseguró la Dra. Jara Pérez, investigadora del Foro Teófilo Hernando, una iniciativa de la Real Academia Nacional de Medicina de España (Ranme) y la Fundación Teófilo Hernando, durante el Simposio Jóvenes Investigadores celebrado en la Academia recientemente, con la presencia de la Prof.ª Ana Sánchez Fructuoso, académica de número de Nefrología de la RANME, como coordinadora.
A juicio de esta investigadora, la fibra y los polifenoles son los grandes desconocidos. “La fibra se relaciona solo con ‘ir mejor al baño’, pero la sociedad no sabe que esta parte de los alimentos vegetales que no llegamos a absorber tiene interacciones con nuestra microbiota, y tampoco conoce la relevancia que tiene en cuanto a la reducción del riesgo de diversas enfermedades crónicas”, apuntó. Respecto a los polifenoles, son compuestos presentes en todos los alimentos de origen vegetal y con múltiples efectos beneficiosos, “como la modulación de la microbiota o la reducción de la inflamación, por lo que poseen efectos beneficiosos frente al riesgo cardiovascular y la diabetes tipo 2”, matizó.
La Dra. Pérez detalló los estudios ya realizados y en marcha en la actualidad. “Hemos desarrollado estudios en animales de experimentación y en personas. En ratas diabéticas demostró que la suplementación con una mezcla de cacao puro y harina de algarroba en su dieta mejoraba su metabolismo de la glucosa, las alteraciones cardíacas y las funciones de la microbiota intestinal. Y en un estudio piloto en personas con diabetes tipo 2 que recibían esa misma mezcla se vio, entre otros aspectos, que aumentaba la sensación de saciedad”, sostuvo.
Demasiada luz por la noche altera la forma y el funcionamiento del corazón

La exposición a la luz durante la noche está relacionada con cambios importantes y potencialmente dañinos en la estructura y función del corazón, según un estudio de más de 11.000 personas realizado por la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans (Estados Unidos). Estudios observacionales previos han relacionado la exposición a la luz nocturna con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, pero se sabe poco sobre los cambios estructurales y funcionales del corazón asociados.
La investigación incluyó a 11.071 personas que forman parte del estudio UK Biobank. Todos los participantes llevaron un sensor de luz en la muñeca durante siete días para medir los niveles de luz durante la noche. Tres años después, se les realizó una resonancia magnética cardíaca para examinar detenidamente las estructuras y funciones del corazón. Los investigadores compararon a personas expuestas a niveles de luz superiores a tres lux con personas expuestas a casi ninguna luz durante la noche. Esto demostró que las personas con alta exposición a la luz nocturna presentaban un engrosamiento de la pared del ventrículo izquierdo, lo que reducía el espacio dentro de la cavidad.
Se observaron indicios de una disminución en la capacidad del músculo cardíaco para contraerse durante un latido. Este es un indicador temprano de disfunción cardíaca. Los investigadores también encontraron cambios en los ventrículos derechos y las aurículas izquierdas. La contaminación lumínica se ha revelado como un nuevo factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Estos hallazgos, junto con la evidencia de otros estudios, sugieren que la reducción de la exposición a la luz nocturna debería considerarse como una de las posibles estrategias para prevenir las enfermedades cardíacas por parte de los médicos y los responsables políticos.






