Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Fotografía y vídeo)
En 2021 nació el Pain Institute of Spain (PIOS) con el objetivo de dar respuesta a las necesidades no cubiertas en formación en el campo del dolor. Aunque principalmente surgió enfocado a ofrecer formación a profesionales de la anestesiología, el centro ha ido evolucionando con un programa dirigido también a especialistas intervencionistas de otras áreas, para proporcionarles el conocimiento necesario para el abordaje del dolor. Con todo esto, Manuel Herrero, socio director de PIOS, pone de relieve cómo el modelo implantado en este centro ha contribuido a formar a centenares de médicos con un feedback muy positivo por parte de los alumnos.
¿De dónde nace la idea de crear PIOS y qué balance hace de estos cinco años de trayectoria?
La idea surgió hace años, la tenía en la cabeza antes de la pandemia de Covid-19; esta se basaba en intentar ayudar a compañeros a formarse en el campo del dolor, rama que se estudia fundamentalmente en anestesiología. Durante la residencia, hay pocas oportunidades de formarse en este ámbito y, aunque cada vez hay más oferta formativa, buscábamos unificar los aspectos más importantes para facilitar esta información a diferentes especialistas, sumando un entrenamiento para su práctica clínica habitual.
“Aunque cada vez hay más oferta formativa, buscábamos unificar los aspectos más importantes para facilitar la formación en dolor a diferentes especialistas”
Este año empezamos ya la sexta edición del curso anual, de lo cual estamos muy orgullosos porque cada vez tenemos más demanda. En total, en estos años hemos llegado a formar a más de 700 médicos tanto de España como de otros países. Estamos muy satisfechos porque vemos que el proyecto sigue adelante cada año y eso nos hace tener mas ilusión todavía para continuar, seguir mejorando y crecer.
¿Cuáles diría que son los aspectos diferenciales en cuanto a la formación que se ofrece en PIOS respecto a otros centros?
Teníamos muy claros los valores que queríamos transmitir: excelencia en la formación, trabajo en equipo y cercanía. Y es que, me parece muy importante que el alumno se sienta cercano y parte de una comunidad. Por ello, las sesiones online se realizan en directo aunque luego se puedan ver en diferido. Buscamos que todo el mundo se sienta partícipe del proyecto, tanto los alumnos como el profesorado.
¿Cuál es la oferta formativa preparada para el siguiente curso y a qué profesionales se dirige?
Nuestro proyecto principal es el curso anual que impartimos, que fundamentalmente se compone de sesiones online aunque también incluye una parte práctica. Esta formación se divide en módulos que abarcan diferentes temáticas y además, la plataforma incluye contenidos adicionales a los que se puede acceder, siendo exclusivos de este programa.
“Cada año vemos más especialistas de otros campos que no son la anestesiología, por ejemplo, empezamos a tener como alumnos a reumatólogos o neurocirujanos”.
El proyecto empezó en España fundamentalmente dirigido a especialistas en anestesiología y, posteriormente, se empezó a correr la voz y comenzaron a llegar solicitudes de médicos de fuera de España, especialmente de Latinoamérica, pero también de Portugal y otros países. Además, cada año llegan más especialistas de otros campos que no son la anestesiología; por ejemplo, hemos empezado a tener como alumnos a reumatólogos o neurocirujanos y este año, por primera vez, se han inscrito radiólogos intervencionistas.
¿Qué contenidos tiene el Curso Anual en el Tratamiento del dolor y cómo se configuran las sesiones y contenidos durante el transcurso del año que dura?
El curso tiene un año de duración, comenzando en septiembre. Este se divide en 18 módulos que se imparten online, lo que creemos que lo hace bastante fácil de seguir. Estos apartados abordan diferentes temáticas que abarcan el dolor craneofacial, de columna, pélvico, oncológico, medicina regenerativa o el dolor neuropático periférico, entre otros. El programa está especialmente enfocado en el tratamiento intervencionista.
Cabe destacar que nos gusta que en cada sesión participen dos o tres profesores, porque creemos que es muy enriquecedor y después de cada clase hay un debate posterior en el que se pueden hacer preguntas al profesorado y se exponen casos o experiencias que se han tenido en vida real.
“Nos gusta que en cada sesión participen dos o tres profesores porque creemos que es muy enriquecedor”
Es por ello que siempre me propuse que las sesiones fueran en directo. Evidentemente, luego se pueden ver en diferido para los alumnos que no puedan conectarse en ese momento, pero el hecho de estar en directo con los profesores y poder realizarles preguntas añade un plus de calidad y cercanía, como comentaba. Y tiene buena aceptación, porque se conectan doctores a las sesiones en directo desde otros lugares con gran diferencia horaria.
Por otra parte, además de poder acceder a las sesiones en diferido, ponemos a disposición bibliografía complementaria para descargarse, así como de contenidos multimedia que hemos ido grabando durante estos años. En estos últimos se exponen técnicas intervencionistas y explicaciones de los procedimientos; también tenemos una biblioteca de técnicas intervencionistas en dolor que creo que es la más amplia que existe en habla hispana.
¿Y el Interventional Pain Training Program? ¿Qué características tiene y a qué perfiles se dirige?
Este proyecto intensivo es una pasantía de dos semanas durante las cuales un especialista viene a Madrid, que es donde está el equipo principal del instituto. En este periodo, el alumno asiste a quirófanos de diferentes hospitales de lunes a viernes en horario de mañana y tarde, por lo que pueden llegar a ver hasta 20 y 30 procedimientos al día.
“El Pain Training Program es una pasantía durante la cual un especialista viene a Madrid y pasa dos semanas viendo procedimientos en quirófanos de diferentes hospitales”
Consideramos que es muy enriquecedor porque los alumnos no sólo acceden a todos estos procedimientos, sino que ven cómo funcionan diferentes unidades del dolor y cogen ideas para desarrollar departamentos similares y formas de trabajar en sus clínicas o, también, para mejorar la gestión de sus centros. Por todo ello, y al aportar una especie de formación “one to one” creemos que es también un proyecto muy bonito que queremos conservar.
Como comentaba, en PIOS cuentan con un modelo formativo híbrido. ¿Cómo se lleva a cabo y qué formatos de sesiones, tanto de corte online como presencial, se imparten en las diferentes formaciones?
La formación se desarrolla principalmente en línea para facilitar que los alumnos puedan verlo tanto en directo como en diferido, independientemente de dónde residan. Además, cuenta con una acreditación a nivel europeo y aval universitario para el que lo solicite.
El programa es de carácter híbrido porque también consideramos muy importante la parte práctica, que consta de tres días intensivos de formación en la Universidad Complutense de Madrid. Esta parte también es muy enriquecedora y el año pasado contamos con 25 profesores y 70 alumnos. Además, al finalizar el curso se realiza una cena en la que también se establecen relaciones entre los especialistas.
“Para nosotros es importante que la gente que realiza este curso sienta que puede seguir contando con nosotros aunque el programa termine”
Para nosotros es importante que la gente que realiza este curso sienta que puede seguir contando con nosotros aunque el programa termine. En este sentido, por ejemplo, siempre me he propuesto que en cada curso anual haya algún profesor que fuera alumno en anteriores ediciones, porque dentro de PIOS también se puede crecer profesionalmente aportando conocimientos.
¿Con qué infraestructuras o instalaciones cuentan para desarrollar aquellas partes más prácticas de la formación?
Llevamos varios años trabajando con el Centro de Donación de Cuerpos y Salas de Disección de la Universidad Complutense de Madrid, quienes conocen perfectamente nuestra organización y funcionan muy bien.
Dentro de esta fase práctica del programa, hay diferentes partes. El primer día se trabaja con modelos vivos, se realiza exploración ecoguiada y, además, hay ponencias magistrales. Los otros dos días se trabaja con cadáveres en diferentes estaciones: una mitad con ecografía y la otra mitad con fluoroscopia, practicando los procedimientos principales que hacemos en dolor, ya sean más sencillos o más complejos. Asimismo, tenemos todo tipo de materiales, cánulas y catéteres, y contamos con unos técnicos en fluoroscopía que son profesionales en dolor para guiar todos los procesos, lo que es un lujo.
“Para la parte práctica llevamos varios años trabajando con el Centro de Donación de Cuerpos y Salas de Disección de la Complutense; conocen perfectamente nuestra organización y funcionan muy bien”
¿Cómo se seleccionan a los docentes que forman parte del centro? ¿Qué aspectos destacaría de los perfiles que forman parte de este claustro?
Los profesores, aparte de tener un gran prestigio, son buenas personas, que para mí es lo más importante. He tenido la suerte de haber podido viajar mucho por el mundo y conocer a profesionales maravillosos que ahora forman parte del claustro. Para nosotros todos estos valores son importantes, ya que es esencial que transmitan muy bien los conocimientos desde la humildad y la cercaníaa. Esto es también relevante de cara a crear vínculos entre profesionales.
No quiero terminar sin aclarar que este curso no va dirigido a profesionales que quieran empezar a trabajar en dolor o no tengan experiencia en el campo intervencionista: es necesario estar trabajando ya en este ámbito aunque sea a nivel básico. Tampoco está enfocado para aquellos profesionales de especialidades que no abarcan estas competencias.
¿Qué feedback tienen de los alumnos que han participado en sus formaciones durante estos años?
Durante el transcurso del año vamos evaluando una serie de ítems del profesorado y los analizamos, viendo también el grado de participación e implicación de los alumnos en los debates de las sesiones. En cada curso concreto lanzamos encuestas de satisfacción, porque creemos que es importante recibir ese feedback de los alumnos y mejorar aquellos aspectos que sean necesarios.
“En cada curso concreto lanzamos encuestas de satisfacción, porque creemos que es importante recibir ese feedback de los alumnos y mejorar aquellos aspectos que sean necesarios”
Aquí, todo suma; es importante la cercanía, el estar de tú a tú en directo con los ponentes y ofrecer un punto de vista útil para trasladarlo a la práctica habitual. Otro aspecto que los alumnos valoran muy positivamente es que el profesorado les explique puntos que no aparecen en los libros desde la propia experiencia, ya que estos conocimientos adquiridos en vida real aportan mucho valor.
¿Tienen previstos nuevos proyectos o novedades en la oferta formativa que ofrece PIOS en el corto-medio plazo?
Sí, tenemos varios proyectos en mente. En Lima (Perú) se ha abierto un centro puntero en investigación médica y formación intervencionista para diferentes especialidades, el Peruvian Anatomical Research Center (PARC). Estamos colaborando con ellos y me gustaría que pudiéramos impartir cursos satélite de dolor, sobre temas más específicos.
Por otra parte, queremos ampliar la oferta formativa. En este punto, por ejemplo, estamos trabajando en un proyecto junto a profesionales de la fisioterapia para ofrecerles formación en ecografía y anatomía atendiendo a sus competencias. Así, la idea es intentar llegar a realizar un abordaje óptimo del dolor desde otros campos implicados, estableciendo nexos de trabajo, lo que creemos que puede ser muy interesante y útil para tratar a nuestros pacientes, que son la verdadera razón por la que queremos seguir esforzándonos por mejorar en nuestra profesión.









