El paciente gana protagonismo en todo el ciclo del medicamento: «No puede ser considerado únicamente como el destinatario final»

El XXXIII Congreso de la SEFC analizará cómo reforzar el papel del paciente desde la investigación y la evaluación de los medicamentos hasta la toma de decisiones y el seguimiento de los resultados

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Redacción
La creciente complejidad de los tratamientos está modificando también el papel del paciente a lo largo de todo el ciclo del medicamento. Frente a un modelo en el que tradicionalmente ocupaba el último eslabón del proceso, como receptor de una terapia ya desarrollada y seleccionada, los especialistas en farmacología clínica defienden avanzar hacia una participación más activa desde las primeras fases de la investigación hasta la evaluación de los resultados obtenidos en la práctica clínica. «En este nuevo escenario, el paciente ya no puede ser considerado únicamente como el destinatario final de un medicamento», señala la Dra. Antònia Agustí, jefa del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

A su juicio, la experiencia, las necesidades y las preferencias de los pacientes tienen un papel cada vez más relevante en la investigación, la evaluación y el acceso a los medicamentos, pero también en las decisiones terapéuticas y en el seguimiento de sus resultados. «Incorporar esa perspectiva de forma sistemática supone avanzar hacia un modelo en el que los pacientes participen activamente en la investigación, la evaluación y el acceso a los medicamentos, pero también en las decisiones terapéuticas y en el seguimiento de sus resultados», añade.

Este cambio de enfoque será uno de los asuntos que se abordarán durante el XXXIII Congreso de la Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC), que se celebrará del 21 al 23 de octubre en Madrid. En concreto, la mesa redonda El paciente en la cadena del medicamento, moderada por la Dra. Agustí, reunirá a especialistas en farmacología clínica, investigadores y representantes de pacientes para analizar cómo integrar su perspectiva en los distintos procesos relacionados con los medicamentos.

La formación del paciente experto es clave para favorecer una participación informada y en mayor igualdad de condiciones con profesionales e investigadores

Incorporar al paciente desde la investigación

La participación del paciente comienza mucho antes de que un tratamiento llegue a la consulta. Según los especialistas, incluir su perspectiva desde el propio diseño de una investigación puede ayudar a identificar necesidades no cubiertas y a definir objetivos que resulten realmente relevantes para las personas que viven con una determinada enfermedad.

«Esta colaboración puede contribuir, además, a que los estudios respondan mejor a las prioridades de los propios pacientes y a que sus resultados sean posteriormente más aplicables a la práctica clínica», explica la Dra. Caridad Pontes García, especialista en Farmacología Clínica del Hospital Universitario de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, que participará en la mesa para abordar precisamente el papel del paciente en el diseño de la investigación con medicamentos.

La formación constituye, en este sentido, uno de los elementos necesarios para que esa participación sea efectiva. Durante el encuentro, Elisenda de la Torre Hervera, Patient Advocacy en REU+ y en la Asociación Paciente 360, analizará la figura del paciente experto y la necesidad de proporcionarle conocimientos y herramientas que le permitan intervenir de forma informada en procesos científicos, asistenciales y regulatorios.

«Disponer de pacientes con conocimientos sobre investigación clínica, evaluación de medicamentos y sistemas sanitarios permite una participación más informada y estructurada, favoreciendo un diálogo en mayor igualdad de condiciones con profesionales sanitarios, investigadores y responsables de las decisiones regulatorias», apunta la Dra. Agustí.

De la evaluación y el acceso a la decisión compartida

La voz de los pacientes también ha ido adquiriendo mayor presencia en los procesos de evaluación y autorización de medicamentos. Su experiencia puede complementar los datos clínicos a la hora de valorar aspectos como la gravedad de una enfermedad, la importancia de determinados beneficios terapéuticos, la tolerancia a los riesgos o el impacto de un tratamiento sobre la vida cotidiana.

La experiencia del paciente puede complementar los datos clínicos en la evaluación del balance beneficio-riesgo de los medicamentos

La SEFC destaca que tanto la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) como distintas agencias nacionales han desarrollado mecanismos para incorporar la participación de pacientes en la evaluación del balance beneficio-riesgo. Los especialistas consideran que esta perspectiva también puede ser relevante en las decisiones sobre precio y financiación, especialmente cuando existen incertidumbres sobre el valor clínico de una nueva terapia o resulta necesario establecer prioridades en la utilización de los recursos sanitarios.

Este ámbito será analizado durante el congreso por Julián Isla Gómez, asesor científico de la Federación Europea del Síndrome de Dravet y miembro del Grupo de Asesoramiento Terapéutico de Eurordis, quien abordará la participación de los pacientes en la evaluación y el acceso a los medicamentos.

El cambio de modelo llega asimismo a la consulta. La tradicional decisión adoptada prácticamente en exclusiva por el profesional sanitario está dando paso a la toma de decisiones compartida, en la que la evidencia científica se combina con las preferencias, prioridades, circunstancias y valores de cada paciente. De esta forma, médico y paciente pueden valorar conjuntamente las alternativas disponibles, sus posibles beneficios y riesgos y el impacto que cada opción puede tener sobre la vida de la persona.

La participación continúa después de elegir el tratamiento

El papel del paciente tampoco concluye cuando se inicia una terapia. Conocer directamente su experiencia permite determinar si un medicamento está ofreciendo un beneficio relevante en condiciones reales de uso y complementar los indicadores clínicos tradicionales.

Los PROMs y PREMs permiten conocer directamente el impacto de los tratamientos sobre los síntomas, la calidad de vida y la experiencia asistencial

En este contexto cobran importancia los resultados comunicados por los propios pacientes (Patient Reported Outcome Measures, PROMs) y las medidas de experiencia del paciente (Patient Reported Experience Measures, PREMs). Estas herramientas recogen información sobre síntomas, calidad de vida, funcionalidad, impacto de la enfermedad o experiencia con la atención sanitaria.

La Dra. Natalia Borruel Sainz, jefa de Sección de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Vall d’Hebron, abordará durante el Congreso tanto la toma de decisiones compartida como la utilización de PROMs y PREMs para evaluar los resultados en salud.

La incorporación de terapias cada vez más complejas, entre ellas las CAR-T, las terapias génicas y otras estrategias basadas en células madre e ingeniería tisular, refuerza, según la SEFC, la necesidad de revisar quién participa en las decisiones relacionadas con el desarrollo y uso de los medicamentos. El objetivo es avanzar desde un modelo centrado en decidir para el paciente hacia otro en el que las decisiones se adopten cada vez más con el paciente.

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