Redacción
Un estudio ha demostrado que retrasar de tres a cinco años la primera colonoscopia de vigilancia tras la extirpación de adenomas avanzados no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal ni de muerte por esta enfermedad. Los resultados forman parte del estudio EPoS (Ensayo Europeo de Vigilancia de Pólipos), iniciado en 2015.
El cáncer colorrectal es el tumor más frecuente en España cuando se consideran ambos sexos, con alrededor de 44.000 nuevos diagnósticos cada año. Tras la detección y extirpación de pólipos, algunos pacientes presentan un mayor riesgo de desarrollar nuevos adenomas o cáncer colorrectal, por lo que las guías recomiendan actualmente realizar colonoscopias de vigilancia de forma periódica.
El ensayo, publicado en The New England Journal of Medicine, incluyó a 10.799 pacientes con adenomas avanzados procedentes de ocho países europeos, más de la mitad españoles. Rodrigo Jover, investigador del área Ciber de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (Ciberhd) e Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (Isabial), fue el investigador principal y primer autor del trabajo.
Por su parte, Joaquín Cubiella coordinó la participación de los centros españoles, mientras que Luis Bujanda e Isabel Portillo participaron en el estudio y reclutaron pacientes durante diez años en ocho hospitales del País Vasco.
«La reducción de colonoscopias tendría beneficios tanto para el sistema sanitario como para los pacientes», ha señalado Luis Bujanda
Los resultados podrían tener implicaciones para la organización de la vigilancia tras la extirpación de pólipos. En España se realizan más de un millón de colonoscopias al año, de las que entre un 10% y un 20% corresponden a procedimientos de seguimiento. Los servicios de endoscopia afrontan una elevada demanda y listas de espera, mientras que la preparación intestinal y la propia prueba suponen una carga para los pacientes y no están exentas de posibles complicaciones.
«La reducción de colonoscopias tendría beneficios tanto para el sistema sanitario como para los pacientes», ha señalado Luis Bujanda. Según el investigador, espaciar las pruebas permitiría disminuir las listas de espera, el gasto sanitario y las complicaciones asociadas, además de reducir el impacto sobre la actividad laboral y la calidad de vida.
Los resultados del ensayo ya se han trasladado a organizaciones internacionales responsables de elaborar guías de práctica clínica. Estas entidades han comenzado a valorar y actualizar sus recomendaciones sobre la vigilancia de los pacientes a los que se han extirpado pólipos colorrectales.









