Redacción
En Europa existe un único tratamiento autorizado para la enfermedad ocular tiroidea (EOT). Sin embargo, este medicamento no está financiado en España debido que en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) del pasado 15 de julio se negó a financiar el teprotumumab (Tepezza). Ante esta situación, la Asociación Española de Pacientes con Enfermedad Ocular Tiroidea (EOT España) ha exigido al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas que rectifiquen dicha decisión en la próxima reunión del CIPM prevista para el próximo 23 de septiembre.
Para EOT España, esta reunión tiene la oportunidad de corregir un «error» que, a su juicio, ha tenido consecuencias reales para los pacientes. “No pedimos una nueva oportunidad, exigimos que se corrija un error que ya ha costado muy caro a los pacientes. El 23 de septiembre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas tienen la ocasión de hacerlo bien; esperamos que no la desperdicien. Los pacientes españoles no pueden seguir quedándose atrás cuando ya existen tratamientos capaces de mejorar su vida”, ha finalizado la presidenta de EOT España, Pilar Carnicero.
El teprotumumab, único medicamento para tratar enfermedad ocular tiroidea, ya está aprobada por la EMA y la FDA
Asimismo, la asociación afirma que los pacientes llevan meses sin ninguna alternativa terapéutica, mientras la enfermedad sigue afectando a su visión, a su vida social y a su actividad laboral. La asociación insiste en que el tiempo juega en contra de quienes conviven con esta patología y reclama una respuesta sin más demoras.
Autorizaciones de la EMA y FDA
El tratamiento cuenta ya con la autorización de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y, como recordó la asociación tras conocerse en julio su aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), su disponibilidad avanza en otros países del entorno. En este contexto, señalan que España no puede quedarse atrás cuando ya existen tratamientos capaces de mejorar la vida de los pacientes.
Además, la asociación recuerda que, en mayo, llevó al Congreso de los Diputados la Declaración de Sevilla, en la que reclamaba mayor reconocimiento para la enfermedad, diagnóstico precoz, unidades multidisciplinares y acceso a tratamientos. Meses después, la falta de financiación de la única alternativa terapéutica disponible confirma que esas demandas siguen sin resolverse.








