Redacción
La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) ha reivindicado que los medicamentos genéricos constituyen un activo estratégico para la seguridad de suministro, la resiliencia sanitaria y la autonomía estratégica europea, además de su contribución histórica a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Así lo ha defendido durante la celebración en Farmaforum de la mesa redonda El valor clínico, económico y social del medicamento genérico: activo crítico de la resiliencia sanitaria europea y la seguridad de suministro, un encuentro que ha reunido a representantes del Ministerio de Sanidad y de la industria farmacéutica para analizar el papel que desempeñan los medicamentos genéricos en el nuevo marco europeo de medicamentos críticos.
Aeseg ha señalado que «los medicamentos no constituyen únicamente una prestación sanitaria, sino también una capacidad industrial estratégica»
Durante el debate, los participantes han coincidido en que Europa está transformando progresivamente su visión sobre los medicamentos genéricos. Si durante décadas la conversación se centró principalmente en la competencia y la sostenibilidad presupuestaria, ahora la agenda comunitaria concede cada vez más relevancia a conceptos como los medicamentos críticos, la resiliencia de las cadenas de suministro, la autonomía estratégica, la fabricación europea y la seguridad de abastecimiento.
La asociación ha destacado que este cambio responde a una realidad cada vez más evidente: «La pandemia, las tensiones geopolíticas y las interrupciones sufridas en las cadenas globales de suministro han demostrado que los medicamentos no constituyen únicamente una prestación sanitaria, sino también una capacidad industrial estratégica».
En este contexto, han resaltado que los medicamentos genéricos aportan valor en cuatro ámbitos: clínico, al ofrecer resultados en salud equivalentes y favorecer la continuidad asistencial; económico, al contribuir a la sostenibilidad del SNS y liberar recursos para la innovación; social, al mejorar la accesibilidad y promover un acceso equitativo a los tratamientos; e industrial y estratégico, al preservar capacidades productivas esenciales para la seguridad sanitaria.
El dabigatrán genérico facilitó el acceso al tratamiento a 56.981 pacientes adicionales y generó un impacto positivo superior a 74 millones de euros para el SNS en dos años
Uno de los ejemplos analizados durante la mesa ha sido el caso de dabigatrán genérico, cuyo estudio de impacto promovido por Aeseg concluyó que su disponibilidad permitió que 56.981 pacientes adicionales accedieran al tratamiento, generando 3.171 años de vida adicionales, 2.716 años de vida ajustados por calidad y un impacto económico positivo superior a 74 millones de euros para el SNSen apenas dos años.
Según Aeseg, estos resultados demuestran que el valor de los medicamentos genéricos no puede medirse exclusivamente en términos de ahorro, sino también por su capacidad para mejorar el acceso a los tratamientos y generar mejores resultados en salud.
La mesa ha dedicado una parte importante del debate a la futura Directiva de Medicamentos Críticos, la iniciativa legislativa europea que prevé incorporar criterios de resiliencia y seguridad de suministro en la compra pública de medicamentos críticos y reforzar la consideración de la capacidad productiva europea.
Aeseg valora positivamente el enfoque de la Comisión Europea sobre la importancia de los medicamentos maduros y esenciales y la necesidad de que su fabricación económicamente sea sostenible
En este contexto, han recordado las recientes declaraciones de Laure Geslin, representante de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG Sante), quien señaló que «no puede existir seguridad de suministro sin sostenibilidad económica». La asociación ha considerado que esta afirmación refleja uno de los principales cambios conceptuales que está experimentando actualmente la política farmacéutica europea.
Además, han subrayado que durante años el debate farmacéutico europeo ha estado centrado principalmente en la innovación y en los medicamentos de alto coste. Sin embargo, la Comisión Europea (CE) reconoce ahora que la disponibilidad de medicamentos maduros, esenciales y críticos depende también de la existencia de unas condiciones económicas que permitan mantener la fabricación y el suministro a largo plazo.
La asociación ha indicado que este nuevo enfoque europeo resulta plenamente coherente con las reivindicaciones que viene trasladando desde hace años en relación con la sostenibilidad de los medicamentos fuera de patente, la necesidad de preservar capacidades industriales estratégicas y la importancia de garantizar la viabilidad económica de determinados medicamentos esenciales para los pacientes.







