Redacción
La seguridad en la atención sanitaria es una responsabilidad compartida en la que los pacientes también desempeñan un papel esencial. Esta idea fue la línea conductora de la mesa informativa dirigida a pacientes, familiares y profesionales, organizada por el Hospital Universitario Infanta Elena el pasado jueves, con el fin de proporcionar mensajes prácticos y herramientas que ayuden a mejorar la gestión de los tratamientos. Un espacio en el que se puso de relieve que la información y la educación al paciente constituyen un elemento clave para mejorar la adherencia y reducir problemas relacionados con los medicamentos.
En este contexto, la iniciativa buscó “concienciar sobre la importancia de conocer y mantener actualizada la información sobre los tratamientos, consultar las dudas con los profesionales sanitarios y participar activamente en las decisiones relacionadas con su salud”, explica la Dra. Marta Pastor, jefa asociada de Medicina Interna del centro hospitalario. Para ello, durante la jornada, los asistentes recibieron material informativo y recursos para favorecer una correcta gestión de su medicación, como documentos para registrar los fármacos que toman, los horarios, la forma de administración y el motivo de cada tratamiento, así como pastilleros individuales para facilitar la organización diaria. También se entregaron calendarios personalizados de medicación y hojas de información sobre medicaciones de algo riesgo, y se ofreció información sobre seguridad del paciente.
La revisión de los tratamientos permite detectar problemas de tolerancia, adherencia o posibles discrepancias
Entre los temas abordados, destaca la correcta organización de los medicamentos, un acto que adquiere una mayor relevancia en personas con varios fármacos prescritos, enfermedades crónicas o cambios recientes en su medicación para evitar errores o incidencias. En el caso de las personas mayores, este mensaje cobra especial importancia. Por otro lado, para facilitar la continuidad asistencial en la atención sanitaria, especialmente cuando el paciente es atendido por un equipo multidisciplinar, distintos servicios o en diferentes niveles asistenciales, es necesario disponer de un registro actualizado de los tratamientos. Este registro permite saber qué medicamento se toma, en qué horario, cómo debe administrarse y por qué motivo permite mejorar la comunicación con el equipo sanitario y favorece una atención más segura.
Asimismo, la mesa informativa ofreció otros recursos de apoyo, como el Corner de Salud, donde se realizan diferentes mediciones, se facilita información y se ayuda al registro en el Portal del Paciente; así como la Escuela de Cuidadores del Hospital de Día de Geriatría, que proporciona conocimientos y herramientas a quienes participan en el cuidado diario de pacientes mayores o dependientes. “La seguridad de este grupo poblacional requiere una visión global: no valoramos únicamente las patologías, también la situación funcional y cognitiva, la fragilidad, la nutrición, la medicación y el entorno social y familiar de cada persona”, apunta el Dr. Leopoldo Bárcena, jefe asociado del servicio de Geriatría en el Hospital Infanta Elena. A través de esta valoración, se pueden detectar riesgos que pasan desapercibidos y adaptar las decisiones a las necesidades reales de cada paciente, como puede ser el caso de la polimedicación.
La comunicación entre pacientes, familiares, cuidadores y profesionales ayuda a prevenir riesgos asociados a la medicación
La mesa informativa puso también el foco en la importancia de la comunicación entre paciente y profesional sanitario para la resolución de cualquier duda o información relevante relacionada con su salud. Informar de cambios en el tratamiento, efectos no esperados o dificultades para seguir una pauta puede ayudar a identificar posibles riesgos y a adaptar la atención a las necesidades de cada persona. En ese sentido, la Dra. Laura Aparicio, farmacéutica del Servicio de Farmacia Hospitalaria del hospital apunta que se realizaron varias revisiones de medicación de pacientes polimedicados, comentando uno a uno los distintos fármacos e identificando posibles problemas de tolerancia o adherencia, facilitando indicaciones o recomendaciones para la correcta administración de la medicación y resolviendo dudas al respecto.
En palabras de la farmacéutica, la revisión de la medicación y la conciliación de tratamientos son “herramientas fundamentales para prevenir errores y asegurar la continuidad asistencial, especialmente en momentos de transición como los ingresos, traslados o altas hospitalarias, en los que permiten verificar que los tratamientos sean correctos, detectar discrepancias y adaptar la terapia a las necesidades reales de cada persona”.
En el caso de las personas mayores, la comunicación entre pacientes, familia, cuidadores y equipos sanitarios resulta especialmente importante, y ayuda a prevenir, entre otros, errores de medicación, caídas, descompensaciones o pérdidas de autonomía. Según el Dr. Bárcena, revisar periódicamente que cada fármaco sigue siendo necesario y facilitar que el paciente o sus cuidadores comprendan correctamente cómo debe administrarse son medidas clave.








