Nieves Sebastián Mongares
Más allá del control del embarazo, los métodos anticonceptivos pueden ayudar a determinadas mujeres manejar síntomas o patologías que interfieren en su calidad de vida. Como explica la Dra. Amira Alkourdi, subdirectora en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y miembro de la Dirección Médica en Kclinik, en esta entrevista realizada gracias al apoyo de Gedeon Richter, es de gran importancia individualizar el tratamiento teniendo en cuenta las características y preferencias de la paciente para garantizar que les reportan beneficios y que no interfieran en ningún ámbito de su salud.
¿Qué beneficios adicionales pueden reportar a las mujeres los métodos anticonceptivos, más allá del control de la concepción? ¿A qué métodos aplica?
Los tratamientos hormonales según sean elegidos en función de sus composición y dosis tienen otros beneficios como el control de enfermedades dermatológicas como el acné o la hidradenitis. Además, pueden ayudar en la alopecia androgenética. Fuera de sus beneficios dermatológicos ayudan al control de síndrome premenstrual y trastorno disfórico y se utilizan como tratamiento de la insuficiencia ovárica precoz, por tanto, tienen claramente otros posibles beneficios que pueden ser indicados según las necesidades de la paciente.
¿Considera que existe desconocimiento sobre los beneficios de estos métodos anticonceptivos?
Sí, aunque va a depender del foro y de la paciente. Hay quien conoce estas aportaciones, se ha informado sobre ellas o incluso se ha beneficiado; luego hay otro grupo de pacientes en los que no son tan conocidas. Ahí está la clave de la comunicación y transmisión de la información, que además es muy importante para la adherencia al tratamiento.
“Los tratamientos hormonales, según sean elegidos en función de sus composición y dosis, tienen beneficios como el control de enfermedades dermatológicas como el acné o la hidradenitis”
¿Qué papel tienen los profesionales sanitarios a la hora de orientar e informar a las mujeres sobre los diferente métodos anticonceptivos? ¿Considera que el conocimiento es el adecuado entre los profesionales implicados o queda margen de mejora?
Como en todos los gremios, habrá de todo. Hay quien funciona con dos opciones que conoce más y es lo que ofrece a sus pacientes y hay otros profesionales que estudiamos más exhaustivamente todas las alternativas y beneficios o efectos que pueda tener cada alternativa entre nuestros pacientes. Bajo mi punto de vista, la constante actualización es fundamental. Por tanto, respecto al margen de mejora, siempre lo hay.
Y donde más debemos mejorar es en adaptar bien el tratamiento a cada paciente, detectando si existe algún efecto que no mejore su calidad de vida y cambiarlos porque las opciones son múltiples, dado que indicar estos tratamientos deben tener siempre como objetivo mejorar la calidad de vida de las pacientes.
¿En qué situaciones se puede indicar su uso, más allá de su utilidad anticonceptiva?
Esto es muy variable. Va a depender de los síntomas y necesidades de la paciente, que es lo que determinará la indicación y elección del tratamiento anticonceptivo.
¿Cómo ha avanzado la disponibilidad de diferentes métodos anticonceptivos? ¿Qué aspectos se han de tener en cuenta a la hora de individualizar el tratamiento?
Esta pregunta tiene varias interpretaciones. Una de ellas es la biodisponibilidad, y en esto hemos avanzado muchísimo. En este sentido, podemos modular aspectos como el patrón de manchado que desea tener la usuaria, o determinar qué necesita según su flujo de manchado. Podemos elegir también vía de administración si existen problemas hepáticos, mejorándolos por ejemplo, y por otra parte podemos modular efectos secundarios, como la disminución de la libido. En definitiva, podemos jugar más. De ahí la importancia de conocer cada caso de manera totalmente personalizada.
“Existe información al alcance de los profesionales para trasladar la mejor opción a las pacientes y que ellas también decidan con todas las recomendaciones sobre la mesa”
Si lo enfocamos a disponibilidad a la usuaria y profesionales, creo que es total para ambos. Para los profesionales, existe información a su alcance y está en la mano de cada uno el trasladar de la manera más adecuada posible la mejor opción a cada paciente. Y, por supuesto, que ellas también tengan voz sobre esta elección una vez tengan toda la información y recomendaciones sobre la mesa.
¿Qué importancia tiene para las mujeres alcanzar un bienestar ginecológico de cara a su calidad de vida en términos generales?
Muchísimo. Yo siempre lo digo: estos tratamientos son para mejorar la calidad de vida, si no, no tienen sentido alguno. Desde vivir sin dolor en tu día a día, a que la cantidad menstrual además de provocarte una anemia, no te limite en tu trabajo y día a día o en tu ocio. También, que no haya limites en la sexualidad o para conocer una pareja. Además, los síntomas que pueden cubrir pueden impactar en el absentismo laboral, las dificultades para conciliar o, incluso, en el disfrute en el día a día. Por todo ello, es un tema más complejo e importante de lo que parece.







