Redacción
La Asociación MIR España (AME) ha solicitado al Ministerio de Sanidad y al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) una comprobación urgente de las condiciones asistenciales, docentes y de supervisión de los residentes de Ceuta. La organización pide investigar la reorganización de las guardias denunciada por los MIR del Hospital Universitario de Ceuta y adoptar, en su caso, medidas de protección.
La solicitud se dirige a la Secretaría de Estado de Sanidad, la Dirección General de Ordenación Profesional y la Dirección de Ingesa. También se ha remitido copia a la Dirección Territorial de Ingesa en Ceuta, la Gerencia de Atención Sanitaria y los órganos docentes competentes.
El escrito parte de las informaciones publicadas el 23 de septiembre sobre una comunicación remitida por los residentes a la Dirección Médica y a los responsables de Urgencias. Según estas informaciones, los MIR cuestionaban su reasignación a puestos de guardia cuya cobertura correspondería a especialistas de plantilla.
AME señala que estas informaciones constituyen antecedentes que deben investigarse y precisa que las posibles infracciones denunciadas no se presentan como hechos ya acreditados. Por ello, pide incorporar el escrito original de los residentes, conocer la respuesta recibida y revisar las instrucciones relacionadas con la reorganización.
La asociación pide revisar los cuadrantes reales para determinar si se ha computado a residentes en sustitución de especialistas
Entre las actuaciones reclamadas figura el análisis de los cuadrantes previstos y efectivamente realizados, diferenciando a los residentes por especialidad y año de formación, los especialistas presentes, los puestos cubiertos, las ausencias y las sustituciones.
AME considera necesario comparar las dotaciones anteriores y posteriores a la reorganización para determinar si los residentes han sido computados en sustitución de especialistas. También reclama examinar la carga asistencial por dispositivo y turno, las horas efectivas de trabajo, las guardias y los descansos.
La asociación alude además al testimonio publicado el 5 de septiembre de un R4 de medicina familiar y comunitaria destinado al dispositivo de Otero, que aseguró haber atendido a 110 personas en siete horas. La información también hacía referencia a guardias extraordinarias y a problemas de supervisión de residentes de primer año en Puerta de Adultos.
El propio escrito de AME subraya que se trata de declaraciones publicadas y no de resultados de una inspección, por lo que solicita verificarlas a través de registros y entrevistas confidenciales.
Por otra parte, Ingesa ha comunicado un incremento de 188 profesionales en servicio activo a 15 de septiembre respecto al 31 de mayo. AME pide desglosar este aumento por categoría profesional, dispositivo y turno para comprobar su efecto sobre la supervisión y la cobertura asistencial. En su comunicado, la organización sostiene que una cifra global de plantilla no permite determinar quién supervisa a los residentes en dispositivos como Otero o Urgencias.
AME reclama identificar al profesional responsable de la supervisión de los MIR en cada turno, con especial atención a los R1
Otro de los puntos principales de la petición se refiere a la supervisión de los residentes. AME solicita identificar al profesional responsable en cada turno y comprobar tanto su presencia como su disponibilidad efectiva.
La petición presta especial atención a los R1 y reclama revisar la aplicación de los protocolos de supervisión, el visado de la documentación asistencial y los procedimientos establecidos para pedir ayuda durante las guardias. Asimismo, pide diferenciar la figura del tutor de la supervisión asistencial que corresponde en cada turno.
AME fundamenta esta solicitud en los reales decretos 1146/2006 y 183/2008. Según recoge el escrito, esta normativa regula aspectos como la formación tutelada, la responsabilidad progresiva, los descansos y la supervisión de los especialistas en formación. Para los R1, señala además la exigencia de presencia física del supervisor y el visado escrito de determinados documentos asistenciales.
La asociación sostiene en su comunicado que «la disposición a ayudar en una situación extraordinaria no convierte a un MIR en un especialista de plantilla ni elimina los límites de jornada y descanso».
La petición incluye medidas para garantizar los descansos y proteger a quienes comuniquen posibles incidencias
AME también solicita un informe de la Comisión de Docencia y de los tutores sobre los posibles cambios en rotaciones, tutorías y actividades formativas. Además, plantea evaluar la eventual sobrecarga y los riesgos psicosociales relacionados con la organización del trabajo.
Entre las medidas provisionales reclamadas se encuentra garantizar la supervisión y los descansos y corregir cualquier asignación que resulte incompatible con las competencias del residente. La organización solicita asimismo habilitar entrevistas y un canal confidencial para aportar documentación, con acceso limitado a las identidades y testimonios. También pide establecer mecanismos de seguimiento ante posibles represalias relacionadas con evaluaciones, rotaciones, guardias o relaciones laborales.
Por último, AME plantea valorar una auditoría docente de los dispositivos afectados si la comprobación inicial detecta indicios de deterioro formativo. En caso de confirmarse déficits, reclama un plan corrector que incluya responsables, plazos, seguimiento, los refuerzos necesarios de especialistas y la recuperación de las actividades docentes afectadas. La asociación ha solicitado una primera comunicación sobre las actuaciones adoptadas en un plazo de 15 días hábiles, aunque especifica que se trata de un plazo de seguimiento solicitado por AME y no de un plazo legal específico.








