Redacción
El Máster de Peritaje Médico y Valoración del Daño Corporal ha agotado todas sus plazas antes de la fecha prevista para el cierre de inscripciones. La elevada demanda registrada en esta edición confirma el creciente interés de los profesionales sanitarios por una formación que combina conocimientos clínicos, periciales y jurídico-sanitarios. El programa responde a una necesidad cada vez más presente en el ejercicio médico, marcada por el aumento de las reclamaciones y la importancia de comprender cómo se evalúa una actuación asistencial desde el punto de vista médico-legal.
La formación está orientada tanto a médicos que buscan desarrollar competencias específicas en peritaje como a aquellos interesados en reforzar sus conocimientos sobre responsabilidad profesional, documentación clínica y derecho sanitario. Según destacan desde la organización, el objetivo es proporcionar herramientas útiles para desenvolverse en un entorno asistencial cada vez más complejo y regulado.
El aumento de las reclamaciones incrementa el interés por la formación médico-legal
La creciente judicialización de determinados conflictos sanitarios ha contribuido a que más profesionales quieran profundizar en aspectos relacionados con la valoración de la práctica clínica. En este contexto, la figura del perito médico adquiere una relevancia cada vez mayor en procedimientos judiciales, reclamaciones y procesos de valoración del daño corporal.
Su labor consiste en aportar criterios científicos y técnicos que permitan analizar hechos clínicos y emitir informes especializados. Para ello, resulta imprescindible combinar la experiencia asistencial con conocimientos específicos del ámbito jurídico. Esta necesidad explica parte del interés despertado por una formación que permite comprender cómo se analiza una actuación médica cuando es objeto de revisión. Además, el conocimiento de los procedimientos médico-legales puede ayudar a los profesionales a comprender mejor los elementos que adquieren relevancia en una reclamación y la importancia de una adecuada documentación asistencial.
Se trata de una actividad compatible con el ejercicio de la medicina
Uno de los atractivos del peritaje médico es que puede desarrollarse de forma complementaria a la actividad clínica habitual. Para muchos facultativos representa una oportunidad de diversificación profesional que permite aprovechar la experiencia acumulada durante años de ejercicio asistencial. La elaboración de informes periciales, la participación en procedimientos judiciales o la valoración del daño corporal constituyen ámbitos en los que el conocimiento clínico aporta un valor diferencial. Por este motivo, cada vez más médicos consideran esta actividad como una posible vía de desarrollo profesional sin necesidad de abandonar la consulta o la asistencia hospitalaria.
Los responsables del programa destacan que la formación también resulta útil para profesionales que no pretenden ejercer como peritos, pero que desean incorporar una mayor perspectiva médico-legal a su práctica diaria.
Conocer el marco jurídico ayuda a mejorar la práctica asistencial
El contenido del máster aborda aspectos relacionados con la responsabilidad profesional, la historia clínica, el consentimiento informado y la documentación sanitaria. Estas materias permiten a los médicos entender mejor el marco jurídico que regula su actividad y conocer cómo pueden ser evaluadas determinadas decisiones clínicas.
La respuesta obtenida en esta edición, que ha permitido completar todas las plazas disponibles antes de lo previsto, pone de manifiesto una doble tendencia. Por un lado, el interés por nuevas oportunidades profesionales vinculadas al conocimiento experto. Por otro, la creciente preocupación por comprender las implicaciones legales que acompañan al ejercicio de la medicina.
Aunque las plazas de esta convocatoria ya están completas, los profesionales interesados podrán acceder a futuras ediciones de una formación que continúa ganando peso dentro del ámbito médico y sanitario.









