Redacción
Casi nueve de cada diez adultos con obesidad y esteatosis hepática (hígado graso) alcanzaron niveles considerados normales de grasa en el hígado tras 72 semanas de tratamiento con semaglutida, según un análisis post hoc de los ensayos Step Up y Step Up T2D impulsados por la compañía Novo y presentado en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), que se celebra en Milán.
En concreto, el análisis incluyó a 26 participantes que al inicio del estudio presentaban una grasa hepática superior al 5%. De ellos, 23 (88,5%) redujeron este parámetro por debajo del 5% en la semana 72, umbral considerado normal. Además, la media de grasa hepática de los participantes analizados descendió del 8,8% al inicio del estudio al 3,1% en la semana 72.
El análisis combinó datos de 1.919 adultos de los ensayos Step Up y Step Up T2D. De ellos, 1.312 recibieron semaglutida 7,2 mg, 304 recibieron semaglutida 2,4 mg y 303 placebo. Más del 94% de los participantes de los tres grupos presentaban al inicio un riesgo elevado de hígado graso según el Índice de Hígado Graso (FLI), mientras que menos del 1% cumplía los criterios de riesgo avanzado de fibrosis según el índice FIB-4.
El análisis incluyó a 26 participantes que presentaban una grasa hepática superior al 5%. De ellos, 23 redujeron este parámetro a niveles normales en la semana 72
Los autores señalan que los resultados permiten analizar otros efectos asociados al tratamiento más allá de la reducción del peso corporal. Eric Lawitz, del Instituto de Hígado de Texas y la Universidad de Salud de Texas San Antonio, ha destacado que el análisis apunta a una reducción de la grasa hepática y a una mejora de determinados parámetros relacionados con la salud del hígado en adultos con obesidad.
«Estos hallazgos sugieren que este fármaco puede ayudar a tratar la enfermedad hepática en una fase temprana, antes de que se convierta en un problema de salud grave que pueda dañar el corazón, el metabolismo, los riñones y la salud del hígado a largo plazo«, ha explicado. Según el especialista, hasta tres de cada cuatro personas con obesidad pueden presentar exceso de grasa hepática.
Por su parte, Filip Knop, vicepresidente senior y director médico de Novo, ha señalado que el análisis permite valorar la «calidad de la pérdida de peso» asociada al tratamiento y ha relacionado estos resultados con los obtenidos en el ensayo Essence en personas con esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH).
Dr. Eric Lawitz: «Estos hallazgos sugieren que este fármaco puede ayudar a tratar la enfermedad hepática en una fase temprana, antes de que se convierta en un problema de salud grave»
Una población con alto riesgo de hígado graso
Los datos proceden de una población en la que existía una elevada prevalencia de factores de riesgo hepático, aunque con una carga inicial baja de enfermedad hepática avanzada. El ensayo Step Up incluyó adultos con obesidad sin diabetes, mientras que Step Up T2D evaluó a adultos con obesidad y diabetes tipo 2. Ambos fueron estudios aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo que compararon semaglutida 7,2 mg semanal con semaglutida 2,4 mg y placebo.
Los resultados presentados en EASD se suman a la investigación de semaglutida en enfermedad hepática. El ensayo Essence, actualmente en curso, estudia semaglutida 2,4 mg semanal en adultos con MASH y fibrosis hepática moderada o avanzada (F2-F3). La primera parte del ensayo evaluó a las 72 semanas la mejora de la histología hepática mediante biopsia, mientras que la segunda parte, todavía en curso, analiza si el tratamiento reduce el riesgo de acontecimientos clínicos relacionados con el hígado a las 240 semanas.









