Redacción
La Dra. Helen H. Hobbs, investigadora del Howard Hughes Medical Institute y profesora de Medicina Interna y Genética Molecular en el University of Texas Southwestern Medical Center de Dallas (Estados Unidos), ha sido reconocida con la VI edición del Abarca Prize, Premio Internacional de Ciencias Médicas Doctor Juan Abarca.
En concreto, el galardón reconoce sus descubrimientos sobre cómo la variación genética natural en humanos puede revelar mecanismos de protección frente a enfermedades y nuevos objetivos terapéuticos para prevenir y tratar patologías cardiovasculares y hepáticas.
Junto con Ronald Victor, Hobbs cofundó el Dallas Heart Study, un estudio poblacional multiétnico realizado entre residentes del condado de Dallas. Posteriormente, junto a Jonathan C. Cohen, utilizó esta cohorte para investigar las bases genéticas de las enfermedades cardiovasculares y metabólicas. El estudio combinó entrevistas detalladas sobre el estado de salud de los participantes con mediciones bioquímicas, técnicas avanzadas de imagen y análisis genéticos.
Mutaciones protectoras para descubrir nuevas dianas terapéuticas
En lugar de centrarse exclusivamente en las variantes genéticas que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades, Hobbs y Cohen analizaron si determinadas variantes naturales podían ejercer un efecto protector. Para ello, estudiaron personas situadas en los extremos de determinados rasgos clínicos, bajo la hipótesis de que estos «experimentos naturales» podían revelar vías biológicas con grandes efectos sobre la salud.
Esta estrategia resultó especialmente relevante para definir la relación entre los niveles de colesterol LDL y la enfermedad cardiovascular aterosclerótica. La investigación de Hobbs ha contribuido a demostrar que las variantes genéticas presentes en personas aparentemente sanas pueden ayudar a identificar mecanismos protectores frente a enfermedades y orientar el desarrollo de nuevos tratamientos.
Considerada una de las figuras más influyentes de la genética médica contemporánea, sus investigaciones han permitido identificar mecanismos biológicos clave relacionados con el metabolismo lipídico y la enfermedad hepática
Durante más de dos décadas, la investigadora dirigió el McDermott Center for Human Growth and Development, centro de genética humana de UT Southwestern, responsabilidad que dejó en 2024. Su trayectoria ha sido reconocida con algunos de los principales galardones internacionales en investigación biomédica, entre ellos el Breakthrough Prize in Life Sciences, el Harrington Prize for Innovation in Medicine, el Grand Prix de la Fondation Lefoulon-Delalande y el Ross Prize in Molecular Medicine, este último compartido con Cohen. En 2026 recibió además el Valentin Fuster Award a la Innovación en Ciencia.
PCSK9 y la protección frente a la enfermedad cardiovascular
En 2003, investigadores franceses descubrieron que determinadas mutaciones en PCSK9 provocaban concentraciones muy elevadas de colesterol LDL. Hobbs y Cohen se plantearon entonces si las mutaciones capaces de inactivar este gen podían producir el efecto contrario y reducir los niveles plasmáticos de LDL.
Al secuenciar PCSK9 en participantes del Dallas Heart Study con los niveles más bajos de colesterol LDL, identificaron variantes de pérdida de función asociadas a una reducción sustancial del LDL. Aproximadamente uno de cada 50 individuos de ascendencia africana presentaba una de estas variantes.
Posteriormente, los investigadores demostraron en un estudio prospectivo que los portadores de variantes de pérdida de función de PCSK9 presentaban un riesgo notablemente menor de enfermedad coronaria.
En el Dallas Heart Study también identificaron a una mujer sana que había heredado dos variantes inactivadoras diferentes de PCSK9. No presentaba PCSK9 circulante detectable y tenía unos niveles extremadamente bajos de colesterol LDL, sin problemas médicos aparentes. En conjunto, estos resultados aportaron evidencia genética de que la inhibición de PCSK9 podía reducir el colesterol LDL y prevenir la enfermedad cardiovascular aterosclerótica.
Junto a Jonathan C. Cohen, Helen Hobbs impulsó el pionero y multiétnico “Dallas Heart Study”, que demostró el valor de la genética en poblaciones diversas para identificar nuevas dianas terapéuticas y abrió una nueva vía de investigación basada en mutaciones genéticas protectoras, hoy adoptada en todo el mundo
Los hallazgos impulsaron el desarrollo de terapias dirigidas contra PCSK9, inicialmente mediante anticuerpos monoclonales y, más recientemente, con un inhibidor oral. En julio de 2026, la FDA aprobó en Estados Unidos enlicitide, el primer inhibidor oral de PCSK9, que logró reducciones del colesterol LDL de entre el 56% y el 59% frente a placebo a las 24 semanas en los ensayos que sustentaron su autorización.
Nuevos factores genéticos implicados en las enfermedades hepáticas
Las investigaciones de Hobbs también han contribuido a ampliar el conocimiento sobre la enfermedad hepática esteatótica, asociada tanto a la disfunción metabólica como al consumo excesivo de alcohol. Su grupo identificó variantes genéticas en PNPLA3 y TM6SF2 relacionadas con una mayor susceptibilidad a la esteatosis hepática y a enfermedades hepáticas progresivas, entre ellas la cirrosis y el cáncer de hígado. Además, su laboratorio ha avanzado en el conocimiento de diferentes proteínas implicadas en el transporte de esteroles, la regulación de los lípidos plasmáticos y el tráfico lipídico, entre ellas ABCG5, ABCG8, ANGPTL3 y ANGPTL8.
La trayectoria científica de Hobbs constituye un ejemplo de medicina traslacional basada en la genética humana, al utilizar diferencias genéticas presentes de forma natural para comprender mejor los mecanismos de la enfermedad e identificar posibles objetivos terapéuticos.
Sus contribuciones trascienden genes o tratamientos concretos. Su trabajo ha contribuido a consolidar una estrategia de investigación basada en estudiar excepciones genéticas en personas aparentemente sanas para descubrir mecanismos de protección frente a enfermedades. Este enfoque, centrado especialmente en variantes genéticas poco frecuentes pero con grandes efectos biológicos, ha sido adoptado posteriormente por grupos de investigación de todo el mundo.
Entre sus contribuciones más destacadas figura el descubrimiento de mutaciones naturales en el gen PCSK9, asociadas a niveles significativamente más bajos de colesterol LDL y a una menor incidencia de enfermedad cardiovascular
Jurado de la VI edición del Abarca Prize
El jurado internacional del Abarca Prize está integrado por miembros externos e independientes designados por la Fundación de Investigación HM Hospitales (FiHM), seleccionados por su experiencia académica y profesional y por su contribución internacional a la ciencia.
En esta sexta edición, el jurado ha estado presidido por Silvia Priori, cardióloga e investigadora del Departamento de Medicina Molecular de la Universidad de Pavía y del Hospital ICS Maugeri. Entre sus miembros figuran cuatro ganadores de anteriores ediciones del Abarca Prize: Philippe J. Sansonetti, Douglas Melton, Carl H. June y Hans Clevers.
También forman parte del jurado Pura Muñoz-Cánoves, investigadora de Altos Labs en el Instituto de Ciencia de San Diego (Estados Unidos); Sandra Myrna Díaz, investigadora superior del Conicet e integrante del IPCC cuando este organismo recibió, junto con Al Gore, el Premio Nobel de la Paz en 2007; y Deborah Burks, directora de la Fundación Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia. La ceremonia de entrega Del Abarca Prize se celebrará el 28 de octubre en Madrid y podrá seguirse por streaming.









