Redacción
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, considera que la caída de la tramitación parlamentaria del Estatuto Marco por la convocatoria de elecciones generales abre una “oportunidad de oro” para abordar su renovación con la participación de las comunidades autónomas y los profesionales sanitarios. En declaraciones a los medios, ha reclamado que el próximo Ministerio de Sanidad escuche a los responsables autonómicos y sitúe el diálogo en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
“Es una oportunidad de oro para que nos escuchen a todos los consejeros de sanidad por encima de siglas y colores políticos”, ha afirmado. Matute ha recordado el decálogo presentado por los responsables autonómicos y ha defendido la necesidad de sentarse a trabajar en una norma que represente al conjunto de los profesionales y evite medidas que considera lesivas y regresivas.
La consejera ha reconocido que la renovación del Estatuto Marco es necesaria, pero ha cuestionado cómo se ha desarrollado el proceso. A su juicio, la nueva etapa debe permitir que los técnicos trabajen y se escuche a todas las partes para evitar el “desasosiego y confrontación” que ha provocado una huelga médica indefinida.
En este contexto, ha asegurado que las movilizaciones han provocado la anulación de cuatro millones de citas médicas en España. Según Matute, esta situación implica pérdidas económicas y retrasos diagnósticos, y la ha calificado como “el mayor atentado a la salud pública que se ha hecho en este país”.
Matute reclama “un trabajo técnico, una viabilidad jurídica, una memoria económica” y “escucha activa de todo el mundo y no solo de una parte”.
Preguntada por la posibilidad de establecer una obligación normativa para que el próximo Gobierno escuche a las comunidades, Matute ha señalado que esa es precisamente la función del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Ha defendido este órgano como el espacio para desarrollar el trabajo técnico con representantes de todas las autonomías.
“Hay que trabajar por y para los profesionales, con los profesionales”, ha subrayado. La consejera ha rechazado que la reforma se aborde mediante la imposición de modificaciones que, en su opinión, no mejoran las condiciones laborales del conjunto de los trabajadores.
Para retomar el proceso, ha reclamado “un trabajo técnico, una viabilidad jurídica, una memoria económica” y una “escucha activa de todo el mundo y no solo de una parte”. El objetivo, ha insistido, debe ser una norma que represente a todos y contribuya a mejorar el sistema sanitario.
“Siempre la he conocido de candidata y nunca como ministra”
Matute también ha dirigido sus críticas a la ministra de Sanidad, Mónica García, a quien ha acusado de haber priorizado su papel como candidata frente a la gestión del Sistema Nacional de Salud. “A Mónica García yo siempre la he conocido de candidata y nunca como ministra. Primero como candidata a la OMS (Neira ha sido la elegida en vez de ella), luego la eterna candidata a la Comunidad de Madrid y ahora la candidata del Frente Amplio”, ha afirmado.
La consejera ha reprochado a García que centre su actividad en aspiraciones políticas y en cuestiones como la vivienda. Sobre este último ámbito, ha hablado de “intrusismo dentro del Gobierno” y ha sostenido que esa actuación le impide centrarse en gobernar en materia sanitaria para todas las comunidades autónomas y todos los españoles.
Matute también ha acusado a la ministra de haber “vaciado de contenido” el Consejo Interterritorial. En su valoración del balance de García al frente del Ministerio, ha calificado su gestión de “nefasta” y ha afirmado que su actuación “la inhabilita para gobernar”.









