Redacción
La entrega de los profesionales sanitarios permitió sostener la atención a los pacientes cuando la pandemia desbordó la capacidad de respuesta de los hospitales. Ese reconocimiento vertebra Cuando todo se tambalea. Gestionar lo imposible: crónica de una pandemia, el libro del Dr. Juan Abarca Cidón, presidente de HM Hospitales, que también plantea una reflexión sobre las decisiones adoptadas durante la crisis y los aprendizajes pendientes para afrontar futuras emergencias. “Este libro es un homenaje a los profesionales sanitarios”, afirmó durante su presentación en el Auditorio Reina Sofía del Hospital Universitario HM Sanchinarro.
El autor estuvo acompañado por Pedro J. Ramírez, director de El Español, y Roger Domingo, director editorial de Ediciones Deusto, en un acto que reunió a más de 200 asistentes. La conversación recorrió la transformación de los hospitales, las dificultades para conseguir recursos y la toma de decisiones en un escenario de incertidumbre. Abarca extendió su reconocimiento a todos los profesionales, incluido el personal de limpieza y mantenimiento, que también entraba en las habitaciones y en las unidades de cuidados intensivos, y destacó la contribución de todos los equipos a la respuesta asistencial.
Uno de los principales asuntos del encuentro fue la falta de anticipación ante la expansión del virus. “En Madrid nos dimos cuenta cuando ya lo teníamos todo encima”, reconoció Abarca. El presidente de HM Hospitales recordó que, en apenas tres semanas, los centros tuvieron que transformar su funcionamiento, duplicar habitaciones, ampliar las unidades de cuidados intensivos y buscar alternativas de ventilación mientras aprendían a tratar una enfermedad de la que todavía se desconocían aspectos esenciales.
El presidente de HM Hospitales reivindica la colaboración público-privada y cuestiona que los aprendizajes de la pandemia se hayan traducido en cambios suficientes
“Todo ocurrió rapidísimo, aprendimos muy rápido y nos quedó la tristeza de pensar que podríamos haber actuado antes”, señaló. En su repaso de aquellos días, insistió en que la respuesta llegó tarde y puso en valor la resistencia del sistema ante una presión asistencial extraordinaria. Según explicó, el objetivo en HM Hospitales fue, desde el principio, “salvar vidas como fuera”, adaptando los recursos disponibles a las necesidades de los pacientes.
La disponibilidad de respiradores y la dificultad para adquirir material ocuparon también parte de la conversación. “La gente se volcó ayudando como sabía o como podía. Fue una demostración de la buena gente que tenemos en España”, destacó. En este contexto, reivindicó la coordinación entre la sanidad pública y la privada que se produjo en Madrid. Frente al debate sobre ambos modelos, defendió su contribución conjunta a la respuesta sanitaria. También valoró el papel del hospital de Ifema para aliviar la presión sobre los centros en un momento en el que, según señaló, no había recursos suficientes para atender a todos los pacientes.
Pedro J. Ramírez: “Hay algo esencial en este libro: ser ante todo médico cuando todo se desmorona”
El recorrido por las sucesivas olas dejó espacio para una valoración especialmente crítica de la tercera. Abarca la describió como una de las experiencias más difíciles y sostuvo que se podría haber reducido su impacto con restricciones breves antes y después de las Navidades para interrumpir la transmisión. Recordó que había reclamado esas medidas y lamentó que la expectativa generada por la vacunación conviviera todavía con un elevado número de fallecimientos.
La reflexión sobre lo ocurrido se proyectó también hacia el presente. Abarca cuestionó que los aprendizajes se hayan traducido en cambios suficientes, especialmente en la atención a las residencias, y situó la coordinación política y administrativa entre los principales fallos de la respuesta a la pandemia. El autor aclaró que el libro no responde a un propósito de venganza, sino a la necesidad de dejar testimonio de aquella experiencia.
“El libro no pretende ser únicamente una crónica de lo que vivimos. Es una reflexión sobre cómo respondimos cuando tuvimos que tomar decisiones en un escenario de enorme incertidumbre y, especialmente, sobre qué debemos conservar de aquel aprendizaje”, explicó. A su juicio, ese conocimiento “tiene que ayudarnos a construir organizaciones sanitarias más flexibles, coordinadas y preparadas para responder cuando vuelva a producirse una situación límite”.
Abarca: “Todo ocurrió rapidísimo, aprendimos muy rápido y nos quedó la tristeza de pensar que podríamos haber actuado antes”
Por su parte, Pedro J. Ramírez definió la obra como “un relato de terror en el que no hablamos de lo horroroso verosímil, sino de lo horroroso verdadero”. El periodista destacó las distintas perspectivas que confluyen en el libro: la del médico que intenta salvar a sus pacientes, la de los profesionales que trabajan en primera línea y la del gestor obligado a reorganizar una institución sanitaria mientras su entorno se desmorona. “Hay algo esencial en este libro: ser ante todo médico cuando todo se desmorona”, afirmó.
Ramírez subrayó, además, el interés de esta experiencia para la formación en gestión, por la necesidad de afrontar simultáneamente la emergencia asistencial y la continuidad de la organización. “Es una experiencia que incluso debería estudiarse en las escuelas de management porque muestra cómo se afrontó, al mismo tiempo, la lucha contra la pandemia y la necesidad de mantener operativa una organización sanitaria”, señaló.
Publicado por Deusto el 23 de septiembre, el volumen tiene 208 páginas y reconstruye la pandemia desde la experiencia de dirección de HM Hospitales. Abarca expresó su deseo de que la obra sirva también como un documento para que las siguientes generaciones conozcan el esfuerzo de quienes sostuvieron la atención sanitaria durante la crisis.









