Juan León García
Es una reclamación que viene de lejos por parte del líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, candidato mejor situado según todas las encuestas a ser el próximo presidente del Gobierno: poner coto a las bajas por incapacidad temporal (IT), fenómeno que calificó como “cáncer” y del que propuso a finales de septiembre una medida concreta. Que las mutuas puedan dar hacer pruebas diagnósticas y dar el alta en estos procesos para “determinadas patologías”.
Sin embargo, el modelo español de IT, a diferencia de otros países donde el sistema público no predomina en esta cuestión, es claro: “La última palabra la tenemos nosotros”, lo resume el Dr. Paulino Cubero González, referente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) para incapacidad temporal. Y añade: “Nosotros decidimos si estamos de acuerdo con ellos [las mutuas], si apoyamos lo que dicen o si continuamos con la baja porque creemos que es necesario”.
Misma postura defiende el presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), el Dr. José Polo, que no coincide con la idea de Feijóo. “La IT debe ser seguida por el médico de familia y el sistema sanitario público”, zanja. Si bien admite que hay un problema grave con esta cuestión en nuestro país, opta por “buscar remedios para desatascar” la magnitud de la incapacidad temporal, que califica como “un problema muy complejo” que no solo atañe al médico de familia, sino que se ve agravado por las listas de espera de los servicios hospitalarios.
Semfyc y SEMG presentarán en las próximas semanas documentos que analizarán en detalle las causas del incremento de las incapacidades temporales
Para el Dr. Francisco José Sáez, responsable de Gestión y Salud Laboral de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), el presidente del PP se hace eco de una “reclamación clásica de las mutuas”, que ahora revisan a los pacientes y, si consideran que hay que darles el alta, emiten una propuesta para el médico de familia del trabajador a través de Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Pero critica al dirigente que primero no se haya parado a pensar ni a valorar “en lo que hacemos los médicos de familia” ni, tampoco, “en lo mismo que hace el PP en otras comunidades”. Y es que explica que ninguna de las autonomías donde gobiernan los populares aplica esta medida que, en cambio, ahora Feijóo promulga.
Por ello, el Dr. Sáez avanza que desde la SEMG trasladaran estos argumentos al PP. Tanto esta sociedad científica como la Semfyc preparan sendos documentos y valoraciones sobre la IT en España con propuestas para analizar cómo se dan las bajas, los motivos, valorar la situación y hacer seguimiento a este fenómeno. Se trata de “dar una explicación” de lo que ocurre para que otros compañeros tomen una decisión más informada y desde una visión global.
Dr. José Polo (Semergen): “El problema general, y es una de las causas de que las bajas sean más largas, son las listas de espera”
En el caso de la Semfyc, ven margen para que las mutuas “participen de forma más activa” en el seguimiento de las bajas y con una “asignación de recursos” específica para materializar ese rol. “Porque el problema general, y es una de las causas que las bajas sean más largas, son las listas de espera”, coincide con el análisis del Dr. Polo.
El presidente de Semergen califica de “crónico” el asunto de las listas de espera. A su juicio, si un paciente espera a ser visto por un traumatólogo tras un accidente de trabajo, no puede esperar semanas o meses, sino que debería ir “de forma prioritaria” si está en IT. Pero además apunta a una figura ya extinta dentro de este ámbito: las unidades de valoración de incapacidades. Para el Dr. Polo “es también necesario retomarlas de forma que el personal médico de inspección pueda revisar mucho más ágilmente” cada caso.
Absentismo “de moda”
En un tema con tantas aristas como el de las incapacidades temporales, que según el especialista de la Semfyc alcanza en torno a los 9 millones de profesionales (de los que aproximadamente 3,5 millones representan bajas muy cortas, de entre 1 a 3 días), “deberían cambiar unas cuantas cosas”. La sociedad científica elaboró un documento para arrojar luz sobre la cuestión, donde se trata “no solo de hablar de absentismo, que está ahora de moda”, desliza, sino de cuáles son las causas de que en España “se haya producido el aumento tan importante que hay respecto a otros países y abordarlo en conjunto”.
Hace referencia a las últimas palabras de Feijóo sobre el absentismo laboral, con un porcentaje que “no es razonable”, y asegurando que la mayoría de bajas se dan los lunes y los viernes, insinuando que se comete fraude para juntar los días de baja con el fin de semana.
Con todo, el portavoz de la SEMG analiza la propuesta del presidente del PP. “Hacer ese cambio supondría un problema muy importante”, sugiere, debido a que España se asienta sobre un modelo de IT cuya responsabilidad al completo cae sobre los médicos públicos; y, donde hay médicos privados, son las mutuas las que se encargan del seguimiento y de dar la baja pertinente.
Dejar la responsabilidad de gestionar las IT en las mutuas podría hacer que estas desapareciesen en muchos lugares, avisan desde la SEMG
“En el fondo, lo que tiene sentido es que le dé la baja a una persona cuando complete un tratamiento para que se pueda curar de la enfermedad que tiene. Pero si de lo que tiene, me da igual hacer yo el seguimiento, le doy el alta y que lo lleve la mutua”, explica. De darse esa situación de manera general, el próximo Gobierno del PP “verá que es un problema que existe y que va a generar en el país una situación en la que las mutuas desaparezcan en muchos sitios”.
El Dr. Polo abre otros hipotéticos escenarios para dar viabilidad a la propuesta de Feijóo. Si con lo que dijo piensa en subcontratar el proceso y externalizarlo del sistema público, puede derivar en la saturación del sistema judicial. Son muchos los trabajadores, dice, que acaban recurriendo la decisión de las mutuas. Pero podría pasar también que sean los médicos de familia los que tuvieran que modificar esas propuestas de alta emitidas por los médicos de las mutuas.
Yendo al detalle, el presidente de Semergen piensa en las contingencias de accidentes de trabajo. “Si lo que plantea es subrogar a un paciente con contingencia en otro servicio que no sea público, es diferente” a lo que parece haber dicho el político, aunque reconoce que estaría también en desacuerdo. Estas contingencias dependen de si la empresa contrata al INSS o a una mutua para gestionarlo. Como pasa, añade, con el Servicio Extremeño de Salud, que desde el año pasado subcontrató los accidentes de trabajo de todos los profesionales con una mutualidad. “Si yo ahora me rompo la pierna, no voy al hospital público, voy a la mutua”, ejemplifica el Dr. Polo.
Responsabilidad compartida
Otro problema que sale a relucir es que se ha atribuido directamente que sea el médico de familia el que gestione todo el proceso de baja y de alta, cuando la ley contempla que cualquier médico del SNS puede realizar esta tarea. Por tanto, que un especialista del ámbito hospitalario no lo esté haciendo así actualmente va en contra de la ley española, advierte el Dr. Cubero. “La ley dice que cada médico tiene que dar sus bajas”, sin embargo, que no se haga así “también produce retrasos. El médico que lleva el proceso no participa en la baja, con lo cual no se moja. Es otro de los temas que hay que cambiar”, observa.
Al mismo tiempo, pide mirar la letra pequeña de los distintos modelos de IT en Europa. Mientras España o Alemania presentan cifras bastante elevadas de profesionales de baja, en Grecia o Italia pasa lo contrario. No porque estén en las mismas condiciones, sino porque el nivel de protección de un trabajador que tenga un accidente laboral “es ínfimo”, indica.
El INSS presenta actualmente tiempos de resolución de IT que llegan hasta los 6 meses, cuando antes se completaba un caso en el primer mes
Los tres médicos de familia aducen que la tendencia suele ser ascendente cuando llegan épocas de bonanza laboral. Es decir, cuando se genera mucho empleo, hay más bajas. Y nuestro país, concreta el Dr. Cubero, “es muy sensible a las crisis, debido a que aumenta y disminuye el empleo de manera brusca”. En 2008, cuando estalló la burbuja financiera y económica, los profesionales tendían a rechazar las bajas por miedo a perder su empleo.
Y, de fondo, las listas de espera. “Han superado todas las cotas en las comunidades autónomas y eso hace que las bajas se demoren meses”, apunta. Al llegar al año, la gestión de esas IT pasa a ser del INSS, y que también tiene grandes demoras para responder a la declaración de contingencias en conflicto con las mutuas, pero también de resolver los casos de pacientes que llevan más de un año de baja. En esos caso, es solo el INSS el que resuelve con un alta o mantiene la baja, una respuesta que antes se daba en el primer mes “y ahora suele llegar hasta los 6 meses”.










