Redacción
Los resultados del estudio multicéntrico internacional ‘PVCuRe: a machine-learning based tool to predict left ventricular systolic function recovery in patients undergoing ablation for premature ventricular contraction’ muestran que es posible anticipar qué pacientes con la función cardíaca deteriorada tiene más probabilidades de recuperarla después de someterse a una ablación de extrasístoles ventriculares.
Realizada por especialistas de varios centros internacionales de referencia, entre los que se encuentra Centro Médico Teknon, la investigación ha analizado la posibilidad de predecir la recuperación de la función cardíaca tras esta intervención a través de los resultados de la ablación de extrasístoles ventriculares de 256 pacientes.
El modelo combina datos clínicos, electrocardiogramas y ecografías cardíacas para estimar las posibilidades de recuperación de cada paciente
La ablación es un procedimiento que permite localizar las extrasístoles ventriculares (latidos anómalos que se producen antes de tiempo) y eliminar el punto del corazón en el que se originan. Sin embargo, aunque la ablación sea exitosa, la respuesta no es igual en todos los pacientes. El principal reto es determinar si el deterioro de la función cardíaca está provocado fundamentalmente por las extrasístoles (y puede ser reversible al eliminarlas) o si existe una enfermedad cardíaca previa.
“Uno de los principales retos es saber hasta qué punto el deterioro del corazón está provocado por las extrasístoles exclusivamente y, por tanto, puede ser reversible una vez que las eliminamos. Poder anticipar esta respuesta nos permite realizar una valoración mucho más individualizada de cada paciente”, explica el Dr. Antonio Berruezo, director del Departamento de Arritmias y de Investigación e Innovación del Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon.
El estudio utilizó información clínica y datos procedentes de pruebas habituales, como el electrocardiograma y la ecografía del corazón. Los factores con mayor peso para predecir la recuperación fueron la frecuencia de las extrasístoles, determinados datos de la actividad eléctrica del corazón y el grado de deterioro de la función cardíaca antes de la ablación.
La herramienta alcanzó una capacidad predictiva de 0,83 en la validación con pacientes de centros independientes y requiere más estudios para evaluar su utilidad clínica
A partir de estos datos, los investigadores desarrollaron y validaron PVCuRe, un modelo predictivo que utiliza técnicas de inteligencia artificial para estimar las posibilidades de recuperación total de la función de bombeo del corazón de cada paciente. Tras comparar cinco modelos predictivos, el seleccionado mostró una elevada capacidad para diferenciar qué pacientes tenían más probabilidades de recuperar la función cardíaca: alcanzó un resultado de 0,88 sobre un máximo de 1 en la evaluación inicial y de 0,83 en la validación realizada con pacientes de otros centros independientes.
Según el Dr. Berruezo, “el valor de este estudio es que nos permite utilizar información que ya obtenemos habitualmente del paciente para estimar de una manera más individualizada cuál puede ser su evolución después de la ablación. No sustituye la valoración del especialista, pero sí puede aportar información adicional para tomar decisiones y establecer expectativas más precisas”.
Los resultados pueden contribuir a personalizar la toma de decisiones clínicas y ofrecer al paciente una información más precisa sobre sus posibilidades de recuperación tras el tratamiento. El modelo debe entenderse como una herramienta de apoyo al especialista. Al tratarse de un estudio retrospectivo, serán necesarias nuevas investigaciones en poblaciones más amplias para seguir evaluando su utilidad en la práctica clínica.










