Redacción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha impulsado nuevas medidas para mejorar la prevención, la preparación y la respuesta ante futuras pandemias. Entre ellas, ha publicado una nueva estrategia quincenal para su Centro de Inteligencia sobre Pandemias y Epidemias que fija como objetivo que todos los países puedan detectar y comprender las amenazas sanitarias emergentes en las 24 horas posteriores a su aparición para 2030.
Esta iniciativa se suma a la adopción por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración Política sobre Prevención, Preparación y Respuesta ante Pandemias, con la que reclama inversiones sostenidas y una mayor cooperación internacional para reforzar las capacidades de vigilancia y respuesta. Ambos avances buscan mejorar la detección temprana de patógenos y evitar que los brotes se conviertan en epidemias o se propaguen entre países.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha destacado la importancia de convertir los compromisos políticos en acciones concretas. En este sentido, ha instado a los países a completar las negociaciones sobre el anexo del Sistema de Acceso a Patógenos y Distribución de Beneficios (PABS), un componente clave del Acuerdo sobre Pandemias de la organización.
Cinco iniciativas para mejorar la inteligencia epidemiológica
El Centro de Inteligencia sobre Pandemias y Epidemias de la OMS, creado en 2021 con el apoyo del Gobierno alemán tras las deficiencias evidenciadas durante la pandemia de covid-19, ha colaborado desde entonces con 160 Estados miembros, 190 organizaciones asociadas y miles de científicos y responsables políticos.
La nueva estrategia se basa en cinco iniciativas prioritarias. Entre ellas figura la Inteligencia Epidemiológica de Fuentes Abiertas (EIOS), que utiliza inteligencia artificial para analizar miles de fuentes públicas en tiempo real e identificar señales de posibles amenazas sanitarias. Esta iniciativa cuenta con una comunidad de más de 4.000 expertos y es utilizada por más de 125 Estados miembros y 30 organizaciones regionales e internacionales.
La Red Internacional de Vigilancia de Patógenos (IPSN) busca acelerar el desarrollo de pruebas diagnósticas, tratamientos y vacunas
Otra de las líneas de trabajo es la Red Internacional de Vigilancia de Patógenos (IPSN), centrada en fortalecer la secuenciación genómica y la bioinformática para identificar y comprender nuevos patógenos, así como acelerar el desarrollo de pruebas diagnósticas, tratamientos y vacunas.
A estas iniciativas se suman un laboratorio colaborativo que conecta a más de 2.000 expertos en modelado y ciencia de datos, una red de vigilancia colaborativa implantada en más de 83 países y un nuevo programa para desarrollar sistemas digitales seguros que faciliten el intercambio y análisis de datos y promuevan el uso responsable de la inteligencia artificial.
La ONU pide avanzar en el Acuerdo sobre Pandemias
La Declaración Política adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) insiste en que la preparación ante pandemias debe abordarse como una cuestión sanitaria, económica, de desarrollo y de seguridad. Para ello, han planteado reforzar los sistemas de vigilancia, invertir en capacidades nacionales y regionales, aplicar el Reglamento Sanitario Internacional enmendado y garantizar una financiación sostenible.
También han subrayado la importancia de facilitar el acceso oportuno a los patógenos y asegurar una distribución equitativa de los beneficios, así como ampliar la capacidad local y regional de producción, investigación y desarrollo. Estas medidas pretenden favorecer una respuesta más coordinada y equitativa ante futuras emergencias sanitarias.
La Asamblea Mundial de la Salud examinará en mayo de 2027 o antes, el resultado de las negociaciones sobre el anexo PABS
Uno de los principales asuntos pendientes es la conclusión de las negociaciones sobre el anexo PABS. Su resultado se examinará en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, prevista para mayo de 2027, o antes si se convoca una sesión extraordinaria. Su aprobación permitiría avanzar hacia la entrada en vigor del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS.
La organización considera que alcanzar los objetivos de su nueva estrategia requerirá inversión continuada, alianzas de confianza y cooperación entre sectores y países. La detección temprana, el intercambio de información y la capacidad de respuesta coordinada constituyen los ejes de este esfuerzo para reducir el impacto de futuras amenazas sanitarias.









