Redacción
La Asamblea General Extraordinaria de Farmaindustria ha elegido a Juan López-Belmonte Encina, presidente y consejero delegado de Laboratorios Rovi, como nuevo presidente de la patronal farmacéutica para los próximos dos años. López-Belmonte, quien ya estuvo al frente de la asociación entre 2020 y 2022, toma el relevo de Fina Lladós, directora general de Amgen Iberia. Su nombramiento se produce en un escenario internacional marcado por las tensiones geopolíticas y la urgencia de reforzar las capacidades científicas e industriales del país.
Durante su discurso de investidura, el directivo subrayó que el medicamento ha dejado de ser únicamente una materia sanitaria para convertirse en un pilar económico, industrial y de seguridad. Según explicó López-Belmonte, la experiencia de la pandemia demostró que disponer de capacidades científicas e industriales propias constituye una condición fundamental para la autonomía sanitaria. Asimismo, destacó la capacidad de la asociación para convertir la diversidad de las compañías en fortaleza y trasladar una voz única ante las administraciones, los agentes sanitarios, los pacientes y la sociedad.
España cuenta con más de 180 plantas de producción farmacéutica, cuya capacidad industrial la patronal busca reforzar ante la competencia internacional
Ante el próximo ciclo político y las elecciones generales, que se celebrarán el 29N, Farmaindustria ha planteado una propuesta orientada a que la legislatura sea la de la competitividad biomédica, articulada en tres compromisos estratégicos. En primer lugar, se propone un acuerdo de legislatura para elevar en un punto del PIB la inversión pública en sanidad y equipararla a la de los países europeos más avanzados. Este esfuerzo permitiría reforzar plantillas, tecnología e infraestructuras sanitarias, además de impulsar la medición de resultados en salud y fórmulas de financiación vinculadas al valor.
El segundo pilar busca poner en marcha una Estrategia Nacional de Acceso a la Innovación para financiar nuevos tratamientos en menos de 180 días, fijar una vía rápida de 90 días para terapias prioritarias y erradicar las inequidades entre comunidades autónomas. En este sentido, López-Belmonte afirmó que, si España ya lidera la investigación en ensayos clínicos, “podemos serlo también en acceso real: un paciente no puede esperar más por su medicamento innovador en una comunidad autónoma que en otra”.
El tercer compromiso persigue convertir la investigación biomédica y la autonomía estratégica en políticas de Estado, consolidando el liderazgo en ensayos clínicos, impulsando el uso secundario de datos sanitarios y reforzando la seguridad del suministro. Con estas medidas, el sector prevé movilizar hasta 21.500 millones de euros en inversiones entre 2027 y 2030 y alcanzar los 81.000 empleos directos. López-Belmonte insistió en que el medicamento no debe considerarse un gasto, sino una inversión en salud, empleo cualificado, exportaciones y capacidad estratégica para el país.
La patronal plantea financiar los nuevos medicamentos en menos de 180 días y establecer una vía rápida de 90 días para las terapias prioritarias
Para llevar a cabo estas iniciativas, el presidente recordó que España cuenta con más de 180 plantas de producción y con la Estrategia de la Industria Farmacéutica desarrollada conjuntamente con varios ministerios. No obstante, advirtió de que estas medidas deben aplicarse con rapidez, ya que la competencia internacional por atraer inversiones se produce en tiempo real y no espera a los calendarios políticos.
Durante el acto, el nuevo presidente agradeció la labor desarrollada por su predecesora, Fina Lladós, destacando la cercanía, serenidad y firmeza con la que lideró la asociación y la confianza construida con las administraciones. Por su parte, Lladós trasladó su apoyo al nuevo presidente y defendió que ninguna política sanitaria tiene sentido sin situar a los pacientes en el centro. La presidenta saliente enfatizó que “cada vez que hablamos de tiempos, de regulación, de financiación, de inversión o de incentivos, estamos hablando, en realidad, de personas que esperan una respuesta. De pacientes y familias que necesitan que la investigación avance y que la innovación llegue”.
Asimismo, Lladós remarcó que el trabajo de la industria no solo salva vidas, sino que transforma la narrativa de muchas personas, convierte la incertidumbre en posibilidades y abre caminos donde antes había desesperación. La asamblea fue clausurada por el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga.










