Redacción
El envejecimiento de la población plantea nuevos retos para la atención a la salud mental de las personas mayores, especialmente ante la prevalencia de la ansiedad, la depresión y la demencia. El informe Miradas: Respuestas a los desafíos de la salud mental en las personas mayores, elaborado por la plataforma Som Salut Mental 360 con la participación de 16 expertos en psicogeriatría y atención intermedia, ha alertado de las dificultades para acceder a recursos especializados, la detección tardía de los problemas y el impacto de la soledad no deseada.
Según los datos recogidos en el documento, el 17% de las personas mayores de 65 años presenta ansiedad y hasta el 15% tiene depresión. La demencia afecta al 11% de este grupo de población. Además, el 20% de las personas mayores de 60 años presenta algún problema neurológico o de salud mental.
El informe también estima que el 42% de las personas mayores de 55 años desarrollará algún tipo de demencia a lo largo de su vida. El Hospital San Juan de Dios ha señalado la importancia de anticipar las necesidades asistenciales derivadas del envejecimiento.
El informe también estima que el 42% de las personas mayores de 55 años desarrollará algún tipo de demencia a lo largo de su vida
Pedro J. Regalado, geriatra y experto en psicogeriatría del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y que ha participado en la presentación del informe, ha alertado de la gravedad que pueden alcanzar estos problemas en los próximos años a causa del progresivo envejecimiento de la población.
Los expertos han subrayado la importancia de reforzar la coordinación entre la atención psiquiátrica, la atención sanitaria general y los servicios sociales, con el objetivo de detectar antes las situaciones de riesgo, evitar descompensaciones y garantizar la continuidad de los cuidados.
Pedro Roy, psiquiatra y director gerente de la Fundació Hospitalàries Barcelona Nord, ha destacado la importancia de evitar una atención exclusivamente reactiva, que intervenga cuando ya se han producido las situaciones clínicas que se pretende prevenir.
Por su parte, Sebastià J. Santaeugènia, director gerente del Parc Sanitari Sant Joan de Déu, ha apuntado que el 5% de la población catalana presenta necesidades de atención complejas que requieren un plan asistencial único y la intervención coordinada de distintos profesionales.
Pedro Roy ha destacado la importancia de evitar una atención exclusivamente reactiva
El informe también ha señalado que esta situación no se limita únicamente a Cataluña y se extiende también al panorama europeo donde uno de cada cuatro personas mayores de 65 años sufre problemas de salud mental. Además, el 29% presenta síntomas depresivos y el 9% tiene un diagnóstico de depresión, unos datos que evidencian la necesidad de reforzar la prevención, la detección precoz y el acceso a la atención especializada.
La soledad no deseada es otro de los factores que puede afectar a la salud mental durante el envejecimiento. Según este documento, 850.000 personas mayores de 80 años viven completamente solas, una situación que puede aumentar su vulnerabilidad, especialmente cuando se combina con la falta de redes de apoyo, las pérdidas personales o la disminución de la autonomía.
El suicido es otra de las cuestiones que requieren especial atención en la población mayor. Según el informe, los mayores de 65 años representan el 32% de los fallecimientos por esta causa, lo que refleja la necesidad de identificar precozmente el malestar psicológico y garantizar el acceso a la atención especializada.
Según el informe, los mayores de 65 años representan el 32% de los fallecimientos por suicidio
Los especialistas han insistido en la necesidad de reducir los prejuicios por edad y el estigma relacionado con los trastornos mentales, así como de adecuar la atención sanitaria y social a las necesidades de las personas mayores. Para ello, han defendido un modelo centrado en cada paciente que priorice la prevención, la identificación temprana de los problemas, la colaboración entre los servicios sanitarios y sociales y la continuidad asistencial, con el objetivo de mantener la autonomía y la calidad de vida durante el envejecimiento.










