Redacción
Uno de cada cuatro adultos en España vive con dolor crónico, con una prevalencia que ronda el 26%. Además, el 27,1% de las personas afectadas desconoce la causa de su dolor, según los datos que recoge la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (Semdor). Con motivo del Día Mundial contra el Dolor, que se conmemora el 17 de octubre, la sociedad científica reclama un abordaje multidisciplinar que permita adaptar la atención a las necesidades clínicas, funcionales y psicológicas de cada paciente.
Bajo el lema Yo trato el dolor, Semdor pone en marcha una campaña para visibilizar el papel de médicos, profesionales de enfermería, fisioterapeutas, psicólogos, dentistas y farmacéuticos en la prevención, evaluación, tratamiento, educación sanitaria y seguimiento de las personas con dolor.
La iniciativa parte de una realidad: las repercusiones del dolor crónico pueden ir más allá de la propia sensación dolorosa. La sociedad científica señala que las personas afectadas presentan con mayor frecuencia limitaciones para realizar actividades de la vida diaria, ansiedad, depresión y peor calidad de vida. Estas consecuencias explican la necesidad de contemplar diferentes perspectivas profesionales en su atención.
Una atención adaptada a cada paciente
Semdor subraya que la multidisciplinariedad no implica que todos los pacientes deban ser atendidos por todas las disciplinas. El objetivo es identificar las necesidades de cada persona y facilitar la intervención coordinada de los profesionales que puedan contribuir a mejorar su situación.

Según las características de cada caso, el abordaje puede incluir la evaluación clínica y el diagnóstico, el tratamiento farmacológico o intervencionista, la recuperación de la función y el movimiento, la educación sanitaria y el seguimiento terapéutico. También puede requerir atención a los factores psicológicos relacionados con la experiencia y el afrontamiento del dolor.
“Durante mucho tiempo hemos asociado tratar el dolor casi exclusivamente con la intervención médica o farmacológica. Ambas son fundamentales, pero hoy sabemos que el abordaje puede necesitar también de enfermería, fisioterapia, psicología, odontología o farmacia”, apunta el Dr. Torres Morera. En este sentido, recalca que “reconocer el papel de todos estos profesionales permite ofrecer respuestas más adaptadas a la realidad de cada paciente”.
Recuperar función, educar y acompañar
La campaña también destaca la contribución de disciplinas con competencias específicas. Es el caso de la odontología en el dolor orofacial o de la farmacia para favorecer el uso seguro y adecuado de los medicamentos, mejorar la adherencia y detectar posibles problemas relacionados con el tratamiento.
Con esta iniciativa, Semdor quiere trasladar a la población que consultar por dolor no tiene por qué suponer un recorrido asistencial idéntico para todos. Evaluar, diagnosticar, tratar, recuperar función, acompañar, educar y realizar un seguimiento adecuado forman parte de una atención que debe ajustarse a cada caso y facilitar la coordinación entre profesionales cuando resulte necesaria.










