Jorge Pastor Arrizabalo
La evolución de hematología se refleja en la incorporación de tratamientos como la terapia CAR-T, que consiste en modificar los linfocitos del paciente para dirigirlos contra las células tumorales. Esta estrategia ya se utiliza en la práctica clínica y actualmente se investiga cómo optimizar el manejo de sus toxicidades y ampliar su aplicación a fases más tempranas de la enfermedad, aspecto que ha puesto de relieve este miércoles la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) durante la presentación de #Hemato2026, que reunirá del 22 al 24 de octubre en el Bilbao Exhibition Centre (BEC), en Barakaldo, el LXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y el XLII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).
Junto a esta terapia, los anticuerpos biespecíficos han ampliado las alternativas frente a determinados tipos de leucemia, linfoma y mieloma múltiple. Estos fármacos facilitan la interacción entre las células defensivas y las tumorales para favorecer su eliminación.
Dr. Jordi Esteve, presidente del Comité Científico de la SEHH ha destacado que los avances en el diagnóstico genético y molecular permiten identificar con mayor precisión las causas de las enfermedades hematológicas y seleccionar tratamientos dirigidos, con potencial para reducir la toxicidad y mejorar la eficacia frente a determinadas alternativas convencionales.
«El experto en el manejo de esas complicaciones es el hematólogo y por tanto en este momento su rol es crucial», ha afirmado el Dr. Jordi Esteve
La expansión de la terapia celular exige formación específica en la recogida y el procesamiento de células, la administración de estos tratamientos y el manejo de sus posibles complicaciones inmunológicas. El Dr. Esteve ha subrayado el papel central del hematólogo en este proceso: «El experto en el manejo de esas complicaciones es el hematólogo y por tanto en este momento su rol es crucial».
La terapia CAR-T también comienza a investigarse fuera del ámbito de las enfermedades oncohematológicas, especialmente en patologías autoinmunes. El hematólogo ha explicado que estas terapias podrían actuar sobre las células responsables de producir anticuerpos contra determinados tejidos.
No obstante, el Dr. Esteve ha subrayado que esta aplicación se encuentra todavía en una fase inicial, aunque ya existen ensayos clínicos en los que participan centros españoles. Además, su incorporación plantea el reto de garantizar un acceso equitativo a los tratamientos, así como de disponer de profesionales con la formación necesaria para utilizarlos y realizar el seguimiento de los pacientes.
Ampliación del periodo MIR
La sociedad científica ha reclamado ampliar de cuatro a cinco años la formación MIR en hematología y hemoterapia para adaptarla a la evolución de la especialidad. La presidenta de la SEHH, la Dra. María Victoria Mateos, ha señalado durante la rueda de prensa de presentación del encuentro que el programa formativo actual no permite incorporar con suficiente profundidad los avances en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades hematológicas. Por ello, ha recalcado que «es necesario implementar el quinto año para adaptarse al crecimiento y al avance de la hematología en los últimos años».
El programa de formación de la especialidad data de 1996 y fue actualizado en 2006. Según ha explicado Mateos, la incorporación de nuevas técnicas de biología molecular, citogenética y citometría hace necesario disponer de más tiempo para adquirir las competencias que exige el diagnóstico hematológico integrado y de precisión.
María Victoria Mateos: «Es necesario implementar el quinto año para adaptarse al crecimiento y al avance de la hematología en los últimos años»
También ha destacado la necesidad de ampliar la formación práctica en terapia celular, desde el procesamiento y la recogida de células mediante aféresis hasta la administración de tratamientos CAR-T y el manejo de sus complicaciones. Estas competencias se suman a la formación necesaria en diagnóstico integrado de alta precisión.
La presidenta de la SEHH ha señalado que la Comisión Nacional de la Especialidad trabaja con el Ministerio de Sanidad para hacer efectiva esta ampliación. La propuesta busca adaptar la formación de los futuros especialistas a una práctica clínica en la que los avances diagnósticos y terapéuticos han ampliado las competencias necesarias para el ejercicio de la hematología.
La inteligencia artificial se incorpora al diagnóstico hematológico
La inteligencia artificial (IA) constituye otro de los ámbitos de transformación que la especialidad está experimentando en los últimos años. La capacidad de estas herramientas para analizar grandes volúmenes de datos e identificar patrones puede contribuir al diagnóstico, la investigación y la gestión de la actividad asistencial.
La Dra. María Victoria Mateos ha señalado que la inteligencia artificial «ayuda al hematólogo, pero nunca van a sustituir su labor»
En este contexto, la SEHH ha puesto en marcha el proyecto Modulai, que se encuentra en fase piloto en 14 hospitales y utiliza IA para asistir al hematólogo en la evaluación de muestras de sangre periférica y médula ósea. Sin embargo, como ha señalado Mateos, «estas estrategias de IA ayudan al hematólogo y facilitan el análisis de médula ósea, pero nunca van a sustituir su labor«.
Además, la sociedad ha constituido una comisión de transformación digital para impulsar la incorporación de estas tecnologías. Esta apuesta por la innovación se suma al desarrollo de nuevos tratamientos y refuerza la necesidad de adaptar la formación especializada a las competencias que requiere la hematología actual.
El 68º Congreso Nacional de la SEHH y el 42º Congreso Nacional de la SETH reúnen en el Bilbao Exhibition Centre (BEC) a 2.374 congresistas. La organización ha aceptado 1.107 de las 1.127 comunicaciones científicas recibidas, en un programa que aborda los avances en diagnóstico, tratamiento y tecnología.










