Redacción
Los estudios en vida real realizados en Galicia y Andalucía muestran que las estrategias de inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en lactantes y la vacunación antigripal de alta dosis en personas mayores se asocian con una reducción de las hospitalizaciones y del uso de recursos sanitarios.
Los resultados se han presentado en el XIII Congreso de la Asociación Española de Vacunología (AEV), celebrado en Vigo del 14 al 17 de octubre, durante el simposio Cerrando el círculo: cómo los resultados validan las decisiones, organizado por Sanofi sobre la evidencia generada en condiciones reales de práctica clínica.
Nirsevimab se asocia con un 55,3% menos de hospitalizaciones durante la segunda temporada y un 80,4% a los 18 meses de seguimiento
En Galicia, el estudio Nirse-Gal, publicado en The Lancet, analizó el impacto de la inmunización con nirsevimab frente al VRS. Durante la primera temporada, fue necesario inmunizar a 30 lactantes para evitar un ingreso por infección del tracto respiratorio inferior. El análisis también identificó una reducción de las hospitalizaciones por bronquiolitis y otras infecciones respiratorias, así como del uso de recursos asistenciales. En el seguimiento posterior, durante la segunda temporada, las hospitalizaciones se redujeron en un 55,3% en el caso de los lactantes inmunizados la temporada anterior y un 80,4% a los 18 meses de la administración.
Respecto a Andalucía, el estudio Nirsegrand demostró que la inmunización con nirsevimab mostró una protección superior al 80% frente a la hospitalización por bronquiolitis asociada al VRS. Además, su administración durante la primera temporada tuvo una efectividad del 46,4% frente a los ingresos por infecciones del tracto respiratorio inferior en la segunda temporada. La reducción absoluta del riesgo de hospitalización por estas infecciones fue del 17,0%, mientras que en los casos con VRS confirmado se alcanzó el 25,4%.
La vacunación antigripal de alta dosis reduce hospitalizaciones en personas mayores
En Andalucía, un análisis retrospectivo realizado a más de 279.000 personas mayores de 80 años evaluó la vacuna antigripal de alta dosis frente a la dosis estándar. Los resultados mostraron una reducción del 34,0% en las hospitalizaciones por gripe y del 42,1% en los casos confirmados por laboratorio. El estudio también observó una disminución en eventos cardiovasculares: del 26,4% en el infarto agudo de miocardio, del 32,9% en el ictus y del 26,7% en el tromboembolismo pulmonar.
En Andalucía, la vacuna antigripal de alta dosis reduce un 26,4% los infartos agudos de miocardio, un 32,9% los ictus y un 26,7% los tromboembolismos pulmonares
Estos resultados han acompañado la ampliación progresiva de la estrategia andaluza de vacunación antigripal de alta dosis, que comenzó dirigida a mayores de 80 años y posteriormente se extendió a las personas de 75 años o más. Los datos aportan información sobre el impacto de la vacunación más allá de la prevención de la infección respiratoria, al incluir hospitalizaciones y complicaciones cardiovasculares.
En Galicia, el estudio Galflu, integrado en el programa público de vacunación, aleatorizó individualmente a más de 134.000 personas de entre 65 y 79 años. La vacunación de alta dosis se asoció con una reducción del 23,7% en las hospitalizaciones por gripe o neumonía y del 8,4% en los ingresos por eventos cardiorrespiratorios, en comparación con la vacuna de dosis estándar. La evidencia generada ha acompañado la ampliación de la estrategia gallega, que en la temporada 2026-2027 alcanza a las personas mayores de 65 años.










