Redacción
El Foro Español de Pacientes (FEP) ha reclamado a las administraciones garantizar una aplicación homogénea en toda España de las mejoras introducidas en la prestación por Cuidado de Menores con Cáncer u otra Enfermedad Grave (CUME). Tras la aprobación de las mejoras introducidas en el Real Decreto-ley 31/2026 el pasado 20 de octubre, la organización advierte de que la efectividad real de la reforma dependerá de evitar disparidades de interpretación administrativa o territorial que puedan perjudicar a las familias beneficiarias.
Desde el ámbito de la gestión sociosanitaria, uno de los aspectos más críticos señalados por el FEP es la necesidad de desvincular la escolarización del menor de la pérdida de la prestación. La entidad insiste en que la asistencia al centro educativo no debe utilizarse por sí sola como motivo para denegar, suspender o extinguir el subsidio cuando persista la necesidad acreditada de cuidados continuados, directos y permanentes. Según recuerda la organización, las patologías graves y crónicas conllevan requerimientos de atención prolongados que no siempre están vinculados a la hospitalización convencional.
La reforma amplía la protección más allá de los 26 años para personas con discapacidad igual o superior al 65% o con grado III de dependencia
Aunque las principales medidas de la reforma entraron en vigor el 23 de octubre de 2026, el texto aún debe someterse al trámite de convalidación parlamentaria. Asimismo, queda pendiente un desarrollo reglamentario clave: la adaptación del Real Decreto 1148/2011 y la definición técnica de las situaciones asimiladas al ingreso hospitalario. Para el FEP, culminar este proceso de forma rápida y clara resulta prioritario para homogeneizar los criterios de concesión en todas las direcciones provinciales y mutuas colaboradoras.
“La reforma constituye un ejemplo de cómo la coordinación entre las políticas sanitarias, educativas, laborales y de protección social puede traducirse en respuestas concretas a las necesidades de pacientes y familias”, comentan desde el Foro Español de Pacientes.
Sigue pendiente la adaptación del Real Decreto 1148/2011 y la definición de las situaciones asimiladas al ingreso hospitalario
La reforma de la CUME incorpora cambios relevantes para adaptar el subsidio de reducción de jornada a la realidad de las familias cuidadoras. Es el caso de la extensión de la protección más allá de los 26 años, que amplía el derecho en personas con discapacidad reconocida igual o superior al 65% o con grado III de dependencia, siempre que se mantengan la convivencia y los cuidados permanentes.
Otra de las mejoras es la percepción simultánea o alternativa, habilitando el cobro simultáneo por ambos progenitores, asignando a cada uno un subsidio equivalente al 50% de su respectiva base reguladora. Por último, la diversificación de supuestos familiares, que contempla que cada progenitor atienda a un menor distinto en familias con varios hijos afectados, y se refuerzan las garantías en situaciones de separación, divorcio, violencia de género o estancias temporales en recursos de respiro residencial.









