Redacción
La caja de furosemida para un mes de tratamiento se paga a las farmacéuticas que lo fabrican a 0,36 céntimos, un 75% menos que hace cinco años, cuando esa misma presentación de este antidiurético ampliamente utilizado para la insuficiencia cardiaca y algunas formas de hipertensión arterial tenía un precio de venta del laboratorio de 1,44 euros. Si un paciente en la consulta médica tiene diabetes tipo 2, es muy probable que la metformina sea su tratamiento. Una caja de este antidiabético oral para dos meses de tratamiento se paga a la empresa que lo fabrica a 0,99 euros.
Son medicamentos habituales, pero también esenciales. De los que retiran decenas de miles de personas de la farmacia del barrio cada día, pero que pierden valor e interés para las farmacéuticas por las caídas de precio que registran. Entre 2021 y 2022 había 19 presentaciones de furosemida a la venta, una cifra que ha caído hasta 11 en la actualidad. En el caso de la metformina, en los dos últimos años las presentaciones han caído de 15 a 10 y las autorizaciones anuladas han pasado de ocho a 15.
Una caja para dos meses de tratamiento con el antidiabético metformina se paga a 0,99 céntimos. En los dos últimos años sus presentaciones han pasado de 15 a 10
«Los desabastecimientos no empiezan el día en que falta un medicamento en la farmacia. El riesgo se construye mucho antes, cuando desaparecen proveedores, se concentra el suministro y se debilita la capacidad de respuesta del mercado», ha afirmado este martes la secretaria genera de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg), Elena Casaus. Esta patronal ha alertado de las señales de vulnerabilidad que presentan algunos medicamentos que ven caer sus precios cada año, lo que influyen en una reducción de la oferta y provoca una creciente concentración del suministro.
Y lo han mostrado a través del estudio de cuatro medicamentos esenciales. Además de los casos de furosemida y metformina, han compartido datos sobre la hidroxicloroquina de 200 mg para tratar enfermedades autoinmunes como lupus y artritis reumatoide. La caja de 30 comprimidos ha pasado de 7,79 a 2,97 euros en 2026, una reducción del 61,9%. De las nueve autorizaciones analizadas, solo cinco están efectivamente comercializadas. Casi un 72% ha caído el precio del corticoide deflazacort, lo que ha influido en que la oferta efectiva en el mercado se haya reducido un 57%.
Elena Casaus: «Los desabastecimientos no empiezan el día en que falta un medicamento en la farmacia. El riesgo se construye mucho antes, cuando desaparecen proveedores»
«Estos casos muestran que no podemos valorar la seguridad de suministro contando únicamente autorizaciones. Lo importante es cuántos medicamentos se comercializan realmente, cuántos proveedores suministran y qué capacidad alternativa existe si alguno falla. No estamos diciendo que vaya a producirse un desabastecimiento, sino que son señales que debemos vigilar antes de que aparezca el problema», ha explicado María Álvarez, directora técnica de Aeseg.
Los datos proceden de un estudio interno de Aeseg elaborado a partir de información pública extraída del CIMA (Centro de Información Online de Medicamentos Autorizados de la Agencia Española de Medicamentos), de Nomenclátor y de los listados oficiales de bajadas voluntarias del Ministerio de Sanidad, junto con otras fuentes del mercado.
La patronal de genéricos plantea que, cuando una bajada voluntaria sea extraordinariamente intensa o afecte a un medicamento esencial o crítico, o a un mercado con pocos proveedores efectivos, la Administración valore previamente sus posibles consecuencias sobre la seguridad de suministro. «No pedimos frenar la competencia ni proteger cuotas de mercado. Pedimos competencia sostenible. Si existen señales objetivas de riesgo, una bajada extraordinariamente intensa no debería analizarse únicamente desde el ahorro inmediato, sino también desde sus posibles consecuencias sobre el abastecimiento», ha señalado Elena Casaus Lara.
El Ministerio de Sanidad quiere aprobar el Real Decreto de Precio y Financiación que recoge medidas como establecer un precio mínimo de referencia de 1,60 euros para estos fármacos
El Ministerio de Sanidad contemplaba en la Ley de Medicamentos mecanismos correctores en el sistema de precios de referencia para proteger la viabilidad comercial de los medicamentos esenciales o estratégicos con precios muy bajos. Con el adelanto electoral, la Ley, que se encontraba en tramitación parlamentaria, decae. Pero Sanidad quiere aprobar el Real Decreto de Precio y Financiación que recoge medidas como establecer un precio mínimo de referencia de 1,60 euros para estos fármacos.
Para Aeseg, la solución no pasa únicamente por actualizar el umbral mínimo de precio. Considera que es necesario revisar los mecanismos que permiten encadenar nuevas reducciones en medicamentos maduros que ya cuestan céntimos, especialmente el actual sistema de bajadas voluntarias en las agrupaciones homogéneas. Argumentan que una bajada individual puede presionar al resto de operadores para igualar el nuevo precio y desplazar rápidamente la demanda hacia un único proveedor. En mercados vulnerables, esta dinámica puede reducir la pluralidad de suministradores y acelerar la concentración.
Aeseg plantea reformar el actual sistema de bajadas voluntarias de en las agrupaciones homogéneas y subir de 1,60 a dos euros el precio mínimo de estos fármacos
La patronal propone replantear el actual sistema de bajadas voluntarias en las agrupaciones homogéneas y sustituirlo por un modelo de competencia más ordenado, previsible y compatible con la seguridad de suministro. Junto a ello, plantea elevar de 1,60 a dos euros de PVL por presentación el umbral mínimo del Sistema de Precios de Referencia, actualizarlo periódicamente y convertirlo en una protección efectiva, además de establecer salvaguardas y mecanismos extraordinarios de revisión para medicamentos esenciales, críticos o mercados vulnerables.
A su vez, Aeseg apunta a Europa y su avance hacia una mayor protección de los medicamentos críticos, que busca reforzar la fabricación, diversificar proveedores y reducir las dependencias estratégicas. «No podemos mantener al mismo tiempo mecanismos que pueden erosionar el precio de esos medicamentos hasta favorecer una mayor concentración del suministro. La política farmacéutica y la política industrial tienen que avanzar en la misma dirección», ha señalado Elena Casaus Lara.
La patronal ha hecho un llamamiento a las formaciones políticas para que incluyan sus reivindicaciones en sus programas electorales
La directiva ha hecho un llamamiento a las formación es políticas de las que saldrá el futuro Gobierno para que incluyan la seguridad de suministro de los medicamentos esenciales y críticos entre las prioridades de la política sanitaria e industrial. «Esto no es una reivindicación corporativa. Es una cuestión de salud pública, autonomía estratégica y seguridad de nuestro sistema sanitario. No podemos esperar a que falte un medicamento para empezar a preocuparnos por su suministro», ha insistido Elena Casaus Lara.








