F.D.R.
El accidente ferroviario de Urda (Toledo) ha elevado a 69 el número de fallecidos, después de que se haya confirmado una nueva víctima mortal procedente del Hospital General Universitario de Ciudad Real. De los 110 heridos ingresados inicialmente en hospitales de Castilla-La Mancha, 60 han recibido el alta hospitalaria y otros 50 permanecen ingresados, según el balance actualizado este jueves por el presidente regional, Emiliano García-Page.
Por su parte, un informe de la Autoridad de Investigación de Accidentes llegó a elevar a 74 el número de fallecidos a media tarde de este jueves. Sin embargo, el organismo corrigió la cifra apenas unos minutos después de su publicación, por lo que este dato no constituye un nuevo balance confirmado de víctimas mortales.
Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), García-Page ha explicado que los pacientes que continúan hospitalizados presentan «distintos niveles de preocupación». No obstante, ha destacado la evolución favorable de cuatro de los 15 heridos que se encuentran en código rojo, correspondiente a los pacientes de mayor gravedad. El presidente autonómico ha expresado un optimismo prudente sobre la evolución clínica de los afectados. En paralelo, continúan los trabajos de rescate e identificación de las víctimas, bajo autoridad judicial.
Los hospitales de Castilla-La Mancha mantienen la atención a los heridos del accidente ferroviario de Urda
La respuesta sanitaria al accidente ha implicado a profesionales y centros hospitalarios de diferentes provincias. Entre los hospitales que han participado en la atención a los afectados se encuentran el Hospital Universitario de Toledo, el Hospital General Universitario de Ciudad Real y el Hospital Mancha Centro, en Alcázar de San Juan. También se han movilizado profesionales de centros hospitalarios de Albacete.
El médico de urgencias del Hospital Universitario de Toledo y delegado de CSIF Sanidad Toledo, Miguel Ángel Rodríguez, que fue responsable de la recepción de los pacientes, ha descrito la situación como «un drama terrible». Además, ha advertido de que la emergencia se ha afrontado «en una situación especialmente complicada por la saturación y falta de profesionales que arrastra el servicio de urgencias».
El preaviso de los equipos de emergencias permitió preparar espacios para recibir a los heridos. Rodríguez ha destacado también la movilización de profesionales que acudieron voluntariamente desde sus domicilios para colaborar en la asistencia.
Por su parte, Nancy Vera, médica de urgencias del Hospital General Universitario de Ciudad Real y delegada de CSIF, ha relatado la llegada de pacientes politraumatizados con lesiones multisistémicas de gravedad variable. Varios de ellos requirieron cirugía urgente y atención especializada en cuidados intensivos.
El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) activó planes de contingencia para ampliar la capacidad asistencial, habilitar espacios de hospitalización y reforzar los servicios de urgencias. También reorganizó la actividad programada para priorizar la atención a los heridos.
Más de 1.300 efectivos movilizados y ocho transfusiones realizadas durante los traslados en helicóptero
El dispositivo de emergencias ha movilizado a 1.300 efectivos, además de 150 medios terrestres, entre ambulancias, unidades móviles de vigilancia intensiva y vehículos de soporte vital básico, y siete helicópteros. García-Page ha destacado especialmente que se pudieron realizar ocho transfusiones de sangre durante los vuelos de los helicópteros, una intervención que ha valorado como «muy satisfactoria».
Por otra parte, el Servicio de Urgencia Médica de Madrid (Summa 112) activó un punto de asistencia sanitaria en el lugar del accidente. En este dispositivo fueron atendidos 86 pasajeros, de los cuales 83 fueron trasladados a la red asistencial de Castilla-La Mancha.
Los trabajos de rescate continúan centrados en el vagón que permanece volcado. Durante la noche, los bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME) localizaron nuevos restos humanos parciales que deberán ser identificados. El presidente regional ha señalado que no se espera encontrar más fallecidos debajo del vagón, aunque ha pedido prudencia.
Más de 8.000 donaciones de sangre entre Madrid y Castilla-La Mancha
La respuesta ciudadana a los llamamientos para donar sangre ha sido masiva. En la Comunidad de Madrid, más de 6.000 personas han donado sangre, mientras que Castilla-La Mancha ha registrado más de 2.000 donaciones tras el accidente.
El Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid realizó inicialmente un llamamiento urgente para los grupos sanguíneos 0+, 0-, A+, A- y B-. Los ciudadanos acudieron a los 32 puntos fijos de donación hospitalarios, al Centro de Transfusión de Valdebernardo y a las unidades móviles de Cruz Roja.
La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, ha destacado que las donaciones han permitido garantizar el abastecimiento. Por ello, ha solicitado escalonar las aportaciones durante los próximos días para mantener las reservas.
En Castilla-La Mancha, el Centro Regional de Transfusión de Toledo también ha registrado una respuesta excepcional. Su directora, María Carmen Muñoz Turrillas, ha explicado que el llamamiento inicial priorizó los grupos 0+ y 0- y que la respuesta «fue espectacular». Solo durante el miércoles se registraron más de 2.000 donaciones en la región, de las cuales más de 1.000 correspondieron al área de influencia de Toledo y Guadalajara.
Aunque las necesidades transfusionales derivadas del accidente están actualmente controladas, la especialista ha pedido mantener una donación «más secuencial, más gradual, más mantenida en el tiempo a lo largo de los próximos meses». Esta recomendación busca garantizar las reservas para las necesidades asistenciales habituales y las próximas semanas.
Atención psicológica para casi 200 familiares y pasajeros y apoyo emocional a los equipos de emergencias
La asistencia psicológica también forma parte del dispositivo desplegado tras el accidente ferroviario de Urda. El punto de atención psicosocial del Summa 112 en la estación de Atocha, en Madrid, ha prestado asistencia a 155 familiares y 41 pasajeros de los trenes afectados hasta las 8.30 horas de este jueves.
De las personas atendidas, una fue trasladada al Hospital Universitario de La Princesa. El dispositivo cuenta con 15 profesionales, entre ellos cinco psicólogos clínicos de emergencias, y permanece operativo las 24 horas para ofrecer acompañamiento a los afectados. Además, un equipo especializado en atención psicológica en emergencias está prestando apoyo a guardias civiles, militares, efectivos de Protección Civil y otros profesionales que intervienen en el lugar del accidente.
La psicóloga Teresa Marín ha explicado que el objetivo es ayudarles a gestionar el impacto emocional de las escenas vividas y prevenir posibles secuelas psicológicas. Entre las reacciones que pueden aparecer se encuentran la rabia, la frustración o los sentimientos de culpabilidad. La especialista ha insistido en que estas respuestas emocionales no implican necesariamente el desarrollo de un trastorno mental. Por ello, la intervención se centra en la prevención y la promoción de la salud mental, bajo el principio de «cuidar a los que nos cuidan».
Los profesionales del dispositivo también recomiendan que los equipos de emergencias realicen un seguimiento de los intervinientes después de las primeras 72 horas, una vez que hayan podido descansar. Mientras continúa la recuperación de los heridos, la atención a las familias y la identificación de las víctimas, el Gobierno castellanomanchego ha destacado la coordinación de los servicios de emergencia y la solidaridad de los profesionales sanitarios y de la ciudadanía.










