Jorge Pastor Arrizabalo
El exceso de peso puede influir en los resultados de los tratamientos de reproducción asistida, incluso cuando se utilizan embriones procedentes de donantes con normopeso, según un estudio de la clínica IVI Fertility Valencia presentado presentada en el Congreso Científico Anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM). Así lo ha explicado a iSanidad el Dr. José Bellver, ginecólogo de la clínica e investigador del estudio. El especialista ha señalado que la obesidad de la receptora se asocia a una menor probabilidad de embarazo y de nacimiento. Este efecto podría estar relacionado con un retraso en el momento en que el endometrio alcanza su máxima receptividad, un proceso mediado por la progesterona.
En la reproducción asistida, la preparación del endometrio puede realizarse mediante un ciclo natural o un ciclo sustituido. En el primero, el endometrio se prepara a través de las hormonas producidas por el propio ovario de la paciente; en el segundo, se administran hormonas exógenas sin participación ovárica. Aunque ambos protocolos se utilizan en la práctica clínica, existe poca información sobre su eficacia en mujeres con peso corporal elevado.
El ciclo natural se asocia a mejores resultados
En mujeres que todavía siguen ovulando y con problemas de exceso de peso, la preparación endometrial en ciclo natural se ha asociado a mejores resultados que el ciclo sustituido. En concreto, como ha señalado el Dr. Bellver, se observaron «mayores tasas de embarazo y de recién nacido y menor tasa de aborto».
La diferencia fue más marcada en mujeres con obesidad que en aquellas con sobrepeso. Según el ginecólogo, el exceso de peso también se relaciona con un mayor riesgo de aborto incluso cuando se transfieren embriones «cromosómicamente normales». Estos resultados apuntan a que el entorno materno puede influir en la evolución del embarazo, más allá de las características del embrión.
En mujeres que todavía siguen ovulando y tienen problemas de exceso de peso, la preparación endometrial en ciclo natural se ha asociado a mejores resultados que el ciclo sustituido
Una explicación está en las diferencias hormonales entre ambos protocolos. El ciclo natural reproduce de forma más fisiológica la producción hormonal del ovario, mientras que en el ciclo sustituido algunos estudios han observado concentraciones más elevadas de estrógenos y más bajas de progesterona. Esta hormona resulta esencial para la implantación y el mantenimiento del embarazo, especialmente durante sus primeras etapas.
La elección del protocolo depende de la ovulación
La elección del protocolo de preparación endometrial depende, entre otros factores, de la capacidad de ovulación de la paciente. En mujeres con ciclos regulares, el ciclo natural permite utilizar las hormonas producidas por el propio ovario, mientras que el ciclo sustituido recurre a la administración de hormonas exógenas.
El Dr. Bellver ha señalado que el ciclo sustituido «es solo realmente necesario para pacientes sin función ovárica, aunque a veces también se utiliza por comodidad para la paciente»
El Dr. Bellver ha señalado que en general, «si la paciente ovula se puede intentar siempre el ciclo natural» mientras que «si la paciente no ovula bien las opciones son el ciclo mínimamente estimulado o el sustituido». Además, ha explicado que el ciclo sustituido «es solo realmente necesario para pacientes sin función ovárica, aunque a veces también se utiliza por comodidad para la paciente y la clínica en la programación de los tratamientos».
La pérdida de peso debe individualizarse
Además, ha recomendado reducir el peso antes de buscar un embarazo, tanto de forma natural como mediante reproducción asistida. Aparte de su posible impacto en la implantación y el riesgo de aborto, el exceso de peso se asocia a complicaciones maternas y fetales y a un mayor riesgo de patologías crónicas en la descendencia.
La adiposidad, la edad y la reserva ovárica son factores que deben tenerse en cuenta para individualizar la estrategia reproductiva
Sin embargo, la pérdida de peso debe valorarse junto con la edad y la reserva ovárica. En pacientes de edad avanzada o con baja reserva, el tiempo dedicado a perder peso podría reducir las posibilidades de embarazo. El Dr. Bellver ha señalado que en determinados casos puede plantearse la posibilidad de congelar óvulos o embriones y realizar la transferencia una vez conseguida la pérdida de peso. Además, ha destacado que factores como la adiposidad, la edad y la reserva ovárica que deben tenerse en cuenta para individualizar la estrategia reproductiva.
El diseño del estudio permitió controlar algunos factores embrionarios: incluyó únicamente embriones cromosómicamente normales, transferencias de un solo embrión y embriones del mismo estadio de desarrollo. Aun así, ha subrayado que «esta nueva línea de investigación está abierta a futuros trabajos que posiblemente nos den una respuesta más definitiva a corto plazo».






