F.D.R.
El Ministerio de Sanidad ha sacado este miércoles a audiencia pública el programa formativo de Laboratorio Clínico. La especialidad surge de la fusión de análisis clínicos y bioquímica clínica. El borrador publicado establece cuatro años de residencia, 72 competencias específicas y rotaciones en hematología, microbiología e inmunología. El plazo para presentar alegaciones estará abierto hasta el 26 de noviembre.
La propuesta ya ha provocado el rechazo de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), que considera que el programa invade competencias propias de su especialidad. En un comunicado publicado este jueves, la sociedad científica ha anunciado que emprenderá acciones legales para impedir que se consoliden las competencias que cuestiona.
La especialidad de Laboratorio Clínico se creó mediante el Real Decreto 101/2025, de 18 de febrero, que suprimió los títulos de especialista en análisis clínicos y bioquímica clínica y estableció su equivalencia con el nuevo título. Con el programa que ahora se somete a audiencia pública, Sanidad concreta cómo será la formación de los futuros especialistas, las competencias que deberán adquirir y los criterios para evaluarlos.
La fusión responde a la progresiva coincidencia de las funciones de ambas especialidades, impulsada por los avances tecnológicos y la integración de las áreas diagnósticas. El nuevo programa reúne competencias de las dos disciplinas e incorpora otras relacionadas con la evolución científica y tecnológica de los laboratorios.
Los futuros especialistas en Laboratorio Clínico deberán adquirir 72 competencias específicas durante cuatro años de residencia
Formación de cuatro años abierta a cinco titulaciones
El programa de Laboratorio Clínico mantiene el carácter multidisciplinar de la formación. Podrán acceder a la especialidad los profesionales con grado o licenciatura en Biología, Bioquímica, Farmacia, Medicina o Química. El objetivo es formar especialistas capaces de analizar e interpretar muestras biológicas humanas para apoyar el diagnóstico, el pronóstico y el seguimiento de las enfermedades. También deberán contribuir a la prevención y a la evaluación de la respuesta a los tratamientos.
Según recoge el borrador, la incorporación de profesionales procedentes de distintas titulaciones supone un reto para conseguir «especialistas uniformemente capacitados». Por ello, el programa establece las competencias que todos los residentes deberán adquirir, independientemente de su titulación de origen. La formación se centrará en el trabajo asistencial del laboratorio, pero también incluirá actividades de gestión, investigación y docencia. Además, reforzará la colaboración con otros profesionales sanitarios para interpretar los resultados y facilitar su aplicación en la práctica clínica.
72 competencias específicas
El documento establece 72 competencias específicas distribuidas en seis grandes áreas de formación. De ellas, 45 corresponden a la práctica asistencial, que incluye bioquímica clínica, enfermedades hematológicas e infecciosas, reproducción, genómica e inmunología. Las otras 27 competencias abarcan la gestión y calidad del laboratorio, la aplicación y verificación de técnicas analíticas y la organización del laboratorio de urgencias. También incluyen la colaboración clínica, el uso de nuevas tecnologías y las actividades de investigación y docencia.
La Sociedad Española de Inmunología rechaza las competencias incluidas en el programa y anuncia acciones legales contra su aprobación
El programa incorpora formación en sistemas de información del laboratorio, pruebas realizadas cerca del paciente (POCT), estudios genéticos y farmacogenéticos. Asimismo, aborda la validación de resultados y el asesoramiento a otros profesionales sobre las pruebas de laboratorio. El borrador destaca que los avances tecnológicos deben contribuir a «generar información de calidad y clínicamente útil, con garantías para la seguridad del paciente».
Rotaciones y guardias
El itinerario formativo comprende 48 meses naturales, de los cuales 44 serán de formación efectiva, una vez descontados los cuatro meses de vacaciones. Durante el primer año (R1), los residentes pasarán 11 meses en Laboratorio Clínico. Se formarán en la gestión del laboratorio, el control de calidad, las técnicas analíticas y la atención a las urgencias. En el segundo año (R2), realizarán nueve meses en Laboratorio Clínico y dos meses de rotación en hematología y hemoterapia.
El tercer año (R3) incluirá dos meses adicionales en hematología y hemoterapia, tres meses en microbiología y parasitología y seis meses en Laboratorio Clínico. Por último, en el cuarto año (R4), los residentes pasarán siete meses en Laboratorio Clínico, tres en inmunología y un mes dedicado a competencias de docencia e investigación.
Los residentes deberán realizar un mínimo de cuatro guardias mensuales y participar en actividades científicas durante su formación
El programa también permite realizar rotaciones externas en centros de reconocido prestigio, preferiblemente a partir del segundo año, para profundizar en determinadas áreas o aprender nuevas técnicas. Además, establece que los residentes deberán participar en la atención continuada del servicio al que pertenezca su unidad docente, con un mínimo de cuatro guardias al mes, como norma general.
La evaluación de los residentes incluirá exámenes escritos, observación directa de la práctica profesional, auditorías, evaluación de 360 grados y portafolios formativos. Cada especialista en formación contará con un plan individualizado, elaborado y supervisado por su tutor.
El programa también exige actividad científica durante la residencia. Los futuros especialistas deberán presentar al menos una comunicación en un congreso y figurar como firmantes de una publicación científica relacionada con Laboratorio Clínico. En cuanto a las unidades docentes, el borrador fija los requisitos necesarios para su acreditación y establece un máximo de cinco residentes por tutor.
La Sociedad Española de Inmunología rechaza las competencias incluidas en el programa y anuncia acciones legales contra su aprobación
Inmunología denuncia «una invasión de competencias»
La SEI ha manifestado su «rechazo absoluto» a la propuesta de Sanidad al considerar que atribuye a los futuros especialistas en Laboratorio Clínico funciones propias de inmunología. La sociedad científica cuestiona especialmente las competencias recogidas en los apartados 5.42 a 5.45 del programa.
Estos apartados contemplan la participación de los especialistas en Laboratorio Clínico en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades autoinmunes y en la interpretación de pruebas de alergia e hipersensibilidad. También incluyen la monitorización de tratamientos de inmunodeficiencias y actividades relacionadas con la histocompatibilidad y la inmunología del trasplante, como los estudios HLA.
La SEI considera que estas funciones forman parte del núcleo de la especialidad de inmunología y requieren una formación específica. Por ello, rechaza que la fusión de análisis clínicos y bioquímica clínica sirva para incorporar competencias de otra especialidad ya existente. La sociedad científica también cuestiona que el programa contemple únicamente tres meses de rotación en inmunología. A su juicio, la capacidad para realizar una prueba de laboratorio no equivale a disponer de la formación necesaria para interpretar sus resultados y asumir la responsabilidad clínica. «Tampoco una rotación de tres meses puede equipararse», señala la sociedad científica, que insiste en la necesidad de una formación integral en esta especialidad.
Las actuales unidades docentes de análisis clínicos y bioquímica clínica tendrán tres años para adaptarse a los nuevos requisitos
Asimismo, advierte de que la propuesta puede generar confusión sobre las responsabilidades profesionales y favorecer decisiones organizativas que prescindan de especialistas en inmunología. Según la SEI, esta situación podría comprometer la calidad de la atención especializada y la seguridad de los pacientes.
Ante esta situación, la SEI exige a Sanidad que «rectifique el proyecto y retire o reformule las competencias» que considera invasivas. También reclama la participación de la sociedad científica y de la Comisión Nacional de la Especialidad de Inmunología en la revisión del programa. La organización advierte de que presentará alegaciones y recurrirá a las vías administrativas y judiciales que correspondan, incluida la posible impugnación de la orden definitiva si mantiene las competencias cuestionadas. En su comunicado, asegura que «emprenderá acciones legales para impedir que esta invasión competencial se consolide».
¿Qué ocurrirá con los actuales residentes?
Los profesionales que hayan obtenido una plaza de formación en análisis clínicos o bioquímica clínica antes de la entrada en vigor de la nueva orden continuarán con los programas formativos de sus respectivas especialidades. No obstante, el texto contempla la posibilidad de adaptar individualmente su formación al nuevo programa. Para ello, será necesaria la aceptación del residente y el acuerdo de los órganos docentes correspondientes. Esta adaptación tendrá carácter excepcional y deberá acordarse durante los dos primeros meses posteriores a la entrada en vigor de la orden.
Por su parte, las unidades docentes acreditadas de las dos especialidades anteriores dispondrán de tres años para adaptarse a los requisitos de Laboratorio Clínico, salvo que soliciten antes una modificación de su acreditación. El nuevo programa entrará en vigor al día siguiente de su publicación definitiva en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Hasta entonces, el texto permanece en tramitación y puede recibir modificaciones.







