La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés), desmintió el pasado miércoles 14 de enero, que la “mala suerte” esté detrás de la mayoría de los tipos de cáncer.
Y es que de esta forma, la IARC ha mostrado su “total desacuerdo” con un estudio científico sobre las causas del cáncer humano que fue publicado en la revista Science el pasado 2 de enero por Bert Vogelstein (Príncipe de Asturias de las ciencias 2004) y Cristian Tomasetti, de la Escuela Universitaria de Medicina Johns Hopkins, de Baltimore.
Los autores del estudio aseguran que dos tercios de la incidencia de tumores malignos en adultos son fruto de la “mala suerte”. Así, los factores de riesgo habituales (virus, contaminación, tabaco, alcohol, dieta, genética) intervienen únicamente en un tercio de los casos. Los investigadores concluyen que el puro efecto del azar pesa mucho más que otras variables en la aparición de la enfermedad.
Estudio con limitaciones que cae en una contradicción
Expertos de la IARC señalan que el estudio incurre en “una seria contradicción” con la amplia evidencia epidemiológica, e incluye “limitaciones metodológicas y sesgos en el análisis presentado en el informe”. Según explica el director de la IARC, Christopher Wild, “ya sabíamos que para que un individuo desarrolle un tipo de cáncer hay un elemento aleatorio, pero esto dice poco sobre el nivel de riesgo de cáncer en una población”, quien además añadió que “concluir que la mala suerte es la principal causa del cáncer es engañoso y puede perjudicar los esfuerzos para identificar las causas de la enfermedad y prevenir eficazmente”.
Además, los expertos de la IARC han identificado varias limitaciones en el estudio, el cual aporta un énfasis en tipos raros de cáncer, como osteosarcoma o meduloblastoma, que en conjunto conforman una pequeña parte de la carga total de la enfermedad; y por otra parte excluye por falta de datos, tipos comunes de cáncer cuya incidencia difiere sustancialmente entre poblaciones y en el tiempo, como los de estómago, cuello, uterino y de mama, cada uno de ellos asociados con estilos de vida y factores ambientales, al tiempo que se centra exclusivamente en la población de Estados Unidos.
Atribuir a la “mala suerte” la etiología del cáncer, para la IARC deja muchas lagunas de conocimiento. Por eso alientan que “la búsqueda de las causas debe continuar, así como la inversión en medidas de prevención para aquellos cánceres de los que se conocen los factores de riesgo”. En este sentido, “es particularmente importante en las zonas más desfavorecidas del mundo, que se enfrentan a una creciente carga de cáncer con limitados recursos de los servicios de salud”, concluyó Wild.
..Emilio Ramirez








