AMYTS presenta una nueva sección en su organigrama de servicios: “Vocalía de Clínicas Privadas y Hospitales Públicos de Gestión Indirecta”, que se suma a la de Hospitales, Atención Primaria, SUMMA, Médicos en Formación o Prevención Riesgos Laborales que ya dispone.
Mónica Alloza, delegada de AMYTS explica esta apertura porque son muchos los “hechos diferenciales que justifican nuestra existencia como vocalía” y menciona algunos como convenios laborales diferentes, contratos laborales y mercantiles, distintas condiciones de trabajo… pero por encima de todo, explica Alloza es por “la soledad de los delegados del sector privado”.
“Tradicionalmente, la empresa privada es un ámbito hostil para la actividad sindical. Tiene mucho mérito dar un paso adelante y atreverse a participar en unas elecciones sindicales para representar a los médicos. No es fácil ser delegado en un ambiente tan poco propicio, donde, por poner un ejemplo, significarse sindicalmente se mira con recelo hasta por los propios trabajadores, ‘no vaya a ser que se nos ponga una etiqueta y haya represalias’. Vencer este miedo, más o menos infundado, según los centros y políticas laborales, es una muestra de coraje, y más dentro de un colectivo poco dado al sindicalismo”, reconoce Alloza.
La queja que muestran desde el sindicato es que hay condiciones laborales abusivas que se imponen por la ley del miedo al despido, se negocian contratos sin garantías “a puerta cerrada”, hay precariedad en los contratos y en las condiciones económicas, sobrecarga asistencial crónica… Es muy grande el desconocimiento sobre legislación y sobre derechos laborales por parte de los médicos.
..Alfonso González









