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Descubren las claves de la transmisión de la bacteria de la tuberculosis entre poblaciones humanas

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 ..Cristina Cebrián.
Nuevos hallazgos en el ámbito de las enfermedades infecciosas. Un grupo de investigadores españoles de CIBERES, el Centro de Investigación Biomédica en Red en su área temática de Enfermedades Respiratorias, junto con el Grupo de Genética de Micobacterias de la Universidad de Zaragoza y del Grupo de Redes y Sistemas Complejos del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) han llevado a cabo un trabajo de investigación en el que han detectado las claves por las que la bacteria que provoca la tuberculosis se adapta y modula su transmisión entre las distintas poblaciones humanas. Bajo el nombre de transposón IS6110, se perfila una excelente estrategia de la bacteria para adaptarse a su hospedador.

Para entender el procedimiento de este estudio es necesario aclarar que la bacteria que causa la tuberculosis en humanos, conocida como Mycobacterium tuberculosis, es idéntica a las bacterias aisladas de diferentes pacientes, en más de un 99,99% de su genoma. Pero existen mínimas diferencias genéticas que se pueden detectar por métodos moleculares.

Las pequeñas diferencias genéticas existentes entre las diferentes bacterias se pueden detectar por métodos moleculares

Mycobacterium tuberculosis es la bacteria que causa la tuberculosis en humanos y las bacterias aisladas de diferentes pacientes son idénticas en más de un 99,99% de su genoma. A pesar de todo, las pequeñas diferencias genéticas existentes entre las diferentes bacterias se pueden detectar por métodos moleculares. Ésta es la base de los estudios epidemiológicos que permiten detectar cadenas de transmisión, brotes epidémicos e incluso asociar determinadas bacterias a diferentes poblaciones, como ha ocurrido en este caso. Localizar estas diferencias genéticas es muy importante porque aporta pistas sobre las estrategias que usan las bacterias patógenas para adaptarse a los humanos. De esta forma, se puede aprovechar este conocimiento para combatir las infecciones. En el caso de la bacteria de la tuberculosis, se sabe desde hace más de 25 años que una secuencia de DNA conocida como IS6110 es capaz de saltar de un lado a otro del genoma de la bacteria.

En el caso de la bacteria de la tuberculosis, se sabe desde hace más de 25 años que una secuencia de DNA conocida como IS6110 es capaz de saltar de un lado a otro del genoma de la bacteria

En función de esos saltos se puede seguir la evolución del patógeno. Ésta ha sido precisamente la base para su clasificación epidemiológica. Durante más de 25 años los investigadores de la Universidad de Zaragoza han investigado los saltos de la IS6110 en más de 2.000 aislados de Mycobacterium tuberculosis.

Distinciones entre asiáticos y africanos
Tras estudiar en detalle la IS6110 en la colección de aislados, este equipo de investigadores ha detectado que los bacilos de la tuberculosis aislados de pacientes de origen asiático han sufrido significativamente más saltos y han acumulado mayor número de copias de IS6110 a lo largo de su evolución que las aisladas de pacientes de ciertas regiones de África. “Esto nos llevó a pensar que la IS6110 podría relacionarse con la adaptación de la bacteria que causa la tuberculosis a las diferentes poblaciones humanas. Validamos esta hipótesis demostrando como la expresión del gen de la IS6110 es proporcional a los saltos que produce”, explica Jesús Gonzalo, primer firmante del estudio del grupo del CIBERES de la Universidad de Zaragoza.

Este estudio abre nuevas perspectivas para descifrar los mecanismos por los que esta bacteria causa la enfermedad y se adapta a los estilos de vida de su hospedador

Además, los autores de la investigación utilizaron un modelo experimental de la enfermedad para demostrar que la IS6110 apenas salta en la bacteria que causa tuberculosis en vacas mientras que salta mucho más en la bacteria que causa la tuberculosis en humanos. “Este estudio abre nuevas perspectivas para descifrar los mecanismos por los que esta bacteria causa la enfermedad y se adapta a los estilos de vida de su hospedador”, indica Carlos Martín, coordinador del estudio y jefe de grupo del CIBERES.