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La medicina personalizada da un paso adelante en pacientes con trasplante de riñón gracias al test Inmunobiograma

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..Cristina Cebrián.
La revolución de la medicina personalizada continúa avanzando a pasos agigantados. El test in vitro Inmunobiograma, una herramienta diagnóstica desarrollada por la start-up española Biohope, permite al médico decidir de forma rápida y eficaz cuál es el tratamiento de inmunosupresores más adecuado para cada paciente sometido a un trasplante de riñón.

Los resultados del primer estudio clínico desarrollado en el Hospital Universitario La Paz y en el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, que ha contado con la participación de 70 pacientes, confirman la utilidad del Inmunobiograma en pacientes sometidos a un trasplante renal al determinar de forma individualizada la respuesta a la medicación inmunosupresora del paciente trasplantado. De esta forma, se puede medir la sensibilidad y resistencia de cada paciente y detectando así aquellos que muestran una peor respuesta.

Determina de forma individualizada la respuesta a la medicación inmunosupresora del paciente trasplantado

“Cuando finalicen los estudios clínicos de validación de la técnica, los médicos podrán utilizarlo para barajar alternativas de ajuste del tratamiento según los resultados obtenidos, seleccionando los fármacos y las dosis más adecuadas, facilitándose así la toma de decisiones informadas en la práctica clínica para minimizar el riesgo de rechazo en los trasplantes renales”, explica la doctora Isabel Portero, CEO de Biohope y especialista de Medicina Interna.

Tratamiento inmunosupresor
Otra de las funciones que presenta esta herramienta es que disminuye el riesgo de rechazo al órgano trasplantado, al seleccionar un tratamiento personalizado. La terapia inmunosupresora resulta imprescindible para prevenir estos rechazos. Desde que finaliza la intervención quirúrgica, los pacientes deberán tomar, para el resto de su vida, una combinación de fármacos con el fin de evitar que su sistema inmunitario ataque al riñón recibido.

Dra. Portero: “Los médicos podrán utilizarlo para barajar alternativas de ajuste del tratamiento según los resultados obtenidos, seleccionando los fármacos y las dosis más adecuadas”

Sin embargo, la respuesta a los medicamentos inmunosupresores varía en cada paciente y a lo largo del tiempo, por lo que el reto estaría en conseguir identificar el tratamiento más adecuado para cada paciente en cada momento. Con las nuevas pautas de tratamiento inmunosupresor se ha reducido de forma muy notable la cantidad y la gravedad del rechazo agudo, lográndose así un aumento de la supervivencia de los riñones trasplantados.

La prueba Inmunobiograma se realiza a través de una muestra de sangre convencional y, una vez realizada, se analizan los datos obtenidos y se integran en un software que proporciona el grado de sensibilidad de las células inmunes del paciente a los tratamientos más recomendados en las guías clínicas. En este sentido, la Dra. Portero comenta que “aunque el Inmunobiograma usa tratamientos bien conocidos, puede adaptarse para probar nuevos compuestos frente a los ya comercializados”.

De los 3.269 trasplantes renales que se realizaron en nuestro país en el año 2017, entre el 30% y el 50% fracasaran

Fracaso de los trasplantes
De los 3.269 trasplantes renales que se realizaron en nuestro país en el año 2017, entre el 30% y el 50% fracasaran, Según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Las elevadas cifras de rechazo suponen un problema de gran magnitud para el sistema sanitario, ya que aumenta el tiempo de hospitalización y, por tanto, el gasto sanitario.

Tras los primeros meses desde la operación, puede aparecer el rechazo aguado tras un trasplante renal. Sin embargo, la disminución progresiva de la funcionalidad del injerto y su posterior pérdida siguen siendo uno de los mayores retos clínicos ya que es una de las causas más frecuentes por las que se debe reiniciar la diálisis para asegurar la supervivencia en estos pacientes.

La disminución progresiva de la funcionalidad del injerto y su posterior pérdida siguen siendo uno de los mayores retos clínicos

Ante este panorama, toda herramienta e investigación que favorezca la personalización de los tratamientos supone un avance para estos pacientes. El doctor Julio Pascual, jefe de Servicio de Nefrología del Hospital del Mar en Barcelona explica las claves del estudio TRANSBIO, del que es coordinador. Se trata de un estudio multicéntrico que cuenta con la participación de varios países europeos y de EEUU, “que nos permitirá comprobar la utilidad clínica del Inmunobiograma y su precisión en una muestra más amplia de pacientes”. Además, si estos datos se corroboran, “el Inmunobiograma podría llegar a ser un gran soporte para la toma de decisiones terapéuticas en estos pacientes en la práctica clínica”, afirma el especialista.

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