Inicio ASP La innovación biomédica como proyecto de país. Javier Urzay

La innovación biomédica como proyecto de país. Javier Urzay

Javier Urzay Farmaindustria

..Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria.
Los grandes avances en la lucha contra el cáncer, las enfermedades reumatológicas, la esclerosis múltiple o las patologías raras, el control del sida o la curación de la hepatitis C, entre otros muchos logros, dan idea del valor del medicamento y del modelo de investigación biomédica que a escala global lidera la industria farmacéutica.

Tras los éxitos de las últimas décadas, estamos a las puertas de una nueva y apasionante era, la de las terapias avanzadas, con las que se puede dar un paso definitivo en la denominada medicina de precisión a través de tratamientos para perfiles específicos de pacientes, lo que se traducirá en progresos notables en términos de salud.

La medicina de precisión se traducirá en progresos notables en términos de salud

Este modelo de investigación se mueve con una inversión de más de 130.000 millones de dólares de inversión anual en I+D por parte de las compañías farmacéuticas en todo el mundo. Y se trata de un modelo en continua evolución, cada vez más abierto, colaborativo e internacional, que se sustenta en la cooperación con hospitales, universidades y otros centros de investigación públicos y privados y en la participación de equipos de todo el mundo. Se genera así una red de investigación que enriquece a los profesionales sanitarios (que suman la labor investigadora a la clínica), a los centros sanitarios (que atraen fondos y mejoran la calidad de la prestación), a los pacientes (los beneficiarios últimos y razón de ser) y a la industria farmacéutica, movilizadora de esta estructura y capaz de soportar financieramente el largo y arriesgado proceso que implica desarrollar un medicamento: 10-12 años de trabajo y 2.500 millones de inversión de alto riesgo, puesto que apenas uno de cada diez mil compuestos en investigación llega un día a ser un medicamento en manos de los pacientes.

Este modelo de investigación se mueve con una inversión de más de 130.000 millones de dólares de inversión anual en I+D por parte de las compañías farmacéuticas en todo el mundo

España desempeña un papel cada vez más protagonista. La industria farmacéutica asentada en nuestro país es líder en I+D industrial, con algo más del 20% de la inversión total en este ámbito. En 2017, últimos datos publicados, consolidó aún más esta posición al batir su récord de inversión en I+D, tras cuatro años consecutivos de crecimiento.

Casi la mitad de esa inversión (47%) corresponde ya a contratos con hospitales, universidades y centros de investigación públicos y privados, en línea con la cualidad cada vez más abierta y colaborativa de investigación biomédica mundial.

Todo esto no sólo convierte a la industria farmacéutica en el gran dinamizador del tejido investigador biomédico del país, sino que se suma, en el caso particular de la investigación clínica, a las grandes potencialidades que tiene España en este ámbito. Así, la solidez y homogeneidad del sistema sanitario, la alta cualificación de sus profesionales, la creciente participación de los pacientes y la sensibilidad por parte de la Administración sanitaria, junto a la apuesta de la industria, han convertido a España en una referencia internacional en ensayos clínicos. En tres de cada diez ensayos que se llevan a cabo en Europa participan hospitales españoles, y crece año a año la participación en las primeras fases, las más complejas.

En tres de cada diez ensayos que se llevan a cabo en Europa participan hospitales españoles

Los ensayos, por otro lado, aportan numerosos beneficios al conjunto del sistema sanitario: a los centros, que, como se ha dicho, ganan en reputación y atraen inversiones de la industria farmacéutica; a los profesionales sanitarios, que están en vanguardia de la investigación; a los pacientes, que tienen un acceso temprano a los medicamentos innovadores, lo que en casos de patologías graves puede ser crucial para su supervivencia, y, por supuesto, a la industria, que puede impulsar el desarrollo de los medicamentos en el entorno de calidad de un sistema sanitario como el español.

Junto a todo esto, España ha venido desarrollando en paralelo una sólida experiencia en materia de investigación preclínica, merced a la colaboración de empresas y centros de investigación públicos y privados, grandes y pequeños, especializados en las primeras fases de investigación, con compañías farmacéuticas dispuestas a poner su conocimiento y recursos para asumir el arriesgo proceso de desarrollo de potenciales hallazgos.

Es fundamental que los partidos políticos, llamados a representarnos en el Parlamento y a formar el Gobierno de España, al margen de ideologías, vean la oportunidad que se abre aquí para el país, en un sector vinculado a la innovación y representativo del cambio de modelo productivo al que aspiran las sociedades modernas, con empleo de alta calidad (indefinido, cualificado, diverso) y gran peso en producción y exportación (el 25% de la alta tecnología que se produce y exporta en España).

Es fundamental que los partidos políticos, al margen de ideologías, vean la oportunidad que se abre aquí para el país

Y no es una ensoñación, sino una realidad ya concreta, en la que España parte con clara ventaja competitiva frente a otros países. En el caso de la investigación clínica, para muchas multinacionales España es ya el segundo país, tras Estados Unidos, con mayor volumen de ensayos clínicos.

Se trata de cambiar la perspectiva y ver la innovación biomédica no como un gasto, sino como una oportunidad de inversión en el sistema sanitario y de incremento de la calidad asistencial, puesto que es una consecuencia directa de la participación en la investigación de vanguardia. Pero, sobre todo, se trata de que España aproveche la realidad de su fortaleza en este ámbito.

En la industria farmacéutica tenemos claro que, con la estrategia adecuada, España puede convertirse en un líder en el campo creciente y apasionante de la investigación biomédica. Y con ese fin continuaremos trabajando con los partidos políticos y el nuevo Gobierno que salga de las urnas.

Artículos relacionados