..Redacción.
Las terapias de enfermedades neurológicas basadas en la asistencia por robots ya son el presente en nuestro país. De hecho, esta semana se presentó el nuevo laboratorio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El objetivo es llegar a convertirse en centro de referencia europeo de terapias de enfermedades neurológicas basadas en la robótica.
Marsi Care es el nombre de la plataforma para la investigación y la terapia asistida por robots de enfermedades neurológicas. Impulsada por el CSIC, Marsi Care servirá de centro de operaciones para científicos, pediatras, psicólogos, fisioterapeutas e ingenieros informáticos. Estos profesionales se beneficiarán del conocimiento en exoesqueletos de marcha, una tecnología patentada internacionalmente, perteneciente a la empresa Marsi Bionics. Así, la investigación en terapias de enfermedades neurológicas da un paso adelante gracias a la innovación.
Es una plataforma de terapia de enfermedades neurológicas y diagnóstico única en el mundo y dirigida a niños y adultos

Optimización de terapias personalizadas
El nuevo laboratorio tiene un sistema de cámaras de captura de movimiento por infrarrojos. También cuenta con una serie de plataformas con sensores de fuerza y electromiográficos de detección de la actividad muscular. Estas permiten analizar y evaluar el progreso de una terapia rehabilitadora de la marcha en los pacientes.
Elena García (CSIC): “La iniciativa da prioridad a la transferencia al mercado de los resultados de la investigación”

El equipo que dirige García demostró por primera vez el funcionamiento de exoesqueletos de marcha pediátrica en un paciente con tetraplejia. La tecnología fue protegida por el CSIC mediante patentes. Además, se fundó la empresa de base tecnológica Marsi Bionics como vehículo para transferir estos resultados.
Exoesqueletos como herramienta de investigación multidisciplinar
Aunque aún no han llegado al mercado, los exoesqueletos son una valiosa herramienta de investigación multidisciplinar. Un ejemplo de ello es el exoesqueleto para el tratamiento de dolencias infantiles. Pesa 14 kilos y está fabricado con aluminio para ayudar al paciente a caminar, en algunos casos por primera vez. Por otro lado, gracias a su tamaño ajustable, el exoesqueleto “crece” con el niño en las tres dimensiones espaciales.
Esta tecnología se utiliza en hospitales como terapia de entrenamiento muscular para evitar efectos asociados a la pérdida de movilidad

Durante la inauguración, la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, enumeró los beneficios de este nuevo centro. “No solo los hospitales cuentan con este espacio para llevar a cabo sus terapias. Además, los científicos podremos usar estas instalaciones para seguir investigando, así como los pacientes”, aseguró.
Por su parte, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, destacó el papel investigador. En este sentido, Escudero comentó que “en Madrid somos conscientes de que, tanto investigación como innovación, son elementos estratégicos. Sobre ellos debe sustentarse la transformación y mejora de los sistemas sanitarios modernos”.






