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Pacientes y profesionales se implican en mejorar la seguridad del paciente y el envejecimiento activo y saludable

Pacientes y profesionales

..Redacción.
La capacitación en habilidades y competencias es uno de los aspectos clave de la medicina. Es fundamental para pacientes y profesionales a la hora de afrontar su situación clínica. Así, expertos en Medicina Interna aseguran que es necesario hacer un esfuerzo por potenciar las destrezas y aptitudes de cada grupo implicado. Se trata de que pacientes, cuidadores y profesionales amplíen el conocimiento sobre riesgos y seguridad clínica y conseguir formar equipos con objetivos comunes.

Este es el objetivo de la II Jornada de Pacientes de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). La Sociedad mantiene así su apuesta por generar espacios de encuentro donde cuidadores, pacientes y profesionales compartan conocimiento, experiencias e ideas. Al mismo tiempo se delibera sobre aspectos relacionados con la salud desde todas las perspectivas.

La SEMI apuesta por generar espacios de encuentro donde cuidadores, pacientes y profesionales compartan conocimiento, experiencias e ideas

Este tipo de foros de integración de todos los agentes de salud sirven para transformar el sistema, al tiempo que nos permiten conocer la opinión y necesidades de las diferentes partes interesadas a través del diálogo y hacer así realidad la medicina centrada en las personas y con las personas”, asegura la Dra. Arántzazu Álvarez de Arcaya. Ella es responsable de Relaciones con Pacientes de la SEMI, miembro del Comité Científico de la Jornada y coordinadora de Medicina Hospitalista del Hospital Clínico San Carlos.

La pluripatología asociada al envejecimiento está modificando el acto sanitario hacia un modelo de cooperación entre los profesionales, pacientes y cuidadores. Precisamente, los expertos también resaltan la necesidad de capacitar a los cuidadores, cuyo rol es fundamental en el contexto sociosanitario actual.

Nos solemos preocupar por el bienestar del paciente pero casi nadie habla del cuidador. Debemos tener en cuenta qué necesitan y cómo les podemos apoyar. Estamos inmersos en un cambio de paradigma del actual modelo curativo hacia un sistema de cuidados integrales centrados en las personas, y lo tenemos que enseñar en las facultades”, comenta.

“Nos solemos preocupar por el bienestar del paciente pero casi nadie habla del cuidador”

Nuevo contexto socio-sanitario y transformación asistencial
En la actualidad, nos encontramos ante un nuevo contexto socio-sanitario determinado por el envejecimiento. Es por lo que nace la necesidad de transformar el modelo y reflexionar en las implicaciones clínicas, éticas y legales que ello supone.

De hecho, los resultados óptimos de la población anciana de los últimos años están relacionados con una mayor autonomía y calidad de vida. “Las intervenciones en este grupo de personas las tenemos que orientar hacia el mantenimiento de la independencia funcional y conseguir una buena calidad de vida desde la perspectiva física, social y psíquica para alcanzar el máximo bienestar posible”, asegura Álvarez de Arcaya.

La polimedicación cada vez es más frecuente debido al aumento de la esperanza de vida y de la prevalencia de enfermedades crónicas. Es decir, “a mayor número de fármacos y complejidad en los tratamientos, mayor riesgo de padecer efectos adversos para la salud derivados de interacciones medicamentosas o de una menor adherencia terapéutica. Tanto la polifarmacia como la prescripción inadecuada se relacionan con un incremento en el riesgo de caídas, problema de especial importancia en la población de mayor edad. Por ello, tenemos que contrarrestar esta situación desde las facultades de Medicina, Enfermería y Farmacia potenciando la cultura en seguridad clínica, así como desarrollando políticas de educación en salud para la ciudadanía”, insiste la especialista.

Por otro lado, el gran desarrollo tecnológico también contribuye a esta transformación asistencial. Permite la hogarización de los cuidados y borra las barreras existentes en el sistema. También facilita la accesibilidad e impulsando la comunicación entre pacientes y profesionales, favoreciendo con todo ello la toma de decisiones compartida.

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