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Dr. Josep María Via: “Las residencias de mayores no se encuentran integradas en el Sistema Nacional de Salud”

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..Hortensia Mateo.
La situación que se está viviendo en muchas residencias de mayores está siendo crítica: al no tratarse de centros sociosanitarios ni estar integradas en el Sistema Nacional de Salud, muchas de ellas carecen de las condiciones necesarias para afrontar una crisis como la actual. De acuerdo al Dr. Josep María Via, asesor de la Fundación Edad&Vida, entidad dedicada a mejorar la calidad de vida y bienestar de las personas mayores, sería necesario proporcionarles una asistencia médica adecuada dotada de unos servicios mínimos como oxígeno, morfina y kits de fármacos básicos para cuidados paliativos. Así, explica a iSanidad más detalles del contexto que se está viviendo en estos momentos.

¿Las residencias de mayores son hospitales? ¿Cuán de delicada es la situación que se está viviendo en estos momentos?
Lo primero de todo es hacer una aclaración que desde hace años supone una tremenda confusión en España. En nuestro país, por desgracia, se habla indistintamente de centro sociosanitario y de residencia, y son dos cosas que no tienen nada que ver. Las residencias, por supuesto, no son hospitales; y los centros sociosanitarios tampoco son hospitales, pero se acercan más a un hospital de cuidados intermedios, donde la atención sanitaria que se presta es mucho más importante que en las residencias.

En nuestro país, por desgracia, se habla indistintamente de centro sociosanitario y de residencia, y son dos cosas que no tienen nada que ver

Lo que hay que tener en cuenta es que las residencias aparecen hace muchos años cuando la población no envejecía tanto y como alternativa social debido a problemáticas o circunstancias del hogar, pero no por problemáticas de salud. Entonces, el planteamiento inicial era dotarles de un soporte básico médico y de enfermería similar al que se puede encontrar en el centro de atención primaria. Sin embargo, actualmente, nos encontramos que las personas que están en esas residencias son enfermos con 3-4 diagnósticos activos, que toman un promedio de 7-8 medicamentos y que muchas de ellas ya llegan con úlceras de cubito a las residencias. Esto tendría que revisarse.

Dicho esto, cuando nos viene un problemón como el que tenemos encima, ese equilibrio más o menos sustentable en condiciones normales se viene abajo. Y el problema que provoca es que en las residencias hay personas frágiles que, en general, aunque habría que considerarse caso por caso, poco se van a beneficiar de derivarles a un hospital.

Las residencias no son hospitales. Surgieron como alternativa social debido a problemáticas del hogar, pero no por problemáticas de salud

¿Se cuentan con los medios necesarios para llevar una adecuada atención de los mayores con coronavirus en las residencias?
En la mayor parte no. Muchas de ellas no tienen las condiciones para afrontar un problema de este tipo y sería necesario proporcionarles una asistencia médica adecuada dotada de unos servicios mínimos como son oxígeno, morfina y kits de fármacos básicos para cuidados paliativos.

Sin embargo, eso no quiere decir que no haya instalaciones magníficas con dotaciones médicas incluso superiores a lo normal. Pero si entre las 350.000 plazas aproximadamente que hay en España, el 20% son pertenecientes a residencias con menos de 25 camas, estamos hablando de unas instalaciones que en muchos casos difícilmente van a poder ofrecer las condiciones adecuadas, incluso para el correcto aislamiento de los infectados.

Las residencias deberían convertirse centros sociosanitarios dependientes de sanidad, y no de servicios sociales

¿Debería incrementarse la plantilla de profesionales sanitarios para llevar a cabo una atención adecuada?
Las residencias, que como he dicho están escasamente sanitarizadas, su personal está formado principalmente por gerocultores y auxiliares (que no son personal sanitario especializado) y se encuentran con que muchos de sus trabajadores se han contagiado y están viviendo importantes bajas. Es decir, que la dotación de médicos es insuficiente. Por ello, yo creo que las residencias deberían ir hacia un modelo sociosanitario que contara con geriatras, internistas y médicos de familia formados.

En estos momentos nosotros no estamos especialmente interesados en hablar de futuro porque queremos afrontar la situación que estamos viviendo ahora. Pero se trataría de que las residencias se convirtieran en centros sociosanitarios dependientes de sanidad, y no de servicios sociales. Que se invirtieran las tornas en el sentido de que el complemento sea la atención social, pero no al revés, en donde el mayoritario son servicios sociales y el médico es el complemento, porque entonces surgen estos problemas

Las residencias forman parte de servicios sociales y no se encuentran integradas en el Sistema Nacional de Salud

¿Cuáles son las principales demandas y propuestas que se realizan desde la Fundación Edad&Vida para afrontar esta crisis?
Son cuatro cosas, que no digo que sean fáciles, cuidado. En primer lugar, más personal como gerocultores y auxiliares para paliar a los que están de baja y reponer a una parte de ellos. Segundo, EPIs para evitar más contagios entre profesionales y residentes. Tercero, más médicos; nosotros proponemos que se lleguen a acuerdos con la atención primaria de salud, no porque pensemos que estos no tienen nada que hacer, pero porque quizás estén menos desbordados que los hospitales.

Ciertamente, en alguna comunidad autónoma como Galicia, Castilla La Mancha y Comunidad Valenciana se han llegado a acuerdos con hospitales. Pero creemos que, dentro de la dificultad, ha de ser más factible liberar horas de médicos y enfermeros de atención primaria y que se desplacen a las residencias. Y, por último, disponer a esos médicos de material básico como oxígeno y un kit de fármacos de cuidados paliativos para proporcionar un cuidado adecuado a las personas mayores infectadas en residencias.

Las epidemias yo solo las había estudiado, aparte de en Epidemiología, en Historia de la Medicina

¿Por qué el sector residencial es el más vulnerable de todos los que prestan cuidados sanitarios?
Porque no es sanitario, es social. Entonces está bien un sector social para atender a problemas sociales, pero como decía, cuando lo que antes era social se ha transformado en enfermos, hay un problema de base. Y las residencias de mayores no se encuentran integradas en el Sistema Nacional de Salud, sino en servicios sociales. Y eso es un problema.

¿Qué situaciones se podrían evitado ante esta pandemia?
Me cuesta ser crítico y especialmente ahora. Ahora hay que dejar trabajar a los profesionales que están haciendo muy buen trabajo y no presionar a nadie con lo que se podría mejorar. Pero sí que hay que decir algo, y es que ni nosotros ni nadie tenía experiencia en una pandemia.

No hay que olvidar que las epidemias yo las he estudiado, aparte de en Epidemiología, en Historia de la Medicina donde nos hablaban de las grandes pandemias de principios del S.XX que mataban a millones de personas. Pero ahora no estábamos mentalizados para que una infección volviera a ser un problema. Nos ha pillado con el paso cambiado, pero no solo a nosotros, sino a todos.

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