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Regeneran los músculos del corazón de un ratón después de sufrir un ataque a través de estimular una hormona

8 de abril, 2015
Raton corazon

Un grupo de científicos ha logrado reactivar el crecimiento de las células musculares del corazón de un ratón mediante la estimulación de una hormona. Este hallazgo abriría la posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos contra los ataques cardíacos, según un estudio publicado en la revista Nature Cell Biology.

Richard Harvey, profesor de la Universidad de Nueva Gales del Sur y del Instituto de Investigación Cardíaca Víctor Chang de Australia, explica que lo que el equipo de investigación “ha logrado” en el ratón fue “impulsar el número de células musculares cardíacas hasta en un 45% por ciento después de un ataque al corazón”.

Para la comunidad científica y médica, como explica Harvey, esta investigación supone un paso importante, y es que se pueden reparar corazones que, dañados porque sus células ya no se regeneran, “a diferencia de las células de la sangre, el cabello o la piel”, pueden ser restauradas, según un comunicado de la Universidad de Nueva Gales del Sur.

La división celular en el corazón prácticamente se detiene poco después del nacimiento, lo que significa que no puede regenerarse completamente si se daña a lo largo de la vida”, afirma Harvey, quien indicó que otros estudios realizados previamente mostraron que se puede regenerar estas células pero a niveles mínimos.

En esta investigación en concreto, los científicos centraron el trabajo en el sistema de señalizaciones en el corazón en donde interviene la hormona neuroregulina, cuya vía fue modificada al modo de “carga turbo” para hacer que las células musculares del corazón sigan dividiéndose. Sería a partir de la estimulación de la vía de la neuroregulina durante un ataque cardíaco lo que contribuyó a que se reemplazasen los músculos afectados, señala el comunicado.

Este logro hará que la atención se dirija al campo de la restauración de las células de los músculos del corazón como una opción terapéutica para las enfermedades coronarias isquémicas”, agregó el jefe de este estudio del Instituto de Ciencia Weizmann (Israel) en colaboración con el Instituto Víctor Chang.