No se pierda

¿El corazón y medio hígado son razones para matar a un hombre y no dar explicaciones?

28 de julio, 2015
Lidingö

Miguel Ángel Martínez salía un 28 de abril de 2005 de su País Vasco natal a vivir una aventura en Europa con 10.000 euros en su cuenta bancaria, totalmente ajeno al macabro destino que ese viaje por el viejo continente le iba a deparar, y es que no regresaría vivo de esa aventura.

El joven que, padecía esquizofrenia paranoide, según los informes médicos le afectaba en sus habilidades cognitivas, pero nunca hasta el extremo de que le impidiera interactuar con las demás personas y tampoco originarle episodios violentos. Es más, nunca agredió a nadie y en los informes psiquiátricos no consta de que tuviera pensamientos suicidas.

Hoy hace 10 años y tres meses que Miguel Ángel salía de su casa para emprender un viaje por Europa, pero la realidad es que no volvió, su cuerpo muerto apareció flotando junto a la orilla del fiordo de Lidingö, barrio residencial de clase alta de la capital Estocolmo.

Meses después, tras llegar su cuerpo a Inglaterra, el informe del forense certificó que a Miguel Ángel le habían robado el corazón y la mitad del hígado, y que los pulmones no mostraban signos de ahogamiento ni de encharcamiento, aunque las autoridades suecas afirman que deportaron el cuerpo entero a Londres. La familia, por orden del Gobierno de Suecia, nunca pudo ver el cadáver.

Durante todo este tiempo a la familia de Miguel Ángel nadie aún ha podido aclarar quién le extrajo el corazón y la mitad del hígado mientras que estuvo bajo la custodia del Gobierno sueco, y es que la administración sueca, a día de hoy, se niega a decir cómo pudo encontrarse el cuerpo del joven sin corazón y sin hígado.

Días antes de su muerte tuvo problemas en el consulado español en Estocolmo
Blanca, hermana de Miguel Ángel, llevó a cabo por su cuenta una investigación que le permitió saber que algunos días antes de su trágico final, tuvo problemas con el consulado español en Estocolmo por su cuenta bancaria. Parece ser que el joven protagonizó un altercado en una sucursal al negarse a abandonarla después de que que no quisieran realizarle una transferencia por no tener documentación que le identificase. Un empleado llamó a la policía local y fue detenido.

Tres meses después, María Isabel, la madre de Miguel Ángel recibía una llamada que le informaba de que su hijo, o alguien con una fotocopia de su DNI, había aparecido flotando en avanzado estado de descomposición en un fiordo de Suecia.

Según el Gobierno sueco, Miguel Ángel no contaba con el documento original, sino con una copia que el Gobierno español le había remitido después de que los escandinavos informaran del altercado en la sucursal bancaria y el empleado de la sucursal asegurara que no llevaba ningún tipo de identificación encima.

De acuerdo al registro de salida, la policía judicial española envió la fotocopia de su DNI a las 19:12 horas de la tarde del día de su detención, casi tres horas después de que, según los suecos, abandonara sin cargos la comisaría.

Curiosamente, su cuerpo sin vida fue identificado en el depósito de cadáveres gracias a esa misma fotocopia del DNI remitida por los españoles. Es aquí cuando Inevitablemente, la familia se pregunta cómo acabó en el bolsillo de su pantalón si, según la propia policía escandinava, Miguel Ángel fue puesto en libertad tres horas antes de que Europol se la remitiera.

Otro punto sospechoso, información que se sabe gracias a la oficina del consulado español, es que una semana antes de que fuese detenido, el 8 de agosto, Miguel Ángel comunicó a la embajada española en Estocolmo que quería salir del país.

Diez años han pasado y la familia de Miguel Ángel no sabe por qué apareció su cuerpo sin vida en un fiordo y cómo es posible que su corazón y la mitad del hígado no estuviera en el cuerpo al realizarle la autopsia. La sospecha de que sus órganos fueran robados, o que lo mataran por ser un inmigrante y un “don nadie”, como dice su hermana, para después vender sus órganos en un país como Suecia, en el que se han llegado a pagar hasta 80.000 dólares por un riñón, está desde hace tiempo cada vez más presente en sus mentes.
..Redacción