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James, un niño de nueve años con autismo y su perro, amigos inseparables incluso en el hospital

26 de febrero, 2016
Autismo

“El perro es el mejor amigo del hombre”, pero en este caso, se podría decir que “es el mejor amigo del niño”. Y es que James, un niño autista de nueve años de edad de la ciudad de Wellington -capital de Nueva Zelanda-, tiene en su perro labrador a su mejor aliado para mantenerlo a salvo y calmarle.

James no puede hablar, y cualquier contacto con su familia, incluido el visual, para él, le resulta esquivo. Sin embargo, Mahe, que así se llama su perro labrador, puede juntarse con él, y es que como afirma la madre de James, Michelle, al medio neozelandés de noticias Stuff.co.nz, “Mahe es su mejor amigo, lo es todo para él”.

El vínculo creado entre James y Mahe es tan fuerte e inquebrantable, que cuando el niño fue al hospital infantil de Wellington a realizarse unas pruebas para controlar los ataques que tiene, el centro le permitió estar junto a su perro.

Cuando James llegó anestesiado “él -Mahe- solo podía mirarlo fijamente, con verdadera preocupación”, explica la madre que, mientras esperaba a que terminasen las pruebas, el perro también se sentó junto a ella para calmarla.

Desde que Mahe llegó a la familia de James, su vida, y por ende la de los demás miembros, ha cambiado por completo. “No podíamos ir ni a tomar un café. James se ponía muy nervioso y quería irse inmediatamente. Pero cuando Mahe llegó James se sentaba ahí esperando a que termináramos nuestros cafés”, afirma emocionada Michelle.
..Redacción