No se pierda

30.000 euros al mes, tres meses de vacaciones, y nadie quiere trabajar como médico en un pequeño hospital de Nueva Zelanda

7 de marzo, 2016
Alan Kenny

Ojear el periódico, llegar a la sección de ofertas de trabajo, y leer esto: “Ganar 30.000 euros al mes y tener 90 días de vacaciones al año”. Y es que estas son las condiciones que ofrece un pequeño hospital de Tokoroa, un pueblo situado en la isla norte de Nueva Zelanda, para encontrar un cirujano.

Por extraño que parezca, la oferta, según informa The Guardian, lleva publicada dos años, y a día de hoy, ningún candidato se ha presentado. El principal perjudicado de esta surrealista historia, es el doctor Alan Kenny, de 61 años, director del centro que, asegura que desde hace años está sin vacaciones porque no encuentra a nadie que le supla mientras disfruta, mejor dicho, pudiese disfrutar de su descanso. “Ofrezco muy buena condiciones porque en los últimos tiempos la demanda se ha disparado y cuántos más pacientes tengas, más dinero ganas”, afirma Kenny.

La benevolencia y generosidad de este doctor es tal que garantiza que el médico que venga a Tokoroa ni de noche ni tampoco los fines de semana tendrá que trabajar, y que cobrará su sueldo íntegramente.

¿A qué se debe ese rechazo a una oferta de trabajo tan suculenta?
El doctor Kenny ni siquiera exige tener mucha experiencia a los candidatos, simplemente tener ganas de trabajar. Sin embargo, durante los últimos cuatro meses, a su correo no ha llegado ningún currículum.

El que esta oferta aún no haya sido aceptada a pesar de las condiciones económicas que ofrece y las vacaciones, al parecer, el problema estaría en lo remoto de la situación geográfica de Tokoroa. Y es que esta localidad de 13.000 habitantes, está a 90 kilómetros de la ciudad más cercana, como es Hamilton, y a 200 de la capital del país, Auckland.

Sin embargo, estamos en el siglo XXI, y Nueva Zelanda es un país desarrollado, por lo que estas distancias, para nada elevadas, pueden ser excusa. Hay que tener en cuenta que hablamos de un país con una gran superficie, pero al mismo tiempo con poca densidad de población. Esa idiosincrasia geográfica, ha hecho que históricamente haya sido un país con muchas clínicas rurales.

Como explica Linda Reynolds, jefa de la red de hospitales rurales del país, “la mayoría de los puestos de trabajo los cubren médicos extranjeros”. El salario oscila entre los 140.000 y los 250.000 euros. Para ella, el problema está en que “muchos de esos médicos solamente vienen durante un corto período de tiempo para volver después a sus países. Hay mucha demanda y va a haber más en el futuro”.

Mientras tanto, Alan Kenny, con resignación parece que asume que este año volverá a quedarse sin vacaciones. “El año pasado tuve que cancelar mis vacaciones porque no podía encontrar un sustituto y parece que este año también tendré que cancelar mis vacaciones…y simplemente es duro para mí”, concluye.
..Redacción